Bogotá: Vuelven los toros a debate

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Plaza La Santamaria en Bogotá.

Adriana Quintero

La Plaza Santamaría de Bogotá, abre sus puertas desde el 2 de febrero hasta el primero de marzo de 2020 a la nueva temporada de corridas de toros. La alcaldesa Claudia López no pudo oponerse a pesar de considerar esta práctica “anacrónica y cruel”; enfatiza que debe sujetarse a la ley, que ampara el contrato firmado por su antecesor, el ex alcalde Enrique Peñalosa, que va desde el 13 de diciembre de 2019 hasta el 31 de agosto de 2020. Mientras tanto, la burgomaestre implementa una campaña para desincentivar los espectáculos taurinos a nivel cultural y trabajará con nuevas alternativas de solución, desde el marco legal, que permitan acabar definitivamente con esa actividad.

Dentro de sus primeras propuestas para desarrollar en contra de la tauromaquia, está hacer “fiesta no brava”. Es decir, una jordana cultural en la cual los animalistas se podrán manifestar en contra de las corridas de toros, participando de manera pacífica en eventos que incluyen la presentación de la Orquesta Filarmónica de Bogotá alrededor de la plaza, conciertos en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, conversatorios, talleres y exposiciones en el Museo de Bogotá, entre otros. Esta agenda cubrirá los seis domingos de la temporada.

Sin embargo, pese a que existen este tipo de manifestaciones impulsadas por la Alcaldía, también están las que emprenden los animalistas y ambientalistas, quienes el pasado primero de febrero iniciaron con una velatón en forma de protesta pacífica. En esta, se manifestaron ciudadanos de todas las edades, incluyendo niños, quienes prendieron velas y expusieron sus carteles frente a la entrada de la Plaza Santamaría para exigir respeto total por los animales.

Por otro lado, la organización AnimaNaturalis indicó que buscan rendir un sentido homenaje a los animales que mueren y son torturados en las corridas, por medio de una iniciativa llamada “Una luz por los toros”, la cual formará parte de la temporada antitaurina de Bogotá.

La concejal por el Partido Alianza Verde, Andrea Padilla, se pronunció e indicó a un medio de comunicación internacional: “Se trata de nuestra temporada antitaurina. De forma pacífica expresaremos nuestros desacuerdos con las corridas de toros y firmamos nuestro manifiesto animalista en el que nos comprometemos a proteger todas las formas de vida”.

En el transcurso de la velatón, todas las personas que participaron realizaron una meditación colectiva, guardaron silencio por los animales, dibujaron en el suelo con las velas la figura de un toro y enseñaron carteles con el mensaje “Llévalos en tu corazón”.

Otro gran reto en la temporada taurina es mantener el control de la movilidad, debido a que La Secretaría de Movilidad autorizó varios cierres viales que iniciarán alrededor de las 9:00de la mañana, que incluyen la suspensión de servicio de algunas estaciones de Transmilenio como Museo Nacional, San Diego, Las Nieves y San Victorino.

Por otro lado, también se verá afectada la ciclovía en el tramo de la av. Carrera 7, entre la calle 26 y 32, ya que también será suspendida para garantizar el desarrollo de la actividad, sin embargo, habitantes del sector manifiestan inconformidad ante las interrupciones viales, porque muchos de ellos se sienten dificultades para desplazarse como lo hacen habitualmente.

Para Natalia Parra Osorio, directora Plataforma Colombiana por los Animales, Alto, y activista animalista: “Existe la ley 916 taurina en la que tristemente la Plaza Santamaría, se encuentra establecida como un escenario para realizar corridas sin detrimento de que se puedan hacer otro tipo de eventos, lo que deja maniatado al distrito en los últimos años para tener, que por medio de una licitación, alquilar por esta época este predio que es de todos”.

Por otra parte, Alejandro Usma miembro de la junta directiva de la Asociación de la Defensa de la Fiesta Brava, Asotauros, dijo al medio de comunicación ADN, que el regreso de las temporadas de toros es un “triunfo de la libertad”, ya que esta actividad está amparada por la ley. A su vez expresó: “Se está respetando la afición de muchas personas por la tauromaquia, un arte que queremos preservar porque tiene muchos valores, como destreza, la valentía y la honestidad”.

De igual manera, Usma argumentó que económicamente las corridas de toros generarán un beneficio económico para la ciudad debido a la llegada de turistas y la generación de empleo que se calcula alrededor de 15 mil indirectos y 1.200 directos.

Finalmente, después de cuatro años, la Plaza Santamaría de Bogotá vuelve a ser el escenario causal de regocijo para muchos y el llanto para otros, ante lo cual la alcaldesa Claudia López solo podrá sentarse a ver los toros desde la barrera y esperar que su iniciativa de denominada “Fiesta no brava” mitigue el caos social que este tipo de eventos genera en la ciudad.