En Bogotá, escoltas protestan por seguridad laboral

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Ante el desinterés de los directivos de la UNP con la protesta, varios manifestantes decidieron encadenarse en la entrada a la sede.

Redacción Laboral

Desde el pasado 25 de marzo, cientos de escoltas que trabajan para la Unidad Nacional de Protección, UNP, entidad adscrita al Ministerio del Interior, y afiliados a Sintrasecol, Sintraunp, Sinproseg, protestan frente a su sede en Bogotá por la desfinanciación y el aumento de la tercerización laboral.

La UNP es la entidad encargada de la seguridad o protección personal mediante escoltas, de líderes sociales y políticos, “pero al entregarla a privados se produce un sobrecosto en un 90%, aproximadamente”, explicó a VOZ Luis Enrique Guchuvo, directivo nacional Sintrasecol.

Entre los temas que provocaron la protesta está el incumplimiento por parte de la UNP de acuerdos suscritos con los sindicatos el pasado 10 de febrero, como resultado de otra jornada nacional de protesta.

Los manifestantes dicen que algunos de los puntos incumplidos son la eliminación de la prueba de poligrafía como requisito obligatorio para la contratación del personal tercerizado; la exigencia a los operadores privados del pago oportuno de todas las garantías laborales que genera la prestación del servicio; la no contratación de escoltas por medio de las uniones temporales, por no contar con la credencial del porte de armamento por parte de la Supervigilancia; y la revisión de legalización por medio de una App que implementó la UNP para las comisiones de desplazamiento fuera de la ciudad base de trabajo, “lo cual ha conllevado a unos descuentos arbitrarios a los trabajadores sin que les respeten los debidos procesos y sin que los escoltas puedan tener soportes plenos de estas legalizaciones, de estos desplazamientos, ya que la información de la legalización de la App la manejan únicamente los empleadores”, argumentó a VOZ el dirigente de Sintrasecol.

Salarios y estabilidad

Acerca de la eliminación de la prueba poligráfica, algunos manifestantes comentaron que esta no está reglamentada ya que la resolución 2593 de 2003, en la que se ampara la UNP para exigirla, está suspendida por el Consejo de Estado.

Además: “Nos afecta en la estabilidad laboral, ya que a nuestro juicio con pretextos de que la pierden la utilizan para excluir a compañeros que han venido prestando sus servicios de protección por más de 10 y 15 años. Se excusan en que el resultado es reservado y no están obligados a decirle en qué preguntas supuestamente perdió”, señala Luis Enrique Guchuvo.

Los sindicatos de escoltas también expresan que contratando empresas privadas los costos de prestar seguridad son casi el doble, y aunque el escolta tercerizado sí devenga un poco más de salario que el de planta de la UNP, la mayor parte del sobrecosto está en la administración que se les paga a los operadores privados, los cuales son innecesarios si desde el Estado se asume la planta completa.

“Un trabajador tercerizado gana aproximadamente 3.300.000 pesos con todas las prestaciones de ley, y el de planta gana aproximadamente 2.100.000, y si bien los tercerizados ganan más, preferimos ser de planta por tener estabilidad laboral. Además, a este sobrecosto en salarios de la tercerizacion hay que sumarle el porcentaje que cobra el operador privado por administrar el programa que enajena la entidad. El cual por escolta tercerizado supera el millón de pesos mensual y son más de 6.500 escoltas en estas condiciones”, explica Guchuvo.

Es necesario agregar que los agentes de protección de la UNP tienen contratos a término indefinido, mientras que los contratos laborales de los escoltas tercerizados son, por lo general, a seis meses y por obra o labor, lo que produce una gran inestabilidad laboral.

Pretensiones

Los tres sindicatos que protagonizan la movilización cuentan con más de 3.500 afiliados, tercerizados y de planta, pero las protestas buscan beneficios para todos, alrededor de ocho mil.

“Queremos que el director entienda que necesitamos fortalecer la entidad exigiendo más presupuesto al Gobierno nacional para que todos los escoltas tengan garantías plenas en la prestación de sus servicios, porque la entidad los envía a realizar comisiones de trabajo fuera de la ciudad base sin garantías económicas, esto sucede con todos los escoltas tercerizados y de planta. También creemos que los tercerizados son contratados por operadores privados en cumplimiento de una misionalidad que debería ser asumida por la entidad”, concluye el dirigente sindical Luis Enrique Guchuvo.

En la mañana de hoy 26 de marzo, delegados de la UNP aceptaron sentarse a dialogar con la condición de que se levantaran las pancartas y carpas que obstaculizaban la entrada a la sede. No obstante, varios manifestantes ya se habían encadenado.