El hombre que le devolvió la esperanza a Colombia

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Freddy Rincón define ante el portero alemán Bodo Illgner. Foto archivo

El mundo futbolero se encuentra de luto. Murió el exjugador de la Selección Colombia, Freddy Eusebio Rincón Valencia, luego de un violento accidente vehicular en Cali. VOZ recuerda a la gloría del balompié nacional con la crónica escrita en 1990, después del histórico gol convertido contra Alemania, complementado con una breve reseña de su carrera deportiva

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Edición 1595: Freddy Rincón fue el autor del gol del empate ante Alemania en el Mundial. Y la gente celebra gritando: “¿Y dónde está el pueblo?, ¿el pueblo dónde está? El pueblo está en las calles, con la sele nacional”.

Antes de viajar a Europa para enfrentar el Mundial Italia 90, Freddy Rincón manifestó que soñaba con ser de la Selección Colombia en el certamen y con anotar un gol a Alemania.

La primera petición se le dio. A medida que pasaron los juegos de fogueo, Rincón se fue afianzando en su posición gracias a su versatilidad y gran dominio de balón, además de sus grandes capacidades y el olfato goleador que mostró.

Entonces el técnico Francisco Maturana no dudó un instante en colocarlo como inicialista en los juegos del mundial.

Luego de dos regulares presentaciones ante Emiratos Árabes y Yugoslavia, Rincón volvió a encontrarse con su nivel en el juego decisivo para las aspiraciones de Colombia en el certamen, cuando enfrentó a Alemania.

Rincón estuvo en todas y logró su sueño de hacerle el gol a Alemania, un gol que nunca olvidarán ni la afición colombiana, ni sus compañeros de equipo, ni él mismo.

En los últimos segundos del juego, logró el empate 1-1 que parecía imposible y le dio la posibilidad a Colombia de seguir con vida en el máximo certamen del balompié mundial, en un hecho histórico para el deporte colombiano.

¿Quién es?

Freddy Eusebio Rincón Valencia tiene 23 años. Nació en Buenaventura, Valle del Cauca, el 14 de agosto de 1966.

Se inició como jugador cuando niño y su primer y único equipo fue el Capricho de Buenaventura, en donde militó hasta que decidió viajar a Bogotá a buscar nuevos horizontes, tentado por la oferta de Independiente Santa Fe.

En 1986 jugó su primer partido oficial como profesional con la casaca del onceno albirrojo de la capital que dirigía el santandereano Jorge Luis Pinto, y desde entonces deslumbró a los expertos y aficionados por sus excelentes aptitudes para el fútbol.

Su carrera ha sido bastante rápida gracias a sus condiciones. Aunque inicialmente se le consideraba un jugador ocioso por su apatía a esforzarse al máximo, cuando vio cerca las posibilidades de la gloria se olvidó de eso y se dedicó a trabajar con disciplina y mucho esfuerzo. Logró surgir.

Triunfó en Santa Fe hasta 1989, cuando fue transferido al América de Cali para 1990, equipo al que regresará para culminar la temporada.

Características

Con sus 81 kilogramos de peso y sus 1.86 metros de estatura, Rincón es un jugador muy ágil para sus características físicas.

Rincón tiene presencia física, la cual imparte respeto en la cancha entre sus contendores. Tiene manejo del balón, lo que es sorprendente para un jugador de su talla.

Inicialmente, Freddy fue volante de contención, pero gracias a su vocación ofensiva en pos de animar al equipo al ataque, se le dio la oportunidad de ser volante de proyección ofensiva.

Y dio resultado. Rincón demostró que tenía buena zancada para ganarle en velocidad a muchos rivales, que de la misma manera tenía buen remate de media y larga distancia, con los cuales ha conseguido la mayor parte de los goles de su carrera deportiva.

Así mismo, tiene olfato de goleador porque busca el balón, ingresa al área, elude rivales, le gusta hacer los pases para que sus compañeros hagan goles, así como le gusta que lo apoyen y le den el balón para él hacerlos.

Es buen cabeceador, cualidad en la que su buena estatura le ha ayudado muchísimo.

Dentro de sus pocos puntos negativos como jugador se puede decir que por momentos se pierde en los partidos, aunque aparece en momentos determinantes.

Igualmente, a veces pierde el control de sí mismo y su mal genio lo lleva a jugar violentamente o pegar a espaldas del árbitro, aunque ha mejorado mucho en ese aspecto.

Así es Freddy Rincón, el hombre que le devolvió la vida a Colombia en el Mundial Italia 90. Puede ser que siga en ese mismo ritmo y triunfe, porque muchos buenos años están por venir para él.

La gloria

Redacción VOZ: Es probable que el gol anotado por Freddy Rincón en Italia 90 sea uno de los más gritados en toda la historia del fútbol colombiano. Lo acontecido aquel 19 de junio de 1990 en el estadio Giuseppe Meazza de Milán fue épico.

El marco del partido no pudo ser más memorable. El seleccionado nacional dirigido por Francisco Maturana se enfrentaba al favorito onceno alemán, llamado en su época como el equipo Panzer, después de dos partidos modestos que lo tenían al borde de la eliminación. Por casi noventa minutos el encuentro fue ajustado, pero una desatención en la zaga defensiva terminó con un gol teutón. La desesperanza.

El Pibe Valderrama levanta al equipo que a punta de moral guerrea, recupera el balón y toca, triangula, avanza, se conecta, el cerebro de la melena rubia se ilumina y conecta un pase al vacío para que Rincón anote el gol de su vida. La gloria y que viva Colombia. Todo un pueblo, que no lo estaba pasando bien, celebra.

El epilogo de esa presentación mundialista, que inauguró una de las más importantes eras del fútbol nacional, terminó cuatro días después en Nápoles contra el seleccionado de Camerún luego del error de Higuita que derivó en el gol del veterano y astuto Roger Milla. Chao mundial.

El después

Sin embargo, la vida de Freddy Rincón no volvió a ser la misma. Como dice la crónica, volvió al América de Cali donde jugó hasta 1993. Un rápido paso por el Palmeiras del Brasil en 1994 determinó su llegada a Europa. El Nápoles de Italia lo acogió hasta 1995 para después arribar al todopoderoso Real Madrid, sueño merengue que se vio truncado por la discriminación y el racismo de la dirigencia y afición madridista.

Regresó a Brasil en 1996 donde militó nuevamente en el Palmeiras, Santos y Cruzeiro. No obstante, fue en el Corinthians de São Paulo donde alcanzó sus mayores logros deportivos. También fue en el Timão donde se retiró en 2004.

El palmarés del volante bonaverense lo dice todo: Jugó tres mundiales, ganó ocho campeonatos nacionales en Colombia y Brasil, y conquistó la primera Copa Mundial de Clubes de la FIFA con Corinthians en el año 2000. A lo largo de su carrera disputó 675 partidos y anotó 169 goles, registro ofensivo destacado al tratarse de un volante.

La vida de Rincón terminó el pasado 13 de abril en un violento accidente de tránsito en Cali. Aun no se conocen con claridad para dónde iban y quienes estaban en la camioneta que terminó destruida en la fatídica noche.

La afición se levanta y aplaude de pie para uno de los jugadores más completos en la historia del fútbol.