SENA en La Guajira: “Hay anarquía en la dirección regional”

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Sede del SENA en Riohacha. Foto J.C.H.

El presidente de Sindesena La Guajira, denuncia desorden administrativo y negligencia, que sumados a las acciones de la dirección nacional deterioran más esa institución clave para el desarrollo de ese departamento

Sede del SENA en Riohacha. Foto J.C.H.
Sede del SENA en Riohacha. Foto J.C.H.

Juan Carlos Hurtado F.

El creciente desentendimiento del gobierno nacional con el SENA es un problema que afecta a todos los regionales de esta institución de educación profesional en el país. La desfinanciación en pro de su privatización y las formas de contratación de sus trabajadores, son aspectos que afectan la calidad de la enseñanza.

Aunque es un problema nacional, en los diferentes departamentos se configuran conflictos particulares. La Guajira cuenta con dos centros del SENA: el industrial y de energías alternativas; y el agroempresarial y acuícola. Cada uno con dos sedes en Riohacha, Fonseca y Maicao. A sus ambientes asisten alrededor de 2.200 aprendices con 70 instructores de planta y 300 como contratistas; en lo que radica uno de sus problemas, los modos de contratación que redundan en baja calidad en la formación. Además, la cuota burocrática y politiquera para muchos congresistas, también afecta el normal funcionamiento de la entidad.

Las formas de contratación generan problemas de fondo en la calidad de la enseñanza, pues como lo señala José Bonilla, presidente de Sindesena, en La Guajira, “el proceso formativo de esta institución es muy diferente al de la educación superior y se basa fundamentalmente en la práctica. Y, la entrada de instructores descontextualizados, con salarios básicos con contratos algunos solo por horas, con malos salarios, afecta la calidad educativa”.

Trámites lentos

Con la pérdida de los parafiscales que generaban recursos para la institución, también se producen problemas con la calidad del servicio. Ahora el gobierno debe sacar de los recursos ordinarios -cada vez son más escasos- para financiar al Sena. “El problema está en que tiene represados los pagos como a los contratistas a quienes les deben uno o dos meses. Esto se da porque antes el Sena disponía de los parafiscales en las cuentas de la institución, ahora los recursos los maneja el tesoro y la ejecución la hace el Ministerio de Hacienda. Por ejemplo, un proveedor de este regional presenta una cuenta, de aquí se manda a la dirección general, de ahí al Ministerio, ahí le solicita al tesoro si hay o no dinero, si no, hay que esperar. Estos tiempos generan un atraso que perjudica a los instructores, a los trabajadores en general y a los aprendices. Es decir, afecta la calidad de la enseñanza, explica el presidente regional de Sindesena.

La lentitud en los trámites hace que todo sea más lento, que no se puedan ejecutar los recursos, por lo que en 2012 la institución tuvo que devolver 150 mil millones de pesos.

“El propósito es que no se ejecuten presupuestos. Mientras devuelven plata aquí se necesita para infraestructura, pagos, mantenimiento. Cuando hacemos formación necesitamos materiales para las prácticas, pero no llega la plata o se demora mucho, eso afecta la formación”, comenta José Bonilla.

También aseguran que con la nueva directora nacional, Gina Parody, hay nuevos conflictos, “porque sabemos que ella viene a aplicar unos mandatos de la banca internacional que por ejemplo han pretendido que el Sena tercerice el 75% de su presupuesto. Ese es el propósito. En este momento están contratando 100 mil cupos de tecnólogos a través de becas con instituciones privadas en diferentes ciudades. En lugar de que eso lo ejecute la misma institución. La directora no quiere hablar con funcionarios ni aprendices y aplica una política antisindical”, dice el dirigente sindical.

Uno de los problemas de esta seccional es la poca capacidad de atención de los grupos de formación en las sedes, porque han tenido que recurrir a arrendar espacios. Entonces, el subdirector del centro debe ir a buscar ambientes, salones, casas para alquilarlas y meter allí a los grupos. Eso deteriora las condiciones de trabajo y aprendizaje.

“Por ejemplo, aquí se paga por un espacio que había sido un restaurante, cuatro millones de pesos mensuales. No cuesta eso y no son espacios apropiados para enseñar. Pero a eso hay que someterse. No puede un coordinador académico hacer seguimiento a cinco o seis sedes que tiene el centro”, anota José Bonilla.

Los estudiantes o aprendices que reciben los servicios de esta institución, son de estratos uno y dos, mucho no tienen para el transporte o para una bolsa de agua que los ayude a soportar el calor de esta región, y tampoco tienen agua potable en los centros de formación. Es algo que los mismos aprendices exigen.

“Y hay plata de bienestar aprendiz, que es un recurso que se tiene que gastar. Hemos construido unos pliegos de peticiones pero no hay voluntad de dar soluciones por parte la administración regional, de los subdirectores. Hay presupuesto, pero son los tiempos de ejecución los que no se cumplen. Por ejemplo, la dotación y ropa de trabajo de los trabajadores; por resolución de la dirección regional deben entregarse en junio 30, estamos en octubre y están en trámite y recibiendo propuestas de proveedores. Si ni siquiera le hacen caso a la dirección nacional, cómo será negociando con nosotros un pliego; no cumplen no porque no haya plata. Hay anarquía en la dirección regional”, argumenta el presidente regional de Sindesena.

Asimismo, los trabajadores comentan que los planes de capacitación para instructores y administrativos, construidos desde comienzos de año, no se cumplen. Éstos se planean, se represan y se intentan desarrollar en el último trimestre, con consecuencias negativas por los apremios.

Los recortes presupuestales llegan a extremos que en el plan de bienestar estaba la posibilidad que en los juegos zonales y nacionales estuvieran algunos contratistas en los equipos, pero la actual directora nacional decidió que por la modalidad de contratación éstos trabajadores no pueden recibir recursos del Estado, en consecuencia no pueden participar.

Como si fuera poco, en el presente año la mina de carbón el Cerrejón no ha enviado algún grupo de formación, lo que sí hacía en años anteriores con ocho o diez grupos. La cuota de aprendices la cumple esta mina con gente de otros departamentos y pasantes universitarios. El SENA le ofrece a estas minas personal capacitado en mantenimiento, soldadores, electromecánicos y operadores de equipo pesado.