El triunfo del MAS y el retorno de Evo

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Miembros del MAS celebrando el triunfo. Foto Página 12

Así como en 1952, el pueblo boliviano con las armas y en las calles recuperó la democracia, esta vez se logró en las urnas

José Ramón Llanos

Para tener una visión más correcta de lo acontecido con el golpe de Estado que obligó a renunciar a Evo Morales y su posterior retorno triunfal, es necesario conocer un hecho de gran importancia en la historia de Bolivia: la Revolución Nacionalista dirigida por el movimiento Nacionalista Revolucionario que se realizó en abril de 1952. Los dos acontecimientos son casi similares.

En los años cincuenta el principal renglón exportador del país era el estaño, el cual estaba en manos de tres de familias, Aramayo, Patiño, Hoschildt. Las tierras adecuadas para la agricultura estaban monopolizadas por unos pocos latifundistas: el 4,5 por ciento de los propietarios poseía el 70 por ciento de los fundos.

Téngase en cuenta que el 65 por ciento de la población era analfabeta, un alto porcentaje eran nativos indígenas, sin embargo, ni los indígenas, ni los analfabetas, ni las mujeres tenían derecho al sufragio. De esta carencia de derechos políticos de la mayoría de la población se derivaba lo siguiente: la jornada de trabajo en el campo era de 12 horas, seis días a la semana, no tenían vacaciones, ni cesantías, ni pensiones, por supuesto el índice de sindicalización era bajísimo. Esa situación calamitosa fue la que reformó rápidamente la Revolución Nacionalista liderada por el Movimiento Nacionalista Revolucionario, MNR, cuyos dirigentes más destacados eran Hernán Siles Zuazo, Juan Lechín Oquendo y Víctor Paz Estenssoro.

Dictadura y revolución

La dictadura de la Junta Militar se instauró para evitar que asumiera el gobierno Víctor Paz Estenssoro del MNR, quien había ganado las elecciones de 1951. Paz Estenssoro era un político progresista quien contaba con gran apoyo popular, incluso con el apoyo de los comunistas. Pero para las elecciones de ese año el Partido Comunista ya había sido ilegalizado. Esta dictadura afortunadamente solo duró un año.

El levantamiento contra la dictadura fue la primera ocasión en que un gobierno militarista fue derrotado por el pueblo boliviano en las calles, luchando con dinamita y con armas de fuego proporcionadas por la policía dirigidas por el general Antonio Seleme. La insurrección fue dirigida por Hernán Siles Zuazo y por el minero Juan Lechín Oquendo, líder de Federación de Obreros de Bolivia (FOB), fundada en 1952.

Las acciones comenzaron el 9 de abril de 1952. Rápidamente el pueblo apoyó el levantamiento y en dos días el 11 del mismo mes se tomaron varios cuarteles y finalmente el Palacio de Gobierno. Volvió del exterior Víctor Paz Estenssoro y asumió la presidencia.

Tan pronto empezó a gobernar Víctor Paz Estensoro les concedió la ciudadanía a los indígenas, el derecho al sufragio a los analfabetas y a las mujeres. El impacto de esta medida se puede inferir teniendo en cuenta que el padrón electoral se incremento en 800.000. Se redujo el ejército de 20.000 a 5.000 hombres y se crearon las milicias populares campesinas y urbanas. Se nacionalizaron las minas, 163 en total, también se nacionalizó el petróleo. Lógicamente se incrementaron los ingresos del Estado; se creó el Ministerio de Educación; se aumentó en un 40 por ciento el salario mínimo.

Infortunadamente en el ejercicio de su segundo mandato en 1964 Víctor Paz Estenssoro fue derrocado por un golpe de Estado. La derrota fue facilitada porque se presentaron divisiones en el Partido Nacionalista Revolucionario ya que a finales de los años 50 los Estados Unidos empezaron a influir sobre algunos miembros de este partido y por eso aceptaron inclusive un préstamo de los Estados Unidos y las imposiciones del Fondo Monetario Internacional. Podemos decir que así terminó este periodo de democracia y de una política social a favor de los excluidos.

Con apoyo de la oligarquía y los Estados Unidos asumió el poder el general René Barrientos.

La victoria en las urnas

Sesenta y ocho años después el pueblo boliviano derrota una dictadura en cabeza de Jeanine Áñez, pero esta vez en las urnas. Este golpe de estado fue propiciado por un infundio creado por la OEA, para facilitar el derrocamiento de Evo Morales. Pero este año no pudieron impedir que el candidato del MAS Luis Arce ganara las elecciones. Efectivamente, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) confirmó el pasado domingo que el MAS obtuvo el 55,1 de los votos y Luis Mesa el 23 por ciento.

En la Cámara de Diputados de los 130 parlamentarios, el MAS obtuvo 73 y los partidarios de Carlos Mesa 41 y los de Luis Fernando Camacho 16. El triunfo del MAS en la presidencia y en el evento del parlamento corroboran que la historia de Bolivia cambió para bien de la mayoría del pueblo. Además, demostró también que en las elecciones del año pasado efectivamente el MAS había ganado. Pero la internacional de la derecha anidada en la OEA se inventó lo del fraude y propició la persecución y el encarcelamiento de los principales líderes del MAS, incluidos ministros, incluso intentaron apresar al presidente Evo Morales.

Perplejidad y mentiras

La desorientación de la burguesía y de los terratenientes huérfanos del poder lo muestran los titulares de la prensa y los comentarios de los derrotados. Algunos periodistas ya empiezan a especular sobre la posibilidad de que Arce sea el Lenin Moreno de Bolivia. Que el MAS “está dividido”, que incluso Evo no tiene ninguna autoridad sobre la facción que ganó las elecciones. La realidad demuestra que son delirios de los derrotados. Basta leer las declaraciones que hizo Evo Morales el día 25 a la Radio Kawsachun Coca: “con relación al retorno, hace un momento hablé con el hermano Lucho (el presidente electo Luis Arce Catacora). Estamos viendo, creo que esta semana, máximo este fin de semana vamos a decidir cuándo retorno a Bolivia”.

Para que no quede duda del rol que desempeña y desempeñará Evo Morales, leamos lo que declara en rueda de prensa el sábado 24 el excanciller Diego Pary “Evo Morales es presidente del MAS y en algunos asuntos lógicamente se coordinarán con él”.

Primeras medidas de Luis Arce

Miembros del MAS han dicho que entre las primeras medidas que tomará Luis Arce tan pronto asuma el poder será el pago del Bono contra el Hambre que consiste en entregar 1.000 bolivianos a los mayores de 18 años; reducir el IVA y aumentar los impuestos a las grandes fortunas del país. El presidente Luis Arce declaró: “las primeras medidas económicas que vamos a aplicar para salir de esta crisis será el Bono contra el Hambre de 1.000 bolivianos, luego vamos a enviar a la Asamblea tres proyectos de ley que tienen que ver con la reducción del Impuesto del Valor Agregado (IVA), para pagos de tarjetas de crédito del 13 al 8 por ciento. Vamos a impulsar la devolución del IVA a las personas de bajos ingresos”. También reafirmó que aumentará el impuesto a las grandes fortunas. Como se ve una continuación del programa del MAS.

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