Paro cívico: El petróleo no se nota en Arauca

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La pobreza en Arauca es evidente y no se justifica. Foto Kikyo.

Los habitantes de Arauca piden a las empresas petroleras que paguen la deuda social y ambiental de 30 años de explotación. Al cierre de esta edición las organizaciones sociales, petroleras y el gobierno estaban en conversaciones

La pobreza en Arauca es evidente y no se justifica. Foto Kikyo.
La pobreza en Arauca es evidente y no se justifica. Foto Kikyo.

Kikyō
Enviada especial

Al llegar al aeropuerto Santiago Pérez Muñoz, de Arauca, cualquier persona desinformada no se imaginaría que ese departamento sea el tercero en producción de petróleo en Colombia. Un aeropuerto con una única sala de espera. Una sola aerolínea, baños que dan vergüenza, en conclusión nada digno de una zona petrolera.

Pero si el aeropuerto de la ciudad de Arauca es un aeropuertico digno de cualquier país subdesarrollado (aunque haya petróleo en cantidades), la situación de los más de 270 mil habitantes es menos digna y se ve a simple vista.

Un porcentaje alto se dedica al comercio informal, como vendedores de tintos, comidas rápidas, gasolina de contrabando y conductores de mototaxis. Son muy pocos los habitantes de la región que están empleados por las petroleras y muy poca la inversión a la región que las ha llenado de dólares.

Entre 1997 y 2001, Ecopetrol firmó siete contratos de asociación para explorar y explotar petróleo en el departamento. Entregó la zona llamada Capachos, en el municipio de Tame, a la Repsol, a la que también otorgó San Miguel, en el municipio de Fortul. A la Oxy cedió Chipirón y Cosecha, ubicadas en los municipios de Arauca y Arauquita, la primera, y Arauca, Arauquita y Fortul, la segunda. A Hocol entregó Tangara, ubicada en Tame, y Mundo Nuevo, en el mismo municipio. Y, finalmente, la propia Ecopetrol está explorando la zona denominada Catleya, que comprende los municipios de Fortul, Saravena y Tame.

Ecopetrol sigue explotando el complejo de Caño Limón, que comprende los pozos de La Yuca, La Yuca Este, Campo Yarumal, Matanegra, Redondo, Redondo Este, Caño Verde, Tonino, Ramana, Jiba y Caño Limón, y la del campo Arauca, ubicado en el municipio de Saravena, bajo el control de Braspetro International.

Existe un decreto de reserva petrolera que protege a cinco kilómetros a la redonda de los sitios de explotación, y automáticamente para todo el otorgamiento de títulos de propiedad a los campesinos.

Exigencia de las comunidades

Hoy más de 30 años después de iniciada la explotación petrolera como una actividad económica importante, los habitantes de Arauca han venido despertando y han podido vivir en carne propia que el petróleo no se nota en la región, al menos para la mayor parte de ellos.

Este proceso de concientización que ha costado la persecución al movimiento social ha empujado a la comunidad araucana a que exija a través de vías de hecho sus derechos, ya que no ha encontrado ninguna otra manera de ser escuchada.

Desde el lunes 21 de enero las comunidades organizadas de Arauca vienen realizando varias exigencias a las empresas petroleras que hacen presencia en la región, para que inviertan de verdad en arreglo de vías, generando más empleo y en infraestructura. Ya el año anterior el Gobierno Nacional se había comprometido con los habitantes solucionar varios de los problemas que se viven en la región. Sin embargo, al no cumplir con estas, las organizaciones sociales retomaron las protestas.

VOZ habló con Héctor Martínez, de la Asociación Nacional Campesina Asonalca, seccional Arauca, sobre las peticiones:

“El paro cívico fue convocado por las organizaciones sociales de Arauca, con apoyo del movimiento político de masas de centro oriente. Día tras día va creciendo la pobreza y nunca se subsana, eso nos lleva a que la única forma que tengamos de reclamar es protestando, es la única forma que el departamento se escucha. Estamos sobre una vía nacional y es una trocha, llevan más de 30 años sacando petróleo y nunca se han arreglado las vías. Pedimos por la salud, por el mejoramiento del hospital, contra la privatización de la salud, pedimos por la educación, estamos pidiendo que no se violen los derechos humanos. Sólo con ver las viviendas alrededor de los complejos petroleros como Caricare, usted puede ver la miseria. Es decir, ni siquiera hay proyectos de vivienda digna para las personas que viven alrededor de estos proyectos”.

Y es que las compañías petroleras en Arauca quieren hacer creer a la opinión pública que invierten sólo con pintar una escuela, arreglar un comedor o regalar electrodomésticos.

Son muchos los afectados por la explotación petrolera, como la comunidad indígena que ha sido desplazada de sus tierras ancestrales. Igualmente ocurre con los campesinos que no tienen garantías para cultivar, ni mucho menos comercializar sus productos.

Las organizaciones sociales, como voceras de la población de Arauca, tienen en su pliego de peticiones varios puntos como la promulgación de un decreto en el que se garantice una comisión vocera de la comunidad para interlocutar con las empresas petroleras y el Gobierno Nacional, así como la instalación de mesas que atañen a las diferentes necesidades poblacionales.