Que se vaya Temer, piden miles de ciudadanos

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Aspecto de las movilizaciones masivas exigiendo la destitución inmediata del presidente.

Michel Temer y Álvaro Cuhna, quienes lideraron la destitución de Dilma Rousseff muestran ahora que ellos, y su círculo personal, fueron los verdaderos corruptos. Reveladoras denuncian indican que, incluso, el golpe contra Dilma, fue comprado

Alberto Acevedo 

La revelación hecha el 17 de mayo pasado, por el influyente diario brasileño O Globo, mostrando una conversación sostenida por el actual presidente, Michel Temer, buscabdo favorecer al expresidente de la Cámara de Diputados, Álvaro Cunha, hoy detenido por corrupción, han desatado una tormenta política y cientos de miles de ciudadanos se lanzan a las calles pidiendo la destitución inmediata del mandatario y la convocatoria a elecciones directas ya.

El diálogo, contenido en una cinta grabada por un conocido empresario de productos cárnicos, indica que el hoy presidente Temer, ofreció a Cunha, en ese entonces presidente de la Cámara de Diputados, la suma de dos millones de reales (637 mil dólares), para que guardara silencio en torno a hechos de corrupción en la estatal Petrobras que comprometían no solo a Temer sino a su entorno de colaboradores del PMDB, del cual era su presidente.

La grabación fue hecha por Joesley Batista, uno de los dueños del frigorífico JBS, a quien Temer solicitó que pagara esa suma mensual a Cunha. Un día después de la publicación, Brasil entero estaba conmocionado. El presidente hizo dos alocuciones televisadas en menos de 72 horas, diciendo en ambas oportunidades que el contexto de la conversación había sido alterado, dentro de una campaña de descrédito a su gestión. Negó que hubiera solicitado coimas, aunque admitió que la conversación sí se llevó a cabo.

Piden iniciar un juicio

Inmediatamente, el expresidente Luis Inacio Lula da Silva, reaccionó, en nombre de los sectores democráticos del país, y pidió la destitución inmediata de Temer y la convocatoria de elecciones directas para escoger su reemplazo.

Las bancadas parlamentarias de los partidos de la burguesía brasileña, respondieron frente a la propuesta de la izquierda, que la figura de elecciones directas no esta contemplada en la constitución, y que corresponde al congreso de la república elegir al sucesor de Temer, en el caso de que prospere un enjuiciamiento, conocido como impeachment, el mismo que se aplicó a la anterior mandataria, Dilma Rousseff.

Lula replicó: “Queremos que Temer salga ya, pero no queremos un presidente que sea electo indirectamente”. E inmediatamente anunció que la bancada del Partido de los Trabajadores en el congreso solicitará la destitución de Temer y presentará una enmienda constitucional que permita elecciones directas anticipadas. Muchos analistas han recordado que el congreso no es el órgano idóneo para elegir al sucesor de Temer, pues el 40 por ciento de sus miembros están incursos en investigaciones por corrupción.

Torpedo al proyecto neoliberal

El influyente Colegio de Abogados, informó por su parte que solicitará un juicio de impeachment contra el mandatario. Esta solicitud se suma a otras nueve que están en manos del presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, aliado político de Temer.

Entre tanto, el escándalo ha hecho trizas la aparente unidad de los partidos de la derecha, de empresarios y de medios de comunicación, coaligados tras la destitución de Dilma Rousseff, en el propósito de recuperar la economía de Brasil para insertarla en un  proyecto neoliberal, al servicio de las grandes empresas transnacionales de capital norteamericano.

Llama la atención que la denuncia contra Temer, haya salido en las páginas de O Globo, el más influyente medio de expresión de la burguesía de ese país. Fuentes cercanas a los círculos empresariales y financieros, indican que Temer ya no es el hombre que necesitan paran impulsar su proyecto privatizador. Es una ficha política que se quemó y les resulta incómoda. Por eso la idea del impeachment cobra más fuerza con el correr de los días, y hasta la propia Corte Suprema de Justicia anunció una investigación.

Juicio comprado

Un secreto a voces, que todo el país conocía, y que las autoridades judiciales se negaron a reconocer, es que con las nuevas revelaciones se establece no solo la participación del presidente en hechos de corrupción, sino que él mismo y su protegido Cunha, compraron el voto de la mayoría de los parlamentarios, para que adelantaran el juicio contra la presidenta Dilma Rousseff, que fue arbitrario y concluyó con fallo condenatorio, sin que existieran pruebas. Y fueron los verdaderamente incursos en corrupción, quienes destituyeron a la presidenta constitucional.

Entre tanto, miles de brasileños han salido a las calles a reclamar la destitución inmediata de Temer y la convocatoria a elecciones directas ya. La coyuntura política ha cambiado, los otrora aliados del proyecto neoliberal, abandonan el barco. Los ministros del actual gabinete comienzan a renunciar. Los partidos aliados de Temer, ahora le dan la espalda. En lo único que coinciden todos los sectores de la derecha es en su intención de cerrarle el camino a Lula en una nueva aspiración  presidencial. Pero las organizaciones sociales, si mantienen la movilización callejera, puede precipitar cambios democráticos en Brasil.

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