El arte como ente sensibilizador

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Exposición de caricatura de la Brigada Verde en Crispeta Galería, en la carrera 9 con calle 61 en Chapinero, Bogotá.

Un buen número de mujeres hacen parte de un gran proyecto, que busca invitar a la reflexión acerca de temas como el deterioro de los ecosistemas por parte del capital, y la paz

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@Aurelianolatino

En un prelanzamiento del Festival Mundial de Caricatura Colombia 2020 Brigada Verde por la Defensa de la Amazonia, que se realizará en once ciudades del país y que iniciará el 19 de junio en Bogotá, pero que también estará en otras fechas en ciudades como Leticia, Medellín, Cali, Tuluá, Buenaventura y Río Negro; se convirtió la exposición de caricaturas que se realiza en Bogotá desde el pasado 27 de febrero.

La Brigada Verde es un proyecto de sensibilización a través de exposiciones de caricatura, con el propósito de generar un debate reflexivo y dar a conocer desde el arte, la ciencia y la educación, un diagnóstico de lo que vive la Amazonia, el medio ambiente, la paz y el manejo que las comunidades dan a su problemática.

Las exposiciones en espacios públicos tendrán tres componentes: pedagógico, científico y cultural con conversatorios y caricaturistas invitados. Participan dibujantes de Colombia y el exterior como Bacteria, Betto, Vladdo, Jessy Botero, Calarcá, La Ché, Don Fingo, Zoy Tohatsunjay y Zuleta entre otros.

Según uno de los organizadores, el maestro Arlés Herrera, Calarcá, en Bogotá se expondrán en la Plaza de Bolívar 150 caricaturas ampliadas. El evento será inaugurado por la Filarmónica de Bogotá, aunque antes tendrá una movilización hacia el lugar como manifestación de defensa de la Amazonia, el medio ambiente y la paz.

Las caricaturistas

La idea también es que los caricaturistas se constituyan en un ente con proyectos colectivos como la Brigada Verde, en la que ya participan 120 dibujantes de Colombia y otros países. “Hay que hacer resistencia desde nuestro que hacer, la caricatura. En ese sentido, la participación de la mujer ha sido fundamental, por eso están Zoila Porras, Angélica Aristizábal, Elena Ospina, Martha Elena Hoyos, Nani Mosquera y Melisa Baena, entre otras”, explicó Arlés Herrera.

Zoila Porras decidió participar en el proyecto porque: “Los seres humanos estamos en una disyuntiva entre cuidar el planeta o ver cambios que afectarán las condiciones básicas para la vida, como el acceso al agua y al alimento. El arte y la caricatura son herramientas pedagógicas, son medios de comunicación que permiten reflexionar”.

Para la dibujante, al estar en un mundo mediado por el desarrollo de las tecnologías en la información, es más difícil pero el arte sigue siendo un elemento que permite reflexionar o ayudar a tomar consciencia sobre diversos aspectos.

“Cuando los otros ven una imagen, una obra pueden ver desde otro punto de vista las cosas y se pueden sensibilizar. El arte siempre ha tenido esa función, aunque hoy por hoy hay manifestaciones artísticas más variadas, que abarcan otros campos, y al realizar eventos de caricatura que manejan lenguajes más sencillos, permiten que se capten los mensajes desde lo más esencial”, explica Zoila Porras.

Por otra parte, la profesora universitaria Ivonne Suárez, quien ha sido fundamental en la organización y desarrollo de este y otros proyectos similares, expresó que su interés de participar se debe a que el control de la naturaleza es también político: “La posibilidad de estar en una campaña en pro de la Amazonia, del Páramo de Santurbán, son tareas fundamentales. Pero también estar en todas las campañas de protección de la naturaleza contra las multinacionales”.

Cree que el arte a través de la historia ha servido para despertar conciencias, mostrar realidades y acercar a la gente a ellas. “La obra del maestro Calarcá es el mejor ejemplo de cómo eso se puede lograr, aunque necesitan más recursos para que esos contenidos tengan difusión a través de los nuevos canales creados por la revolución informática”.

Cecilia Ramos, La Ché, decidió participar en la Brigada Vede convencida de que es una obligación de quienes comunican de manera masiva una posición frente a una problemática como la que se vive alrededor de los ecosistemas, más precisamente con el Amazonas.

Acerca del poder sensibilizador del arte, pone como ejemplo el cuadro Guernica de Pablo Picasso: “El impacto que tuvo en su momento y que aún tiene hablando del horror de una guerra, contando una historia que queda como un testimonio hacia el futuro, como un recuerdo, como una manera de reivindicar a las víctimas. El arte sirve como medio estético para decir algo y además, trascender porque muchas de las noticias o reportajes pasan, pero el arte, que estéticamente puede ser agradable o atractivo, hace que tenga trascendencia, que llegue a más gente, que sensibilice, que los toque”, explica la artista.

La Ché aclara que todas las personas tienen formas de interpretación y sensibilidades disímiles: “Las personas son como la arena, parecemos todos muy iguales, pero al final cada grano es distinto al otro y hay personas que tienen sensibilidad hacia el arte o hacia temas diferentes”.