Óscar Eduardo Escandón Berrío: Campeón mundial de boxeo

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El tolimense Óscar Eduardo Escandón Berrío, campeón mundial de boxeo en las categorías pluma y superpluma. Foto Nelosi.

Durante sus 22 años de vida boxística ha cosechado triunfos a granel, le ha dado fama y enorme satisfacciones a Colombia, al Tolima, a Ibagué y al barrio El Refugio

El tolimense Óscar Eduardo Escandón Berrío, campeón mundial de boxeo en las categorías pluma y superpluma. Foto Nelosi.
El tolimense Óscar Eduardo Escandón Berrío, campeón mundial de boxeo en las categorías pluma y superpluma. Foto Nelosi.

Nelson Lombana Silva

La hazaña deportiva que viene escribiendo el campeón mundial de boxeo, tanto en la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), como en el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), peso pluma y súper pluma, difícilmente tiene antecedentes en Colombia y quizás en muchos países del mundo.

Óscar Eduardo Escandón Berrío tiene un historial deportivo realmente histórico, el cual relata con la mayor modestia del mundo. Durante sus 22 años de vida boxística ha cosechado triunfos a granel, le ha dado fama y enorme satisfacciones a Colombia, al Tolima, a Ibagué y al barrio El Refugio, donde nació el 10 de julio 1984, en el seno de una familia humilde, honesta y trabajadora. “Mi infancia fue muy dura, mis padres no tenían los recursos necesarios para ayudarnos económicamente”, dice y agrega: “Somos una familia humilde, nos criamos asando arepas, nos levantamos a punta de arepas, en un barrio pobre, humilde, llevado por la más diversa problemática socioeconómica”.

Entre sus éxitos deportivos cuenta Óscar Eduardo, como amateur: seis veces campeón nacional, cuatro veces subcampeón nacional, campeón bolivariano, campeón sudamericano, campeón preolímpico, campeón en Río de Janeiro que le permitió clasificar para ir a los olímpicos de Grecia. Ya como profesional ha cosechado los siguientes triunfos: Campeón latinoamericano en la categoría de pluma y súper pluma, campeón en gallo y súper gallo, campeón mundial en gallo y campeón mundial en pluma. Recientemente derrotó al mejicano Róbinson Castellanos, en el séptimo asalto con fulminante nocaut, en los Estados Unidos.

Tuvo que permanecer allí ocho meses, sorteando toda clase de vicisitudes económicas, teniendo que reciclar botellas plásticas para conseguir algún centavo para comunicarse con su familia, especialmente con su esposa, que estaba embarazada. Al mes de nacida la pequeña pudo conocerla el campeón. “Lloraba en silencio, sobre todo en navidad cuando las familias se reúnen a compartir y yo solo, lejos de la mía en un país extraño para mí, sin el calor de ella y con mi esposa próxima a dar a luz. Eso es duro. Pero cuando se quiere triunfar y salir adelante, hay que vencer todos estos obstáculos”, señala.

Ama a sus padres y hermanos. Comparte con ellos, sus aspiraciones son tener recursos para retribuirles en parte su crianza. Ama a su esposa y a sus dos hijos menores de edad. No vive de la fama, vive del trabajo y de la lucha por ser alguien en la vida. Ama y quiere ser amado. Por eso rechaza el orgullo y la insolidaridad. Es un verdadero campeón en todo sentido.

Óscar Eduardo Escandón Berrío es el único ibaguereño que ha llegado hasta ahora tan lejos en el difícil mundo del deporte de las narices chatas, a punta de sacrificio y disciplina como él mismo lo reconoce. No ha perdido la sencillez, por el contrario, la cultiva diariamente con qué fuerza y conciencia. En el barrio se mueve como cualquier joven, saluda a todo mundo, bromea y siempre tiene en su rostro una sonrisa y una amabilidad a flor de piel. “Yo no vivo de la fama. Lo único que me gusta es que la gente me quiera y me acepte como soy”. Agrega: “No soy orgulloso, en cambio sí un poco temperamental. Lo reconozco. Con rabia soy otra persona. Me indigna la injusticia”.

Cuando participó en los olímpicos de Grecia, el gobernador de turno le prometió vivienda, el actual mandatario departamental, Óscar Barreto Quiroga, también le prometió lo mismo, espera que en esta oportunidad se le haga realidad. De todas maneras, destaca que el gobernador le haya dado trabajo y posibilidades publicitarias para lo que será la próxima defensa de su título, nuevamente en Estados Unidos, posiblemente en octubre o noviembre del presente año.

Este campeón mundial de boxeo nace en la barriada sorteando toda clase de vicisitudes, va por el mundo llevando nuestra nacionalidad con impoluto orgullo. Muchos países del planeta los ha visitado. Indudablemente es el mejor embajador que hoy tenemos. Entre otros: Grecia, Italia, Francia, Cuba, Costa Rica, Brasil, República Bolivariana de Venezuela, Ecuador, etc.