Entre la libertad y la discriminación internalizada

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Manuel Antonio Velandia Mora

El Día de Salir del Clóset, del armario, como dicen los españoles, o el Coming Out Day, en inglés, comenzó en 1988 por iniciativa de Robert Eichberg y Jean O’Leary. Eichberg, (1995, +) por complicaciones relacionadas con el VIH, fue fundador de «The Experience», taller de crecimiento personal. O’Leary, líder política abiertamente lesbiana y activista de NY, y, en aquel momento, directora de “Defensores nacionales de los derechos gay” / National Gay Rights Advocates, de Los Ángeles. Los activistas LGBT no querían responder defensivamente a las acciones anti-LGBT de aquel momento, Pensaban que podría ser algo predeciblemente negativo. Así nace la propuesta de este día.

Eligieron la fecha del 11 de octubre, aniversario de la Marcha nacional de 1987 por los derechos de lesbianas y gais en Washington, D.C, a la cual acudieron más de 500.000 personas, para pedir ante el Congreso y el gobierno de los EE. UU., igualdad de derechos. En Colombia se celebra el 23 de agosto porque en esa fecha, en 1993 fue asesinado Leon Zuleta.

Salir del closet

Salir del closet es una expresión popular que hace referencia a hacer pública la identidad de orientación sexual cuando se está siendo homosexual, lesbiana, bisexual, en un tránsito identitario de género o de cuerpo como los(as) transgéneros y los(as) transexuales. Los heterosexuales no salen del closet por una sencilla razón, algunos entre ellos son los administradores del lugar y como tales están afuera.

Proceso de la construcción identitaria

Velandia denominó como Coming Out/ salir hacia afuera, a la segunda etapa de lo que él denominó el proceso de la construcción identitaria. Ese momento en el que las personas se dan cuenta que no están solas y se autorizará comentar la situación a algunos más. En la primera etapa, la de encerrarse en sí mismo o meterse hacia dentro/ Coming in, las personas creen que son las únicas a las que está sucediendo aquello que creen que les hace diferentes. En el borde entre la primera y la 2ª etapa las personas suelen consultar la Internet para obtener respuestas, pero no se autorizan a hablar con la persona. Hace algunos años esta primera etapa era extensa en el tiempo, ahora para los jóvenes es algo mucho más rápido, a ello ha contribuido la visibilización cada vez más masiva de personas en diferentes ámbitos de dominio de la sociedad.

La 3ª etapa del proceso se denomina del 3) Stablish Itself/ establecimiento, es el momento en que las personas se asocian a organizaciones de los sectores LGTBI de la diversidad de géneros y cuerpos, algunæs asumen de liderazgos que los hacen aún más visibles. La 4ª etapa la denominó Velandia: Self Ment; es el momento en que las personas se dan cuenta que son más que homosexuales, lesbianas, bisexuales o trans y asumen otro tipo de liderazgos sociales.

El desarrollo al que llegan lesbianas, homosexuales y grandes es piramidal, es decir, la gran mayoría está en la etapa uno y muy pocos se aproximan o ubican en la de Self Made/ hacerse a sí mismoæ. El paso de una etapa a otra está determinado por la toma de conciencia de sí y de la autodeterminación y autoafirmación de sí.

En la medida en que el pensamiento Queer ha entrado a la escena, muchas personas consideran que los procesos identitarios no son necesarios, sin embargo, no se puede abandonar una identidad que no se tiene; por tanto, las personas primero construyen una identidad y luego la deconstruyen.

 La construcción del closet

El closet se ha ido construyendo en la medida en que se concretaron los discursos teóricos que fueron haciendo las veces de bases, pisos, paredes y techo; pero somos nosotroæs mismoæs quienes decidimos poner cerradura a la puerta, cerrarlo con llave y guardar ésta en lo más recóndito de nuestro corazón o más precisamente, de nuestro cerebro.

El closet no está terminado aún, se sigue construyendo día a día y cada unoæ de nosotroæs apoya dicha construcción, somos parte de la cultura y desde ella construimos nuestras relaciones sociales, por eso no es de extrañar que algunoæs se asumen el derecho a no dejar salir del closet a aquelloæs transgresores(as) del género y del cuerpo, quienes se les antojan tan distintos(as) a ello(as) que su propia percepción limitada y sesgada del mundo no logra darles cabida ni siquiera para compartir su propio armario.

El auto rechazo y la autoexclusión de los y las marginados(as) sexuales son más que la consecuencia de su condición minoritaria, el resultado de la situación de marginalidad en la cual los/las ha situado la sociedad, la cultura y las relaciones sociales de las que forman parte; hecho que, además, es el origen de la escasa atención que reciben a sus necesidades y de su escasa participación en los proyectos de construcción social. Las y los marginados sexuales son considerados(as) como ciudadanos de tercera, desheredados, y, por tanto, tratados como excepción o minoría.

Lograr que todos los seres humanos sean reconocidæs como actores válidos en todos los espacios de co-construcción social, requiere que independientemente de si se forma parte o no de una minoría sexual se reconozca que los excluidos y las excluidas pueden participar en igualdad de oportunidades para lograr los servicios y beneficios a los cuales tiene derecho todæ ciudadanæ en un estado social.

Qué dificulta el reconocimiento de derechos

El reconocimiento se ha dificultado en cuanto que: primero, no todas las personas que hacen parte de las minorías sexuales MS se asumen o quieren ser comprendidas como parte de estas; segundo, no se comprenden a sí mismæs como parte un mismo sector al interior del grupo de las minorías; tercero, se percibe que a pesar de ser minoría sexual loæs otroæs en otras sexualidades son diferentes y en consecuencia  no tienen los “mismos problemas”; cuarto, se entiende que los trabajos, acciones, discusiones teóricas, emociones no son similares en hombres y mujeres, personas masculinas, femeninas y en tránsitos identitarios de género o cuerpo, personas con orientaciones sexuales diferentes o expresiones comportamentales sexuales diversas; quinto, porque social y particularmente la vivencia de la LGTBfobia no posibilita la interacción positiva con y entre las personas consideradas parte de las MS.

Se percibe que la “mayoría sexual” se rige y relaciona desde los patrones del machismo, sexismo, misoginia, falocracia y homofobia; es decir, se entiende y acepta como verdad irrebatible que los sexos son dos (hombres-mujeres), que las personas “deben ser” heterosexuales, los hombres masculinos y las mujeres femeninas, y que, sus formas de obtener placer, erotismo, afectividad, y su deseo y genitalidad deben vivirse en la esfera de la intimidad, no hablarse de ellas.

Hoy es el día mundial contra la pena de muerte. Actualmente el ser homosexual o lesbiana se castiga en 11 países con la pena de muerte.