El lobo ronda de nuevo a Caperucita

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Almirante Craig Faller, Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos

Se repite la historia de la inocente niña perseguida por el lobo feroz. Solo que, en esta versión, tampoco morirá en las fauces de la fiera. A Venezuela la salvará la solidaridad de los pueblos

Redacción Internacional

Con el supuesto propósito de discutir asuntos de “cooperación en materia de seguridad” con el alto mando militar colombiano, el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, almirante Craig Faller, anunció en su cuenta de tuiter que el pasado 20 de septiembre había efectuado una vistita a Colombia. La versión fue confirmada por la embajada norteamericana en Bogotá, que calificó al país como “un aliado vital y confiable” en seguridad.

El solo anuncio levanta una serie de suspicacias, por cuanto hace apenas tres meses, el almirante Faller había estado de vista en el país y se movilizó hacia Cúcuta, en la frontera con Venezuela, momento en el cual aseguró que el motivo de su vista era el mismo, es decir, discutir cuestiones de cooperación bilateral en materia de seguridad con la alta oficialidad colombiana.

La llegada de Faller coincide con la visita de Duque a Estados Unidos para tratar una “agenda focalizada en temas ambientales, migratorios y crediticios”, según informó el mandatario en su cuenta de tuiter.  Antes de su viaje a Estados Unidos, Duque estuvo en España, donde se reunió con Leopoldo López, prófugo de la justicia venezolana.

Se vulnera la soberanía nacional

Tanto en la visita de Faller hace tres meses, como en la de la semana pasada, se produjo un cruce de reproches entre Caracas y Bogotá, en el contexto de las tensiones entre ambos países, que siempre ha alimentado el gobierno Duque. En esta ocasión, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, FANB, dijo en un comunicado que la visita del jefe del Comando Sur a Colombia no respondía a “razones de cooperación bilateral en materia de seguridad” sino que era “un acto de injerencismo y provocación”.

La visita de la semana pasada reanima una vieja polémica surgida por la frecuente presencia del Comando Sur en Colombia, una constante durante el gobierno de Duque. Cuando el entonces ministro de Defensa Carlos Holmes Trujillo anunció la presencia de una misión militar norteamericana para “combatir el narcotráfico”, un grupo de senadores rechazó el hecho, por considerar que se había violado la Constitución nacional y vulnerado la soberanía” del país.

Armando una provocación

En esta ocasión, en momentos en que Faller se reunía con el alto mando militar colombiano, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, FANB, denunció que un dron perteneciente a la Fuerza Aérea Colombiana, FAC, violó el espacio aéreo de ese país y cruzó el Estado de Zulia. Se trata de la aeronave no tripulada del tipo Hermes, detectada a las 16:48 horas del lunes 20 de septiembre por los sistemas de exploración del Comando de Defensa Aeroespacial de Venezuela.

“El suceso es constitutivo de una descarada amenaza a la seguridad de la nación y evidencia claros indicios del imperio norteamericano y del gobierno colombiano, su indigno e incondicional aliado en la región, para construir cualquier tipo de incidente que les permita continuar generando inestabilidad, y de manera particular, torpedear el proceso de diálogo que actualmente se desarrolla en México, en búsqueda de soluciones a los problemas del país, de la paz y de la unidad de todo el pueblo venezolano”, dice un comunicado del ministerio de Defensa de Venezuela.

Las conversaciones sobre “seguridad” en Colombia, no son más que el intento por actualizar planes de agresión contra Venezuela. Se repite la historia de Caperucita Roja perseguida por el lobo feroz. Solo que, en esta versión, tampoco la inocente niña morirá en las fauces de la fiera. A Venezuela la salvarán no solo la decisión de lucha de su pueblo, sino la solidaridad de todos los demócratas en el mundo.