Cuba: Nueva constitución para un nuevo país

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“Cuba no va a combatir la riqueza, sino la pobreza”, han dicho analistas en torno a la nueva Constitución Política del país antillano.

Refrenda la propiedad socialista de todo el pueblo, como base del sistema económico y el dominio público de recursos fundamentales, como las minas, las vías de comunicación, el suelo y el subsuelo

Alberto Acevedo

Después de cinco años de haberse producido el primer anuncio en boca de los líderes históricos de la revolución, de que el país necesitaba una nueva constitución política, que se ajustara a los cambios económicos y sociales que rigen la política interior de la isla, pero también a las reglas de juego del ordenamiento económico internacional, el pasado 21 de agosto fue entregado al parlamento cubano, para su estudio, el texto de la nueva constitución política del país.

Quienes durante estos años abocaron el estudio de la nueva Carta Política, coinciden en señalar que el actual régimen constitucional, vigente desde 1976, no satisface ya los retos del ordenamiento jurídico de la sociedad cubana, y que en materia de educación, cultura y bienestar económico y social para la población, se requiere una normatividad más moderna. Pero además, profundizar la democracia popular, donde el soberano es el pueblo.

El texto de la reforma ha sido entregado a las organizaciones sociales de la isla, para que asuman su examen, profundicen en su estudio y formulen las correcciones y aportes que consideren pertinentes. La prensa internacional, y en particular la colombiana, se hicieron eco de la noticia, y titularon por el lado de que ‘Cuba renuncia al comunismo’.

Papel del mercado

¡Que se olviden de los cantos de sirena del capitalismo, que se hace ilusiones que un despropósito semejante va a pasar en la tierra de Martí y de Fidel! Una cosa es que el régimen político cubano no ignore las leyes del mercado, y otra que renuncie a los principios socialistas.

En este sentido, fue claro el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, en una comparecencia ante el parlamento cubano: “Como hemos incorporado formas nuevas, no se puede desconocer el papel del mercado”. El funcionario subrayó a renglón seguido la importancia de la inversión extranjera como factor necesario y en algunos casos imprescindible, para el buen desempeño económico de la nación.

En este sentido, la dirigencia del Partido Comunista de Cuba, órgano rector de la sociedad, ha dicho que el desempeño económico futuro de la isla estará determinado, en lo fundamental, por la empresa estatal y la planificación. En reciente intervención, con motivo del nuevo aniversario del asalto al Cuartel Moncada, en líder histórico de la revolución Raúl Castro, recordó que ni el gobierno ni el pueblo, abandonarán los principios socialistas. El mismo criterio ha sido expuesto en varias oportunidades ante el parlamento, por el presidente Miguel Díaz-Canel.

Refrenda la propiedad socialista

Otra cosa es que el texto constitucional se actualice ante los desafíos que plantea el siglo XXI, no solo para la sociedad cubana, sino para el ordenamiento internacional en general. En este sentido, reconoce la propiedad cooperativa y la propiedad privada, diferenciada del trabajo por cuenta propia. Como novedad, introduce el concepto de propiedad mixta, antes referido al binomio estado-inversor extranjero. Ahora se extiende a dos o más entidades, en diferentes formas de propiedad.

Pero refrenda la propiedad socialista de todo el pueblo, como base del sistema económico y el dominio público de recursos fundamentales, como las minas,  las vías de comunicación, el suelo, el subsuelo, entre otros.

La Carta Política en discusión introduce el derecho al matrimonio igualitario, al eliminar el criterio de que este se da entre un hombre y una mujer y lo reemplaza por el concepto de la unión formal entre dos personas. Reconoce la libertad religiosa, el carácter laico del estado, el derecho a participar en la vida cultural, el respeto a la imagen, la dignidad y el honor. Proscribe la discriminación por razones de sexo, raza, matiz religioso y político, o de cualquier índole.

El conjunto de las normas constitucionales en discusión, que no son en sí una reforma constitucional, o la reforma puntual a algunos artículos, sino una nueva Carta Política, se derivan de los Lineamientos y la Conceptualización del Modelo Económico y Social, aprobados por el último congreso del Partido Comunista de Cuba.