Continúa la violencia contra pueblo Awá

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Comunidad Indígena Awá. Foto ONIC

La comunidad Awá, asentada mayoritariamente en los municipios de Tumaco, Barbacoas, Ricaurte y Samaniego en Nariño, ha sido víctima de la violencia durante muchos años. La disputa territorial la mantiene permanentemente bajo amenaza

Jenny María Solís Roa
@Jemasolis

Según la Unidad de Indígena del Pueblo Awá -UNIPA-, en un comunicado emitido el 9 de agosto, día en que se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas -ONU- denunció las graves afectaciones que ha traído para la comunidad y su pervivencia física y cultural, la intensificación del conflicto interno en el país.

Los enfrentamientos entre los diferentes actores armados, han venido aumentando su intensidad, después de la tensa calma que les había proporcionado la firma del Acuerdo de Paz, en el gobierno de Juan Manuel Santos. Con la desmovilización de la otrora guerrilla de las FARC–EP y, sumado, a la desidia del gobierno Duque, con el cumplimiento de lo pactado en La Habana, lo que viven las comunidades indígenas del pueblo Awá es un recrudecimiento de la violencia en sus territorios.

“Contrario a nuestras expectativas tras la firma del Acuerdo de Paz, se evidencia un recrudecimiento de la conflictividad en la región por cuenta de la presencia de diferentes estructuras armadas, pero también por el abandono histórico del gobierno nacional, departamental y local que se expresa en el alto índice de necesidades básicas insatisfechas, el poco acceso a servicios públicos y a servicios básicos como salud, infraestructura vial y educación”.

Con la crisis nacional por la pandemia generada por el covid-19, la situación se agrava. “Se recrudecieron los hechos violentos que indican un advenimiento de un periodo de agudización, dejándonos una crisis humanitaria expresada hoy en confinamientos, desplazamientos y amenazas, por el accionar de los grupos armados legales e ilegales que han violentado nuestro gobierno propio”.

Las cifras dan cuenta de la agresividad del conflicto que padecen. Según la UNIPA, entre marzo del año 2020 y lo que va del mes de agosto del presente año, se han presentado diversos hechos victimizantes contra los miembros de la comunidad Awá. En total se han presentado 44 homicidios, 31 amenazas, dos de estas con situaciones de extorsión y desplazamiento. Así mismo, se han presentado seis hechos de desplazamiento, seis desapariciones, seis hostigamientos, cuatro confinamientos y cuatro hechos por minas antipersonal o municiones sin explotar. En total, en menos de un año la comunidad denuncia 119 hechos victimizantes contra la comunidad.

Organizaciones denuncian grave situación

Desde el 31 de julio, el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, emitió una alerta temprana a la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación y la Fiscalía General, exigiendo celeridad en el marco de sus competencias, para que se tomen medidas urgentes para garantizar los derechos de los miembros del pueblo indígena Awá.

Por su parte, en un comunicado conjunto, la Organización de Resguardos Indígenas del Pueblo Awá -ORIPAP-, la Red de Derechos Humanos del Pacífico Nariñense -ReDHPaNa- el Colectivo Orlando Fals Borda, Indepaz, entre otros, rechazaron el confinamiento al que se han visto sometidos los miembros de los diferentes resguardos Awá, a lo que se suma la orden de no permitir la entrada y salida de los territorios colectivos por parte de grupos ilegales en la zona y exigen al gobierno nacional y a las diferentes organizaciones internacionales se solucione y se haga monitoreo permanente de la grave vulneración de sus derechos.

Ante la situación, la comunidad Awá mantendrá las asambleas, para garantizar el pleno ejercicio de la gobernanza y la gobernabilidad del gobierno propio, así como la Guardia Indígena, a pesar de las amenazas de muerte presentadas. “No permitiremos que a partir del miedo se nos establezca la agenda nuestras vidas, no estamos dispuestos a que se nos amedranten en nuestro propio territorio y a que se nos niegue el ejercicio de nuestros propios derechos”.