¿Qué pasó en la Unilibre de Pereira?

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Álvaro Uribe sale escoltado del campus universitario.

Expresidente Uribe sacado de la Universidad Libre de Pereira por los estudiantes

Álvaro Uribe sale escoltado del campus universitario.
Álvaro Uribe sale escoltado del campus universitario.

Leandra Becerra Copete

La semana pasada se inundaron las redes sociales y medios masivos de comunicación, una vez más gracias al twitter del expresidente y hoy senador Álvaro Uribe Vélez, al mejor estilo de los programas de chismes baratos del país. Lo interesante en esta ocasión es que se encontraban inmiscuidos en el hecho noticioso una estudiante y un profesor, ambos de una universidad privada, la Universidad Libre de Colombia, seccional Pereira.

Lo que sería habitual en una clase de jurisprudencia constitucional, como hablar de la tutela y de sus detractores como el exministro Fernando Londoño, ampliamente conocido por su escrito “Maldita tutela”, donde asevera que “…La tutela se convirtió en una instancia judicial ordinaria, que alcanza para cualquier cosa. Y que por lo mismo se usa en todo y para todo”.

¡Y ahí empezó Troya! Se convirtió en el motivo para que la estudiante de quinto año de derecho tomara una fotografía con su celular al profesor y se la enviara a su líder político, Álvaro Uribe, quien acostumbra a tuitear todo lo que le cuentan y a retar a sus contradictores a un duelo, cual medioevo. Esta vez el profesor Iván Giraldo de la U. Libre fue objeto del delirio de persecución y la lengua viperina de Uribe, quien lo trato de “corrupto” y “mentiroso” y a quien invitó a “debatir antes de difamarlo”.

Nadie se imaginó que esta situación desencadenaría la indignación en masa de la comunidad universitaria de la Universidad Libre, la cual exigió respeto por el profesor, la institución y la libertad de cátedra. No quedándose ahí, el pasado viernes 20 de marzo, el senador Álvaro Uribe es invitado a la seccional de la universidad para realizar un debate con el profesor Iván Giraldo, debate que nunca fue, ya que el profesor no asistió, aduciendo que no había reales garantías para participar de dicho espacio. Y estaba en lo cierto: se requería una inscripción en línea para poder ingresar al auditorio, se militariza y se restringe el ingreso a la universidad, la Fuerza Pública ingresa fuertemente armada con la intención de “proteger” al senador.

Lo que muchos esperaban sucedió: el senador ingresó escoltado y con él una bienvenida de abucheos y arengas. En cuestión de segundos el senador cae al piso, se lanzan gases lacrimógenos y, con ellos, golpes por parte de la Fuerza Pública hacia los estudiantes, quedando varios de ellos heridos.

Pero, ¿qué es realmente lo que nos importa? ¿Es la libertad de cátedra? ¿La militarización de las universidades? ¿El uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes armados del Estado? O ¿es lo que representa Álvaro Uribe Vélez, en el país del escándalo y la indignación pasajera, donde el tipo de cosas que ocurrieron en la Libre pasan todo el tiempo? No se ha podido erradicar la política del miedo y la del “quien no está conmigo está contra mí”, que se ensañó contra las universidades públicas del país muy marcadamente en los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe Vélez, pero no de manera notable en las universidades privadas, seguidoras serviles de los intereses económicos y políticos de la clase gobernante.

Hoy se vuelve a abrir una puerta importante a la reflexión de lo realmente importante: la universidad como templo del saber y que, como tal, no debería ser tocado; la posibilidad que da el conocimiento para la transformación del país; la crítica como oportunidad para crecer y crear; pero, sobre todo, la responsabilidad que tienen los jóvenes estudiantes del país de abanderar las causas justas y nunca dejar de conmoverse y llevar ese sentimiento a la digna acción.

Por eso, en la pasada junta nacional de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios, realizada los días 21, 22 y 23 del presente mes, se declaró a Álvaro Uribe Vélez persona no grata en todas las universidades del país, y es no es solo a él, sino todo lo que representa, para que en Colombia nunca más se tenga miedo de pensar, de opinar y actuar, para que el miedo salga de las universidades, de los colegios y de las calles.