Convergencia nacional por un nuevo gobierno

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Poster oficial del VII Congreso de la UP. Ilustración @Cosmecastel

Los días 27, 28 y 29 de agosto se realizará por medios virtuales el VII Congreso Nacional de la Unión Patriótica que debatirá y presentará al país su propuesta política para superar la crisis

Sebastián Forero
@Seb_AlfRed

La realización de la máxima instancia política del partido Unión Patriótica está atravesada por una crisis sanitaria, económica, política y social histórica, que impone grandes retos a la fuerza upecista para perfilar el quehacer político con miras a conquistar en el marco de una gran convergencia, un proyecto democrático nacional que recoja los intereses populares para la transformación profunda del país.

La crisis capitalista agudizada por la pandemia de la covid-19 y la precaria gestión del gobierno de Iván Duque en el propósito de resolver sus múltiples efectos negativos para el grueso de la población, han puesto a la Unión Patriótica una tarea de gran importancia en términos de su agenda de lucha y movilización.

Por tal razón, medidas urgentes como la renta básica universal temporal, el control por parte del Ministerio de Salud de los hospitales y clínicas privadas y el mínimo vital en materia de servicios públicos, entre otros, hacen parte del Plan de Emergencia que en su propuesta de Declaración Política esta plasmado como exigencias del corto y el mediano plazo.

Proyecto de país

Dentro de la apuesta programática, como se mencionó anteriormente, se ubica con contundencia el horizonte de transformación en un proyecto democrático nacional que permita la “democratización política, económica y social para el logro de una paz completa”. Allí podemos destacar en materia económica la renegociación de los tratados de libre comercio, fortalecer la banca pública y de fomento productivo, potenciar el desarrollo biotecnológico y la aceleración de la transformación de la matriz energética nacional; propuestas que ponen a la Unión Patriótica a tono con una perspectiva de transformación que enfrente la dependencia económica, la desigualdad y el cambio climático.

En sintonía con lo anterior, cobra gran importancia la implementación del primer punto del Acuerdo Final, sobre la Reforma Rural Integral. También se propone un Plan Nacional de Vivienda para garantizar el acceso a los sectores populares a una vivienda digna, la defensa y el impulso de las formas colectivas de propiedad como las Zonas de Reserva Campesina y medidas que permitan reducir las brechas de género que aún son muy amplias en materia salarial y en el acceso a diversos derechos.

Contra la mercantilización de los derechos sociales, la propuesta upecista insiste en la necesidad de desmontar el modelo neoliberal de salud, educación y de pensiones, que tendrán que salir del sometimiento al mercado. En primer lugar, ante la barbarie del modelo de las EPS, la Unión Patriótica propone la nacionalización del sistema de salud; en segundo lugar, reforma pensional para que el derecho a una pensión sea universal, fortaleciendo el Régimen de Prima Media.

En tercer lugar, la lucha del estudiantado por la matrícula cero no podrá ser en vano, la UP acompaña este grito por la gratuidad de la educación superior en todas las universidades públicas, buscará la expansión de la matrícula y la creación progresiva de nuevos claustros universitarios. Asimismo, la inversión estatal en ciencia, tecnología e innovación tendrá que llegar al menos al 1% del PIB, enfocada en áreas estratégicas del desarrollo nacional. Del mismo modo, el SENA patrimonio de la formación de la clase trabajadora se fortalecerá, frenando en seco el desmantelamiento neoliberal del que ha sido objeto.

Apertura democrática y paz

En Colombia se vive una democracia deficiente, restringida, viciada por las mafias electorales que facilitan la dominación de las élites bajo la tutela de la compra masiva de votos y otras maniobras ilegales, como lo atestigua el grave caso de corrupción electoral de la ‘ñeñepolítica’.

De esta manera, la Unión Patriótica bajo el legado democrático que invoca su historia propone la implementación del voto electrónico para impedir el fraude, el impulso de un acuerdo nacional para sacar las armas de la política en el sentido que se plasma en el Acuerdo Final y la adopción de una Doctrina Democrática de Seguridad Nacional, que supere la nefasta y anacrónica concepción del enemigo interno.

Lo anterior tiene que ir acompañado de una política de paz que abogue por el cumplimiento irrestricto del Acuerdo Final entre el Estado colombiano y las antiguas FARC-EP, y por la búsqueda decidida de una paz completa retomando la solución política negociada con el Ejército de Liberación Nacional, ELN, y demás fuerzas insurgentes presentes en el territorio nacional. Por otra parte, se buscará como parte de la política de paz, justicia y reconciliación, el sometimiento a la justicia de todos los grupos paramilitares, y al margen de la ley.

Recogiendo la experiencia de los gobiernos progresistas de América Latina y de los procesos de integración de la famosa ‘Década Ganada’, la Unión Patriótica impulsará una apuesta internacionalista de integración de nuestros pueblos acorde a la realidad actual. Para ello, será fundamental que Colombia se retire de la OTAN, dejando de ser peón de la dominación imperialista y títere para sus guerras; también, será fundamental la recuperación de las relaciones diplomáticas con la República Bolivariana de Venezuela y el fin de todas las acciones injerencistas desde territorio colombiano; así mismo, se promoverá la integración para la protección de la Cuenca Amazónica, con todos los Estados con los cuales se comparte este gran patrimonio ecológico y biodiverso.

Las tareas

El proyecto democrático nacional que impulsará la Unión Patriótica necesita de un trabajo mancomunado de múltiples territorios y sectores para configurar una nueva correlación de fuerzas favorable a las transformaciones democráticas que necesita el país. Para este propósito será fundamental la movilización, la lucha social, política e ideológica que recoja y potencie las banderas levantadas en el Paro Nacional del 21N, las luchas universitarias, las reivindicaciones de los pueblos étnicos, del movimiento de mujeres, del campesinado y todo el conjunto de rebeldías que se tejen contra el modelo neoliberal y contra la guerra. Lo anterior, en la perspectiva de construir una amplia convergencia nacional que permita conquistar espacios de poder y que aspire sin cortapisas a lograr un nuevo gobierno democrático ligado al movimiento social y a las luchas populares.

Por lo anterior, como se plantea en su propuesta de declaración política: “la Unión Patriótica reafirma su compromiso unitario y política de alianzas de carácter programático”, con el fin de continuar en el esfuerzo que se ha expresado en la Colombia Humana y el conjunto de fuerzas democráticas que trabajan con dedicación en la lucha por la paz, así como con los partidos políticos y expresiones de la izquierda con los cuales la UP comparte ideas y propuestas programáticas.

El proyecto de la Unión Patriótica se actualiza para afrontar las tareas del momento y reimpulsa su lucha por las transformaciones, para alcanzar un nuevo gobierno democrático para la paz con justicia social.

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