V Congreso de la UP: “Se puede gobernar diferente”

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Cerca de millar y medio de delegados llegaron con nuevos bríos al V Congreso de la Unión Patriótica.

Las decisiones de la Unión Patriótica son hechos políticos que expresan un trabajo mancomunado por la paz

Hernán Camacho

Se reencontraron los rostros de la esperanza. Entrelazados en abrazos, cada mirada era una historia de vida con recuerdos inagotables que durante años se dejaron de contar. Los militantes de la Unión Patriótica volvieron a levantar sus banderas celebrando su V Congreso los pasados 15, 16 y 17 de noviembre en Bogotá. Sus sueños ahora son una madeja de optimismo.

El partido de la paz y la nueva Colombia sesionó con 1.278 delegados de las 27 asambleas regionales y departamentales de todo el país. Un camino largo y fructífero. Y como en 1985, año en que se instaló en plena plaza pública su primer congreso, hoy, 25 años después, sucedía lo mismo en el mismo lugar: el parque Santander del centro de la capital.

Con una marcha encabezada por la dirigente Aída Avella, ex presidente de la UP, exiliada hace 17 años luego de un atentado en su contra, junto a exiliados como Imelda Daza, ex alcaldes, ex concejales, ex diputados y buena parte de la militancia, amigos y simpatizantes dieron apertura al congreso que despertó un entusiasmo difícil de acallar.

Fue el primer encuentro de la militancia upeísta después de haberle sido devuelta la personería jurídica por parte del Consejo de Estado. Los ánimos se reflejaban en cada consigna, las banderas verde-amarillas, hondearon con energía sin igual. “Los que estamos aquí no dejamos morir los sueños de un país digno gobernado por el pueblo”, dijo un delegado en la movilización por las calles de Bogotá.

En el segundo día de deliberaciones fueron invitados demócratas y viejos amigos de la UP. Entre ellos la vocera de Marcha Patriótica Piedad Córdoba, quien exaltó el significado para los revolucionarios colombianos que la UP llegara a celebrar su Congreso. Córdoba también se unió a la propuesta lanzada por el Partido Comunista Colombiano para que Aída Avella fuera la candidata presidencial de la izquierda a las elecciones del año venidero:

“Véngase Aída, la necesitamos para enarbolar las banderas de la justicia social y la paz sin exclusión. Necesitamos una voz de esperanza para hombres como David Rabelo, Húbert Ballesteros y para millones de colombianos. Véngase, que las mujeres somos capaces de recorrer la patria para recuperar la ética, la paz y la justicia”.

“Somos hijos del pueblo y reclamamos gobernar”, dijo Aída, la ex constituyente, ex concejal y dirigente sindical. “Vamos a comprometernos a aceptar la candidatura y le pedimos al Gobierno nacional garantías. La paz está por encima de todo”. Estalló la ovación. Sin duda la candidatura de la Unión Patriótica generó un hecho político trascendental que muestra posibilidades para hacer realidad el frente amplio, como materialización de la unidad de los sectores de izquierda en torno al proceso de paz y los cambios que exige el país. “En Colombia se puede gobernar diferente”, sentenció.

En sus primeras elecciones la UP obtuvo resultados importantes para la izquierda colombiana. Fue gobierno y oposición. Alcanzó a tener una bancada de 14 parlamentarios cuyos debates fueron más que constancias históricas. En algunas regiones ganaron alcaldías y fueron mayoría en concejos locales y asambleas. “Demostramos que supimos administrar, tuvimos poder local sin apelar a la corrupción, se construyeron puestos de salud, hospitales, escuelas con el concurso de la gente”, dijo Ómer Calderón, recordando los avances sociales bajo las administraciones verde-amarillas. “Era un verdadero cogobierno con el pueblo”.

“Los acontecimientos se han desenvuelto muy rápidamente. Hace tres meses el Consejo de Estado le devolvió la personería a la UP, y se imponía a partir de ello hacer un congreso que es el que estamos realizando. Pero las decisiones surgidas de este han generado un respaldo popular y una simpatía nacional. Estamos ante una batalla muy importante por la paz y la UP es la protagonista”, le dijo a VOZ Jaime Caycedo, secretario general del Partido Comunista y miembro de la nueva Junta Patriótica Nacional.

Las tres jornadas del congreso upeísta sirvieron para actualizar sus estatutos y el programa político, para afinar sus propuestas de cara a las elecciones de 2014. La realidad nacional marcada por un proceso de paz en curso y la necesidad de defender los acuerdos a los que han llegado la insurgencia de las FARC y el Gobierno nacional en La Habana fueron los pilares centrales de los debates.

El Congreso reconoció el empuje hecho por la Coordinación Nacional de Víctimas, familiares y sobrevivientes del genocidio contra la UP, el impulso dado por la Corporación Reiniciar, el aporte del Partido Comunista Colombiano y la Juventud Comunista, más el acompañamiento de organizaciones como Marcha Patriótica y Poder Ciudadano. El Congreso fue un éxito.

La declaración política del V Congreso leída en el tercer día de trabajo reconoció el vital papel de los movimientos sociales y populares que encienden la llama de la inconformidad rechazando en las calles la estrecha democracia colombiana.

El paro agrario nacional, las movilizaciones campesinas, los reclamos por una salud digna, las marchas por un sistema de educación superior diferente, entre otras, son los derroteros del renacer de la UP. “Para avanzar por una patria soberana y digna acordamos enfilar todas nuestras energías, esperanzas y sueños hacia el fortalecimiento de la movilización social por logro de condiciones de vida digna para todos los colombianos, con soberanía, con la materialización de todos los derechos humanos y con democracia plena”, dice en uno de sus apartes la declaración final.

La UP decidió presentar listas a corporaciones públicas con el mismo criterio que inspira su naturaleza: participación social y amplitud democrática. El llamado va dirigido a intelectuales, mujeres, artistas, militares patriotas, en retiro, campesinos, indígenas, jóvenes y representantes del pueblo.

En esas listas puestas a disposición de los colombianos podrán estar, según la Junta Patriótica, “comunistas, liberales, conservadores, socialistas, socialdemócratas, progresistas”, todos voceros representativos de “las más caras aspiraciones del pueblo colombiano”. Sin variar su compromiso social y popular la UP entre aplausos y compromisos de trabajo renueva sus bríos y lanza una iniciativa política unitaria, amplia, participativa y democrática por construir la paz con justicia social.