Entre el silencio y el grito

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Manuel Antonio Velandia Mora

Tapar con tierra la boca, de manera permanente, fue y es una de las maneras de defender las “ideas” en el conflicto armado colombiano. Los victimarios fueron militares, paramilitares y guerrillas. Las personas de los sectores LGTBI y de las diversidades de géneros y cuerpos (OSIEGCS )[1] han sido desde 1980 víctimas reiteradas en el conflicto, inicialmente fueron especialmente de los denominados “Grupos de limpieza social”.

Para sobrevivir a la violencia, las personas que viven su sexualidad, su cuerpo y su identidad desde la diversidad debieron recurrir a silenciarse, ocultarse, desplazarse e incluso refugiarse en otros países. Éstos, en general, son temas de los que poco se habla porque cuando se piensa en víctimas, generalmente pareciera que tan sólo lo somos aquelloæs quienes hemos sido reconocidos como tales por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas.

Las voces de este tipo de resistencias se han acallado. Son formas de lucha que, usualmente no se reconocen como tales. Son voces de personas y de grupos de trabajo que no sólo han tenido que callar para existir, sino que además han encontrado nuevas formas de re-existencia.

Cuando se hace referencia a colectivos formados por las personas pertenecientes los sectores con OSIEGCS que viven en resistencia se han utilizado, para denominarlos, el concepto de “sujetos colectivos”.

Cabe señalar aquí, que el territorio es mucho más amplio que lo meramente físico; el cuerpo es también territorio, y las relaciones entre los seres humanos conforman territorio. En ese sentido los sujetos colectivos son en sí mismos un territorio, avanzando así sobre la idea de que el cuerpo es el territorio de paz, para decir igualmente que los sujetos colectivos son territorio de paz.

Re-existir es una práctica democrática

En las condiciones socioeconómicas, políticas e incluso religiosas en las que viven los ciudadanos en Colombia, debe comprenderse que la participación que tiene la ciudadanía en la vida política del país, en la construcción del proyecto cultural, social y político de nación, así como la consolidación de los espacios de deliberación son prácticas democráticas de re-existencia.

De esto, más recientemente, se ha tomado conciencia a través de las acciones de personas pertenecientes los sectores con OSIEGCS que se han hecho presentes en las diversas manifestaciones del Paro nacional, en todos los puntos cardinales de nuestro país. Esto se ha hecho más evidente con las propuestas que se han realizado desde la perspectiva del ARTivismo sexual-político.

Si el conflicto armado ha consolidado al sujeto político colectivo, evidentemente las condiciones propias del país, en este momento, han creado las condiciones necesarias para reafirmar su afianzamiento. Vale la pena señalar aquí que, el acceso a los mecanismos de elección popular es otra forma de lucha, a la que, en este momento, no dedicaré espacio.

Sujetos colectivos territorio de paz

Los sujetos colectivos como territorio de paz emergen más fácilmente en territorios físicos empobrecidos y controlados por militares, paramilitares y guerrillas. Estas condiciones se presentan de forma similar, pero más contundente, en la periferia de las grandes ciudades; también es verdad que la violencia es mucho más evidente hacia los territorios corporales y relacionales que se construyen lejos de la influencia del centralismo de las grandes ciudades.

Los sujetos colectivos conformados por personas pertenecientes los sectores con OSIEGCS han construido procesos transversales, intersectoriales e interseccionales con otros grupos poblacionales, igualmente marcados por acciones de exclusión y discriminación. Ésta construcción colectiva de territorios de paz se inició en Colombia con el proyecto Planeta Paz, en el que igualmente se hicieron presentes mujeres, campesinos, grupos afrodescendientes, indígenas y trabajadores.

La exacerbación de las violencias hacia las personas pertenecientes los sectores con OSIEGCS han creado nuevos liderazgos y formas de acción como una manera de subsistir desde su vocación de liderazgo. El desconocimiento de las acciones de los sujetos colectivos obliga a la investigación que nos permita conocer sus relatos y narrativas con relación a su participación al interior del conflicto armado colombiano.

¡Nosotras resistimos!

La organización Caribe afirmativo en su interés por conocer las formas de resistir a prejuicios que permean de hostilidad en diferentes contextos, desarrolladas por las personas pertenecientes los sectores con OSIEGCS y las conformadas como sujetos colectivos, en el marco del conflicto armado, dio comienzo en 2019 a una serie de diálogos con la CEV, Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, sobre la necesidad de documentar dichas experiencias de resistencia y re existencia, es así como surge el proyecto ¡Nosotras resistimos!

No sólo es necesario investigar, también es muy pertinente dar a conocer los resultados de las investigaciones, por ello, en La Casa Centro Cultural en Medellín, será presentada la investigación y el libro que emerge de la misma denominado “Existimos Callando, re-exisitimos gritando”.

El informe será presentado por Caribe Afirmativo organización que dará a conocer la documentación de casos de violencia contra sujetos colectivos de las personas y organizaciones de los sectores con OSIEGCS, cometidos en el marco del conflicto armado.

La presentación hará énfasis en los tres primeros “sujetos colectivos LGBT” de reparación colectiva reconocidos por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas:

– La Mesa LGBT de la Comuna 8 de Medellín.

– El Colectivo LGBTI de San Rafael Antioquia.

– El Colectivo LGBT de El Carmen de Bolívar (Departamento de Bolívar)

Es importante señalar aquí que este informe fue realizado por Caribe afirmativo con el fin de ser entregado a la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la no Repetición (La CEV) en Colombia.

La actividad será desarrollada este sábado 25 de mayo a las 3:00 p.m. en La Casa Centro Cultural en Medellín. Contar las historias, evidenciar la violencia, hacer memoria es el camino para sanar y para no repetir.

[1] A partir de este momento usaré la sigla OSIEGCS para hacer referencia a la Orientaciones sexuales identidades expresiones de género, cuerpos y características sexuales diversas.