¡Por fin! Diálogos con el ELN

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El anuncio de los diálogos con el ELN “es un hecho histórico” dice la ONU. Amplio respaldo a fase exploratoria. Será un camino largo y difícil anuncian los expertos

ELN

Hernando López

El pasado martes 10 de junio, el presidente Juan Manuel Santos hizo el esperado anuncio de que, por acuerdo del Gobierno Nacional y el Comando Central del Ejército de Liberación Nacional (ELN), comenzarían los diálogos exploratorios para construir la agenda y el cronograma en la búsqueda de la paz estable y duradera. Como también se busca, desde hace 18 meses, con las FARC-EP en La Habana (Cuba).

Los acercamientos duraron varios meses. El ELN, al poco tiempo de posesionado el presidente Santos, hizo propuestas para avanzar hacia un acuerdo nacional de paz. Nicolás Rodríguez Bautista, comandante del ELN, en declaraciones desde 2010, reconoció que el Comando Central (COCE) estaba presto a iniciar los diálogos con el Gobierno e inclusive anunció que la delegación de sus voceros estaba lista. Desde la cárcel de Bellavista en Medellín, Juan Carlos Cuéllar, el más importante dirigente eleno en cautiverio, con autorización del COCE, inició contactos con el Gobierno y la “sociedad civil” para ir decantando propuestas e iniciativas que permitieran el rápido acercamiento.

En este sentido, era casi que inaceptable que el Gobierno Nacional no hubiera dado el visto bueno para el comienzo de la llamada fase exploratoria. Algunos de sus voceros lo explicaron con el argumento de que el “ELN le metería ruido a la mesa de La Habana y le bajaría el ritmo a las conversaciones y acuerdos en torno a la agenda”. Aunque ahora reconocen que fue un error no haber iniciado esta fase y que de haberlo hecho ya existirían condiciones para unir los dos procesos, que “en algún punto tendrán que encontrarse en uno solo”.

La ex senadora Piedad Córdoba, dirigente de Colombianos y Colombianas por la Paz, contribuyó en los últimos meses para que se dinamizaran los contactos y se realizaran dos reuniones, una en Ecuador y otra en Brasil, en las que fueron los principales protagonistas Frank Pearl, a nombre del Gobierno Nacional, y Antonio García del Comando Central del ELN. Piedad Córdoba dijo hace dos semanas que “antes del 15 de junio habrá un buen anuncio sobre los diálogos con el ELN”. Y así ocurrió.

Países garantes

También contribuyeron en los acercamientos de paz los gobiernos de Noruega, Brasil y Ecuador. Por decisión de las partes, serán acompañantes Cuba, Venezuela y Chile. Aunque no han anunciado de forma oficial la sede de los diálogos, se da por descartado que será en Ecuador. El presidente Rafael Correa ofreció su territorio y manifestó el firme deseo de contribuir a la paz de Colombia. “Esta debe comprometer a las dos organizaciones guerrilleras”, dijo.

Sobre los temas hay demasiadas especulaciones porque en definitiva se conocerán al término de la fase exploratoria, que según dicen fuentes oficiales no podrá superar los dos meses. Aunque la guerrilla elena querrá ver entre ellos el problema minero-energético y los mecanismos de participación de las comunidades en el diálogo. Según fuentes del ELN, la convención nacional sigue siendo para ellos un espacio válido de participación y discusión con el pueblo colombiano. “Este no puede estar al margen de los temas esenciales de la paz”, señalaron las mismas fuentes.

La última vez que el COCE entabló diálogos con el Estado fue durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, entre 2006 y 2008, en La Habana. No prosperaron y después de levantada la mesa por anuncio de Luis Carlos Restrepo, el presidente Hugo Chávez quiso propiciar nuevos encuentros que se frustraron ante el deterioro de las relaciones con el gobierno de Uribe.

Respaldo a los diálogos con el ELN

Muchas voces saludaron el anuncio del acuerdo de los diálogos con el ELN, aunque otras los calificaron como maniobra electorera del presidente Santos. Al respecto, el ex procurador Jaime Bernal Cuéllar, miembro de la comisión facilitadora civil, declaró: “Este proceso no surge como un tema electoral, se vienen adelantando conversaciones desde hace muchos meses. Tomó una metodología de agenda de comisiones y diálogos, y los resultados han sido positivos. Me preocupa que se diga en ocasiones que surjan por razones electorales (…) Pensando en el país que requiere urgentemente la paz no se puede parar este proceso y que vuelva a un punto cero”.

De otra parte, el coordinador residente de la ONU en Colombia, Fabrizio Hochschild, en declaraciones para la agencia EFE, dijo: “Para mí y para las Naciones Unidas es un hecho histórico, y para llegar a este punto se requirió de un trabajo duro y secreto”. Reconoció que será un largo proceso que deberá terminar bien.

Para Humberto de la Calle Lombana, jefe de la delegación de paz del gobierno en La Habana, “las conversaciones tendrán lugar allá en el sitio que se escoja previa suspensión condicionada de las órdenes de captura, como se hizo con las FARC. Es decir, primero por la duración del proceso y segundo, exclusivamente para el sitio donde se desarrollen las conversaciones”.

El Partido Comunista Colombiano se pronunció en favor del diálogo con el ELN, exigido durante mucho tiempo por su Comité Central: “es una conquista de los colombianos que aspiran a que en poco tiempo se logre la paz estable y duradera sobre la base del fortalecimiento de la democracia y de mejores condiciones sociales que erradiquen las profundas e históricas causas del conflicto colombiano”.

Difícil el camino

Tiene razón el coordinador residente de la ONU. Será difícil el camino, como lo ha sido también con las FARC-EP. No hay procesos perfectos y mucho menos fáciles, dicen los entendidos en el tema. Cuando se reanudaron los contactos con el ELN, en 2012, la primera reunión fue en territorio ecuatoriano y duró 21 días. Sin embargo, entró después en una especie de limbo, porque a juicio del COCE el presidente Santos no estaba en definitiva alineado con la paz. Quería la entrega y la desmovilización como trofeo de guerra. Rechazó, por ejemplo, el cese de fuego bilateral que ofrecía el ELN.

En 2013, vuelven de nuevo a la mesa, y Frank Pearl, asesorado del general en retiro Eduardo Herrera Verbel y de Jaime Avendaño, se reunió con Antonio García y tres voceros más del ELN. Avanzaron en medio del calor de la campaña electoral, caracterizada por el agrio enfrentamiento con el uribismo que resultó ganador en la primera vuelta y que hacía previsible la suspensión de las conversaciones con las insurgencias, pero salió el acuerdo en que formalizaron el inicio de la fase exploratoria. Tendrán que construir la metodología, la agenda y el punto de encuentro con la mesa de La Habana.

El presidente Santos reconoció la necesidad de esa unión: “No puede haber dos modelos de dejación de armas, ni dos procesos de refrendación, ni dos ejercicios de esclarecimiento de la verdad”. Para Santos el conflicto es solo uno, que involucra a varias fuerzas guerrilleras. Aunque de entrada estableció las mismas cortapisas que quiere aplicar con las FARC y que son factor de discordia para el avance de las conversaciones: no habrá discusión del modelo económico, ni cambio en los fundamentos de la Constitución, ni reforma a las Fuerzas Militares”, factores claves para la paz definitiva en el país.