Una academia con dignidad

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Agentes del CTI intentan ingresar a la Universidad Distrital.

En medio de las diversas y multitudinarias jornadas de movilización en las universidades públicas del país, la Universidad del Distrito, Francisco José de Caldas, ha ganado importante protagonismo por su amplia participación en las calles, y también por la construcción de un pliego local que insiste en la posibilidad de la constituyente universitaria para reformar el campus orgánicamente.

En este momento, su defensa como institución pública y democrática, implica la comprensión de un déficit presupuestal, que sólo para funcionamiento asciende a los 15mil millones de pesos. VOZ, dialogó con Yenny Poche, representante estudiantil de la Facultad de Ciencias y Educación, y quien ha estado al tanto de la movilización y del campamento que se mantiene al interior de la facultad. Ella asegura que en estos momentos la dinámica estudiantil se encuentra en paro y movilizada, “Como mecanismo de presión ante la negativa del Gobierno nacional para dar soluciones reales a las peticiones del estudiantado consignadas en el pliego de la Unees” y por otro lado, porque como estudiantes ven la necesidad de que la Universidad, responda a sus propias necesidades internas. Por ello plantean, “un pliego local que exige entre otros elementos, adición presupuestal por parte del Consejo de Bogotá a la bolsa de la universidad, veeduría y participación en la distribución del presupuesto a través de una Asamblea Universitaria con participación multiestamental, apertura y funcionamiento del observatorio de DD.HH. Miguel Ángel Barbosa y del jardín infantil para la universidad”. Asegura la líder que, dar cumplimiento con estos elementos por parte del Consejo Superior de la UD, y brindando garantías para la culminación del semestre académico, el paro culminaría.

Intimidación para desmovilizar

La dinámica estudiantil en las últimas semanas se ha querido contaminar de miedo y terror. Además de las jornadas de movilización en las que los jóvenes han sido atacados brutalmente por la fuerza pública, a la Universidad Distrital la han querido intimidar con fuerza pública y supuestas órdenes de la Fiscalía para ingresar al campus a realizar inspecciones a cargo del CTI.

Así sucedió el pasado 11 de noviembre, mientras estudiantes y padres de familia se encontraban en una charla en la que se explicaba la situación de la educación superior, hombres fuertemente armados, con equipo de antiexplosivos, “hicieron presencia en la Facultad de Ciencias y Educación, sede Macarena A, junto a tres camionetas del CTI, con la intención de realizar una inspección en las instalaciones de la universidad. Sin embargo, el supervisor de la vigilancia privada tuvo que interlocutar con los agentes del CTI y aclararles que no tenían conocimiento, ni orden por parte de los administrativos de realizar ese procedimiento. En ese momento nos acercamos los representantes de los estudiantes para realizar un registro fotográfico del procedimiento a lo que los aparentes agentes les incomodó y procedieron a tomarnos fotos”. La estudiante asegura que al hacer el reclamo por la toma fotográfica, los agentes fueron groseros, e intimidadores, “se retiraron y nos aseguraron que volverían y esta vez sí a realizar el procedimiento”.

Esta situación de intimidación en la universidad, ha sido rechazada por parte de los padres y madres de los estudiantes y, contrario a desmovilizar las actividades, lo que lograron es que algunos decidieran acompañar a sus hijos en el campamento. Igualmente, se espera una nueva jornada de movilización este 15 de noviembre.

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