Urge alza general de salarios

0

Nuevamente, trabajadores por un lado y Gobierno y empresarios, por otro, se sentarán a la mesa para discutir el reajuste salarial para 2017

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Desde el 5 hasta el 14 de diciembre próximos, estarán sentados a la mesa representantes de las centrales obreras, los empresarios y el Gobierno nacional para iniciar negociaciones del reajuste al salario mínimo.

Las reuniones se darán en el escenario de la Comisión de Concertación de Políticas Laborales, en el que se analizará el momento económico y se discutirán políticas que favorezcan al Estado, los empresarios y a los trabajadores.

La negociación se da justo en medio de una crisis que afecta principalmente el poder adquisitivo de los salarios y las condiciones laborales, porque se traslada para ser soportada únicamente por los trabajadores.

“Hay que señalar que el salario mínimo vital y la canasta para una familia en Colombia es de 1’250.000 pesos, es decir, dos salarios mínimos, por lo que consideramos que no se satisfacen las necesidades. Esto sin tener en cuenta que a millones ni siquiera les pagan el mínimo, que hay contratación a destajo e informalidad, lo que produce una profundización de la desigualdad y mayor concentración de la riqueza”, explicó Alberto Vanegas, del ejecutivo nacional de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y quien asistirá a la mesa para acompañar a Luis Alejandro Pedraza y Fabio Arias, los negociadores por esa central sindical.

Para Vanegas, hay una actitud indolente por parte del Gobierno y los empresarios, quienes maquillan las cifras del incremento de la inflación, evidente en el alza de los productos de la canasta familiar.

“El costo de vida para los sectores de bajos ingresos está por encima del 10% u 11%, mientras que el Gobierno congela salarios y decreta actualizaciones por debajo de la inflación, así como lo hizo en 2015. Por eso es preocupante el contexto en el que nos sentaremos a negociar, porque el Gobierno busca descargar la crisis sobre los trabajadores con el proyecto de reforma tributaria con impuestos al consumo y no a la riqueza, reduciendo en dos billones de pesos impuestos a grandes empresas. Por otro lado, incrementa impuestos de combustibles, monotributo e IVA. Es una cascada de incrementos”.

Para los trabajadores es preocupante la especulación que se da con productos de la canasta básica, como alimentos, por parte de carteles de empresarios y monopolios, que afectan el poder de los salarios. Por eso, plantean un alza general de salarios que recupere la inflación de 2016, que tenga en cuenta la productividad, el impacto de la reforma tributaria y la recuperación del poder adquisitivo de los salarios, que supera el 15% en los últimos años. Por lo anterior, llegarán a la mesa con la propuesta de incremento del 14% en el mínimo para 2017.

En la mesa y en la calle

Los trabajadores, con el acompañamiento de especialistas en materia económica, han estado estudiando la situación en el ámbito nacional e internacional, las salidas democráticas a la crisis y las propuestas que llevarán al Gobierno.

En consecuencia, también plantean la necesidad de ver el tema de los egresos de la hacienda pública, porque “esa política fiscal que hoy está en crisis, responsabilidad del Gobierno y su modelo de desarrollo, tiene que revisarse por la forma en que se mantienen los billones de pesos al año en gasto militar, el pago a la deuda pública tanto externa como interna, y a su vez el despilfarro y la corrupción que han significado un desangre para el país. Después de todo ese mal manejo busca que los trabajadores paguen”, comenta Alberto Vanegas.

Pero también saben que las discusiones de la mesa deben estar acompañadas por movilizaciones de trabajadores, en las que se debe expresar el rechazo a las políticas gubernamentales, el apoyo a los procesos de paz, el rechazo a la reforma tributaria, el rechazo al genocidio contra líderes sociales y las exigencias de mejores condiciones laborales para todos.

Aunque no se han unificado las posiciones que las centrales obreras llevarán a la mesa, hay acercamientos entre estas, y esperan mantener la unidad en la negociación que muy seguramente terminará con el decreto presidencial para un nuevo salario mínimo.