“Dios nos libre de nuevos colonialismos”: Papa Francisco

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El papa Francisco, rodeado de líderes indígenas provenientes de la Amazonía.

Es la primera vez que una conferencia internacional de obispos de la Iglesia Católica pone sus ojos en una región que abarca nueve países, en una extensión de más de ocho millones de kilómetros cuadrados

Ricardo Arenales

Bajo el slogan “Nuevos caminos para la Iglesia y para la ecología integral”, el pasado 27 de octubre finalizó en El Vaticano un sínodo de la Iglesia católica que durante tres semanas estuvo dedicado a estudiar estrategias eclesiales frente a la preservación de la Amazonia.

Cerca de 300 personalidades, entre las cuales se cuentan 110 obispos latinoamericanos y de otros continentes, incluyendo delegaciones de los “sínodos regionales”, como el Sínodo de Obispos Holandeses y el Sínodo de Obispos Alemanes, confluyeron en la Santa Sede para hacer una reflexión sobre los problemas de la Amazonía y definir otras estrategias de la cristiandad.

Teólogos y analistas consideraron la convocatoria como trascendente para el futuro de la Iglesia. Es en la práctica un reforzamiento de la postura de la Iglesia frente al cada día más vigente tema ecológico y al mismo tiempo oportunidad de incorporar cambios al interior de su estructura jerárquica.

Nueva visión evangelizadora

Lo cierto es que es la primera vez que una conferencia internacional de obispos de la iglesia católica pone sus ojos en una región que abarca nueve países, en una extensión de más de ocho millones de kilómetros cuadrados, que mira la importancia que tiene la Amazonía para el equilibrio de la tierra y para el futuro de la vida y de la humanidad.

La iglesia liga el tema ecológico a la dignidad y la vida de los pueblos aborígenes que la habitan, a los problemas de la emigración, causados por la explotación de los recursos naturales y el despojo de tierras a los nativos. Y plantea de paso la necesidad de una nueva visión evangelizadora de la iglesia para interpretar las angustias y necesidades de los pueblos originarios que habitan la región.

En su homilía de apertura del Sínodo, el 4 de octubre, dijo el papa Francisco: “¡Cuántas veces el don de Dios ha sido… no ofrecido sino impuesto! ¡Cuántas veces ha habido colonización en vez de evangelización! ¡Dios nos preserve de los nuevos colonialismos!”

Tambalea el celibato

Durante una visita reciente al Perú, el pontífice de la Iglesia dijo, además: “Pido humildemente perdón, no solo por las ofensas cometidas por la iglesia misma, sino por los crímenes contra los pueblos originarios que tuvieron lugar durante la conquista de América”. Tenemos entonces, por primera vez, a un jefe espiritual de la cristiandad que no sólo pide perdón a su feligresía, sino que convoca un evento sobre la Amazonía, que provocó de inmediato duras reacciones en contra por parte de los sectores más conservadores de la Iglesia.

Al lado del examen de esta esta problemática ecológica, se abrió paso la idea que la iglesia ordene sacerdotes a hombres casados, de probada solvencia moral, que estén dispuestos a adelantar misiones de evangelio en apartadas regiones del planeta, a las cuales no llegan los sacerdotes. La propuesta mira a una mayor presencia de la iglesia en la Amazonía. Pero abre paso también a un cuestionamiento al celibato, criticado duramente en los últimos años por sectores progresistas.

Varios prelados latinoamericanos vinculados a la Amazonía, dieron testimonio de que, en muchas zonas apartadas en esa parte del planeta, son las mujeres las que adelantan labores evangélicas, pero tienen un freno en la medida en que la iglesia no les autoriza su labor pastoral. Los prelados aseguran que no hay ningún dogma cristiano que impida que las mujeres adelanten una misión sacerdotal, máximo si se tiene en cuenta que fue una mujer la que trajo al mundo a Jesucristo.

Defensa de la Casa Común

Un conjunto de propuestas, producto de una discusión de tres semanas, que no fue fácil, serán consignadas en un documento que a su vez se entregará al papa Francisco, para que el guía espiritual de la iglesia elabore un documento programático, que algunos se adelantan a calificar como un complemento de la encíclica Laudato Sí.

Uno de esos documentos puestos a consideración del pontífice es un proyecto presentado al Sínodo por un grupo de científicos, autoridades latinoamericanas y caciques indígenas que propone declarar a la Amazonia como “Santuario intangible de la Casa Común”.

En el Sínodo de la Iglesia hubo oportunidad para que miembros de una importante delegación colombiana, entre quienes se cuentan Fanny Cuiro, delegada de la Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana, OPIAC, formularan fuertes críticas al gobierno de Iván Duque por la situación de abandono, pobreza y exclusión social en que se encuentran las comunidades indígenas, y últimamente indígenas venezolanos que llegan a la región de Puerto Carreño.