Primero de Mayo: ¡A las calles por trabajo digno y paz!

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No solo trabajadores, también vendedores ambulantes, amas de casa y estudiantes marcharán el próximo Día Internacional del Trabajo. Foto: Archivo.

La degradación de las relaciones laborales, el desempleo y la creciente pobreza, cada año generan más razones para marchar…

No solo trabajadores, también vendedores ambulantes, amas de casa y estudiantes marcharán el próximo Día Internacional del Trabajo. Foto: Archivo.
No solo trabajadores, también vendedores ambulantes, amas de casa y estudiantes marcharán el próximo Día Internacional del Trabajo. Foto: Archivo.

Alfonso Velásquez

Desde la entronización del actual modelo económico, todos los sucesivos gobiernos, sin excepción, han mutilado los derechos y las conquistas logradas por los trabajadores en enormes jornadas de lucha. Las contrarreformas se impusieron a rajatabla por un órgano legislativo absolutamente dominado por la oligarquía y un órgano judicial que solo al inicio de la Constitución del 91 desarrolló, mediante sus sentencias, jurisprudencia positiva en favor de los derechos de los colombianos.

Sin embargo, esa misma Constitución ha sufrido 38 mordiscos, que han vuelto a colocar la situación del país en materia social como en épocas anteriores a esa carta magna garantista. De tal manera que nunca antes como el próximo Primero de Mayo hay motivos para salir a exigir una nueva constituyente que restituya los avances conculcados.

Los trabajadores deben salir a exigir la restitución del contrato de trabajo y libertad sindical (derecho de asociación, negociación colectiva y huelga, autonomía negada por el decreto 089/2014), exigir castigo a los responsables de los crímenes cometidos contra los sindicalistas que pagaron con su vida la lucha por sus derechos. Además, que los diálogos por una solución política incluyan un estatuto de trabajo en vista de que el Legislativo fue incapaz de asumirlo pese a los proyectos presentados por Piedad Córdoba y Gloria Inés Ramírez.

No solo trabajadores

Los campesinos deben salir a pedir que la tierra sea para los que la trabajan, el respeto a las normas que crearon las zonas de reserva campesina, y apoyo para labrar y producir alimentos. Los indígenas deben reivindicar el sentido de sus luchas por sus derechos ancestrales; las comunidades afrodescendientes por sus reivindicaciones; los sectores populares por mejores condiciones de vida en las barriadas; los desempleados por trabajo.

Los pequeños tenderos contra la agresión de las transnacionales; los estudiantes por educación pública gratuita y de calidad hasta el grado superior; los ambientalistas por rechazar con fuerza la explotación de recursos naturales con consecuencias funestas para las generaciones venideras y con el enriquecimiento de unos pocos en detrimento de las mayorías.

Hay que conquistar un régimen de salud que resuelva la grave crisis generada por la ley 100, exigir que el proyecto de ley que abandera la ANSA sea asumido en todo su contenido por razones de emergencia. Que se respete el sistema de prima media con prestación definida para que los colombianos puedan acceder a una pensión digna, que se rebaje el porcentaje para la salud de los pensionados que durante muchos años ya la pagaron, que se les retorne la mesada 14 y que se establezca un mecanismo de concertación con ese sector.

Se marchará para que los trabajadores de la administración pública tengan mejores condiciones laborales y de negociación (a pesar del decreto 160); y la exigencia del estatuto único docente que rescate la dignidad de los profesionales de la educación, tan maltratados por los neoliberales. En fin, es la batalla de todos los damnificados por el modelo impuesto a rajatabla desde los órganos usureros multinacionales (FMI, BM) y acatado de manera obediente por todos los gobiernos apátridas en favor del imperialismo y las transnacionales y en detrimento del mismo pueblo que absurdamente los ha elegido, en ausencia de democracia y soberanía.

Será una movilización contra los tratados de libre comercio, TLC, que han permitido el saqueo de los recursos naturales con la complacencia gubernamental. Contra la dictadura de la Procuraduría y por una Constitución que permita a la oposición tener derechos políticos. Exigencia de unos medios de comunicación que coloquen la paz por encima de la guerra y ayuden a reconstruir la nación.

Los trabajadores marcharán comprometidos con la candidatura presidencial de Clara López y Aída Avella porque es la única opción que tienen las mayorías y desde luego exigirán verdad, justicia y reparación con garantías de no repetición que permitan a la Unión Patriótica regresar y reverdecer las esperanzas de un pueblo hasta ahora condenado al desplazamiento, la amenaza y los asesinatos de quienes han osado disputarle el poder de las oligarquías y sus mafias.

Ahora hay más razones que en el pasado, se está en un punto importante en los diálogos del Estado con la insurgencia que pueden otorgar un país con mejores condiciones de vida y de trabajo, pero exigiendo y acompañando su desarrollo en las calles.

En Bogotá, la cita es en la plazoleta Eduardo Umaña Mendoza (antes plazoleta de Las Nieves) a las nueve de la mañana, en un mitin de denuncia y luego en marcha hacia la Plaza de Bolívar. ¡En memoria de todos los mártires, a la calle!