Urge solidaridad con el pueblo palestino

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Raouf Al Malki, jefe de la misión diplomática palestina en Bogotá.

Una corta tregua de 12 horas permitió encontrar decenas de cadáveres entre los escombros de los barrios bombardeados por Israel. Crecen las dimensiones de un horrendo crimen de guerra que la humanidad entera condena. Habla embajador de Palestina

Raouf Al Malki, jefe de la misión diplomática palestina en Bogotá.
Raouf Al Malki, jefe de la misión diplomática palestina en Bogotá.

Alberto Acevedo

Las cifras del horror que padece el pueblo palestino a causa de la campaña de exterminio desatada por Israel se multiplicaron en las últimas horas, y una tregua de 12 horas, que culminó el pasado domingo, permitió conocer las reales dimensiones de la tragedia de ese pueblo agredido.

Las pesquisas del fin de semana dieron cuenta que el breve cese de los enfrentamientos permitió encontrar entre los escombros los cadáveres de hombres, niños y ancianos que murieron a causa de los bombardeos indiscriminados. Esta información da cuenta que la cifra de palestinos muertos pasa de mil, en un 70% civiles y entre ellos 200 niños, que han dado una alta cuota de sacrificio.

En los primeros 20 días de agresión israelí, casi seis mil personas resultaron heridas, de las cuales 1.779 son niños.

Las autoridades palestinas denunciaron la destrucción sistemática de la infraestructura de la Franja de Gaza, el ataque a viviendas, edificios de la administración pública, escuelas y hospitales. Un hecho particularmente escabroso fue el bombardeo a una escuela de las Naciones Unidas, donde murieron 17 personas y 200 más quedaron heridas.

Bombardeos

La Misión Permanente de Observación de Palestina envió una carta al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en la que condena el bombardeo israelí contra una escuela dirigida por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina y el Oriente Próximo (Unrwa), en el norte de la Franja de Gaza.

La carta recuerda que unos minutos antes de descargar su mortífera carga desde aviones de guerra, Israel ha instado a la población civil de Gaza a abandonar sus viviendas. Muchas familias lo hicieron y se refugiaron en escuelas y centros de salud. Ahora esos mismos establecimientos son bombardeados por la aviación israelí en un crimen de guerra que burla toda la normatividad internacional sobre respeto a la población civil, distinción de los no combatientes y en general el derecho internacional humanitario. La carta recuerda que al menos 148 mil palestinos se encuentran refugiados en escuelas de la Unrwa.

En medio del silencio de la mayoría de gobiernos latinoamericanos con este genocidio, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó la ofensiva y urgió el cese inmediato de hostilidades. El diplomático llamó a Israel a detener la matanza y proteger a la población civil. El gobierno de Tel Aviv, que rompió la tregua el pasado domingo, fue reprochado por el grupo de la resistencia islámica Hamás, que dijo que el agresor pagará un alto precio por sus crímenes.

Relato dramático

En Bogotá, entre tanto, el embajador palestino en Colombia, Raouf Al Malki, en una conferencia dictada en la noche del pasado 23 de julio en la sede del Polo Democrático, a donde fue invitado por las directivas de esa organización política, refiriéndose a los orígenes del actual conflicto, dijo que Israel, en 67 años de historia como Estado, jamás ha respetado las resoluciones de las Naciones Unidas.

Dijo el diplomático que el pueblo palestino sufre como ningún otro pueblo. Nadie ha vivido en condiciones de ocupación tanto tiempo. Israel lo que quiere es anexarse el territorio palestino ocupado, pero no quiere a sus ocupantes. En la actualidad hay 600 mil judíos viviendo en asentamientos robados ilegalmente al pueblo palestino.

En este conflicto, como en los anteriores, dijo el jefe de la misión diplomática, Israel hace lo que le da la gana, con el apoyo de los Estados Unidos. Las demás potencias guardan silencio. El lobby judío influye en la política internacional de las grandes potencias.

Israel asesina niños, destruye casas. Ha construido un muro criminal que separa a las familias. El campesino palestino, cuya tierra quedó al otro lado del muro, debe pedir permiso para cultivarla. Generalmente conceden este permiso al anciano de la familia, de 80 años, pero el título de propiedad de la tierra es de Israel.

Un pueblo en guetos

Hay carreteras construidas solo para judíos, dice Al Malki. En todos estos años de ocupación, Israel no ha hecho nada en favor del pueblo palestino. Recoge impuestos y no ha construido un aula, un hospital. Los exiliados no tienen derecho a regresar a sus hogares. Israel quiere ver a este pueblo disperso, en guetos, los controles militares no permiten la unificación de las familias.

De cinco millones de palestinos que viven en los territorios ocupados, 800 mil han pasado por cárceles israelíes. Hay en la actualidad 600 mil palestinos encarcelados. Bajo la actual ofensiva, además de los muertos y heridos, de los desplazados, al menos mil palestinos han sido puestos en prisión, y como los demás, bajo la figura de la ‘detención administrativa’, sin presentar ninguna acusación. Con ella pueden pasar varios años y ni el detenido ni su abogado saben por qué está privado de su libertad, y todo porque de esa manera se salvaguarda ‘la seguridad nacional’ de Israel.

Tras mostrar numerosos ejemplos y detalles del exterminio de su pueblo, el embajador Al Malki dijo que Palestina necesita ayuda material, apoyo político, la solidaridad urgente. Necesitamos el apoyo de todos los pueblos del mundo, el apoyo de la gente, de todos ustedes, para que podamos disfrutar de la paz que todos anhelamos, puntualizó el funcionario.