Una estabilidad que se hace agua

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Incumplimiento en Aguas Bogotá. Con la entrada de los nuevos operadores privados para el servicio de recolección de basuras, miles de trabajadores tienen su estabilidad laboral a la deriva. Un nuevo patrón no les respetará las actuales garantías laborales

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@Aurelianolatino 

Hasta el próximo 11 de febrero tienen contrato vigente los 3.200 trabajadores de la empresa de aseo Aguas de Bogotá, fecha en la que operadores privados iniciarán con los contratos de recolección de residuos en la ciudad.

El hecho no tomó por sorpresa a nadie, pues el alcalde mayor Enrique Peñalosa desde un inicio había manifestado su intención de liquidar a la entidad adscrita a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado para entregar esa responsabilidad a consorcios mediante licitaciones.

Una de las consecuencias de la medida es que los trabajadores que actualmente tienen contrato con la entidad quedarán en la calle, pues sus organizaciones sindicales denuncian que por sus niveles de sindicalización y beligerancia en la defensa de sus derechos, no hay posibilidades de que sean contratados por los privados, y que además hay un acuerdo de formalización laboral firmado en marzo de 2013, en el que participaron el Ministerio de Trabajo, la Alcaldía Mayor, la gerencia de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, y el gerente de Aguas de Bogotá; pacto que actualmente está siendo violado.

El acuerdo incumplido

VOZ habló con José Alexander Pardo Castro, quien desde hace cinco años es conductor en la empresa Aguas de Bogotá, y es dirigente de Sintraguas, para conocer su visión del problema. El líder explicó que en el acuerdo se dio estabilidad laboral a 2.742 trabajadores, en su mayoría población vulnerable, como parte de una política social de la administración de la ciudad de ese periodo.

José Alexander Pardo.

En el acuerdo había quedado estipulado que los beneficiarios eran 10% desplazados, reinsertados 4%, 16% madres cabeza de familia; 8% afrodescendientes y 15% “ciudadanos recuperados”. Además, 823 eran hombres y 1.921 mujeres. De estos, 298 trabajadores laboran en actividades de almacenamiento; 439 son conductores, 1.064 operarios de barrido y 962 operarios de recolección.

Según José Alexander, el documento es específico en afirmar que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá garantizará el principio de estabilidad laboral a los trabajadores con Aguas de Bogotá o con otro operador y que Aguas de Bogotá realizará las sustituciones patronales requeridas para la continuación de vínculo laboral.

“Es difícil que a esta población vulnerable la vuelvan a vincular en otra empresa. Además, en días pasados el alcalde Enrique Peñalosa dijo que en la empresa hay ladrones al punto de que los carros en la mañana salen con un motor nuevo y regresan con uno viejo. Eso es falso, eso no le cabe en la cabeza a nadie; cabe la posibilidad de que se hayan robado un repuesto, pero no como él dice para justificar lo que hacen”, comenta el dirigente sindical.

A la deriva…

Para José Alexander era conocido por la ciudadanía que el actual Alcalde desde un principio tenía como plan acabar con la empresa pública de aseo, proceso que se ha dado paulatinamente, pero que ahora producto de una demanda, un magistrado de Cundinamarca tomó la determinación de quitarle ese servicio o componente a la Empresa de Acueducto.

Los trabajadores dicen haber sido engañados por parte del actual gerente de Aguas de Bogotá,  Juan Manuel García, quien les había dicho que había varias maneras de participar en la nueva licitación: “Luego nos dijo que no le habían querido vender una póliza para entrar a participar en la licitación, pero nosotros sabemos que eso es algo amañado, que es mentira porque en la Empresa de Acueducto nos dijeron que ya lo habían avalado”.

Aguas de Bogotá estará laborando hasta el 11 de febrero, fecha en la que los consorcios privados estarán a cargo de la recolección de las basuras y los residuos y a la fecha los trabajadores de Aguas de Bogotá no tiene nada claro sobre su continuidad o sustitución patronal.

“También el gerente nos ha dicho que los consorcios privados nos van a recibir, pero en realidad nada los obliga y sabemos que no nos recibirán porque esta es una empresa altamente sindicalizada. Sabemos que entre los cinco consorcios necesitan 850, quedaría el resto en la calle. Esperamos que por lo menos el Distrito nos indemnice porque tenemos un futuro incierto…”, anota José Alexander Pardo.

En diciembre pasado el Alcalde Enrique Peñalosa manifestó en  medios de comunicación que pediría a las empresas que ganaran la licitación, que teniendo en cuenta la experiencia, contrataran a los trabajadores de Aguas de Bogotá, aun así algunos sindicatos no creen que esto se dé debido a sus organizaciones sindicales, y que si se dan algunas contrataciones serán en condiciones laborales desmejoradas.

Dirigentes sindicales consultados por VOZ fueron enfáticos en rechazar el papel de grandes medios de comunicación, pues aseguran que han tergiversado sus reclamos para hacerlos quedar como intransigentes. Por eso, aseguraron que no es cierto que se nieguen a pasar el listado o las hojas de vida de los trabajadores a los nuevos consorcios para que los contraten, sino que se oponen a que no se respeten las garantías laborales y la convención colectiva como lo han manifestado los nuevos operadores. Expresaron que el lunes 15 de enero sostuvieron una reunión con las nuevas empresas y estas les dijeron que de los 3.700 trabajadores que hay actualmente sólo requieren 300.

Los trabajadores se sienten solos y desprotegidos. Han hecho algunas tomas a edificios de instituciones para ser escuchados y que les den soluciones, pero también han radicado varias tutelas invocando el derecho al trabajo, demandas contra el Distrito y la Empresa de Acueducto, y una contra la licitación por fallas en la misma y por no tenerlos en cuenta. No se rinden aun sabiendo que esos procesos son demorados y que difícilmente fallan a su favor.

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