“Nunca he vivido en la democracia”: Bernardo Jaramillo

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Foto: Archivo VOZ.

RetroVOZ

Con ocasión del aniversario de la muerte del dirigente comunista, presidente de la Unión Patriótica y candidato presidencial Bernardo Jaramillo Ossa, RetroVOZ recuperó dos entrevistas inéditas consignadas en las páginas de nuestro Semanario el 23 de marzo de 1990.

Apartes de una semblanza del líder asesinado, extractos del libro “Voces de primavera” sobre la historia de la Juventud Comunista Colombiana.

Por Carlos Arango, especial para VOZ

“Yo nunca he vivido en la democracia, porque pertenezco a una generación que la historia conoce como la generación del Estado de Sitio o del régimen de excepción”. Las anteriores palabras de Bernardo Jaramillo Ossa, presidente de la UP y candidato presidencia de la misma agrupación, resultaron certeras, indiscutibles.

Y murió sin conocer la democracia por la que entregó su vida el pasado jueves 22 de marzo, cuando en las horas de la mañana fue acribillado en el Puente Aéreo de Bogotá por sicarios paramilitares.

De estirpe radical

Había nacido el 2 de septiembre de 1954 en Manizales, en el hogar formado por Bernardo Jaramillo y Nydia Ossa de Jaramillo, “Mi papa es de familia de terratenientes de Abejorral, Antioquia, y actualmente está jubilado por el Ministerio de Salud, en donde trabajó como técnico de equipos hospitalarios y de cirugía. El no ha sido activo en política, limitándose escasamente a ser liberal”.

“La sangre revolucionaria la traigo por el lado de mi abuelo Gustavo Jaramillo Uribe, quien fue dirigente del sindicato de trabajadores de los Ferrocarriles Nacionales y miembro del Partido Comunista en décadas anteriores”. Así recordaba Bernardo Jaramillo sus ancestros familiares cuando lo entrevistamos hace apenas unos meses, en plena campaña electoral, en su apartamento de la Avenida Circunvalar de la capital de la república.

Expulsado de varios colegios

Hizo los primeros tres años de sus estudios primarios en un establecimiento privado del barrio Antonia Santos, de Manizales, pero posteriormente, “con la convicción que siempre tuvo mi padre de que la educación privada deformaba la mentalidad del hombre, me matriculó en la escuela pública, siendo entonces cuando ingresé a la escuela anexa, a la Normal de varones de mi ciudad. Pero de allí prácticamente me echaron porque yo era muy travieso, insoportable. Entonces mi padre tuvo que recurrir a un amigo personal, que era rector de otra escuela pública, para que me recibiera. Así pude terminar, en la Escuela General Santander de Manizales, mis estudios primarios”.

Su ingreso a la lucha revolucionaria

“Yo empecé a interesarme por la política desde 1968 cuando estudiaba bachillerato en el Instituto Técnico Industrial de Manizales. Recuerdo que en el Instituto Universitario, que era vecino al nuestro, hubo un movimiento de protesta por falta de profesores, y entonces yo me vinculé a ese movimiento. La protesta fue muy activa, pero como estaba dirigida por los grupos m-l y yo no tenía ninguna formación política, mi participación fue más anarquista, como anárquica la dirección del movimiento.

De ese colegio también tuve que salir a raíz de mi participación en la protesta de los estudiantes del colegio vecino, yendo a parar al colegio Manizales, donde estudiaban los hijos de los obreros y los empleados municipales.

Foto: Archivo VOZ.

Ahí fue donde conocí a la Juventud Comunista. Desde el comienzo yo quise ingresar pero por mis antecedentes anarquistas los compañeros de la Juco se mostraron desconfiados. En 1971 se presentaron nuevas luchas estudiantiles universitarias y secundarias en Manizales, yo volví y me metí en eso, y fui elegido miembro del consejo estudiantil del colegio Manizales.

Allí, en ese colegio, había jóvenes que militaban en el Partido Comunista porque por esos tiempos no había Juco en la ciudad. Yo sabía que eran comunistas porque además los veía leer Voz Proletaria cada semana, pero ellos se hicieron los pendejos. Yo me hice también lector de Voz, y a las pocas semanas encontré un cupón de afiliación a la Juco, lo llené y lo envié a Bogotá, y como a las tres semanas llegó con ese cupón a visitarme el compañero Antonio Pineda, de la Juco de Pereira, llevándome los estatutos y la plataforma de lucha de la Juco. Más tarde me volvió a visitar el compañero José Antonio López, que era el funcionario del Comité Central de la Juventud Comunista, quien me expuso que la tarea principal de los jóvenes comunistas por esos tiempos era la preparación del congreso de estudiantes de secundaria en Armenia”.

En el Comité Central de la Juco

“En 1976 se realizó el Cuarto Congreso de la Juventud Comunista, y por iniciativa de la delegación de la Juco de Caldas yo fui elegido miembro del Comité Central. Ya había avanzado tanto la Juventud Comunista, que teníamos comité regional de Caldas, pues durante mucho tiempo estuvimos dependiendo de Pereira.

Ahí se inició mi única etapa de funcionario revolucionario. Eso fue durante los años 1977 y 1978. Yo alternaba mis estudios de derecho en la Universidad de Caldas con mi trabajo como funcionario de la Juco. Olvidaba decirte que desde 1975 y hasta 1976, yo había sido secretario político de la Juventud Comunista regional de Caldas, pero más tarde decline a favor del camarada Gabriel Velandia, quien había llegado a engrosar la organización nuestra al frente de un grupo muy grande de jóvenes que se había desprendido de los sectores trotskistas de Manizales”..

“Ya en 1978 fui ascendido a la dirección regional del Partido en Caldas, pero no como militante suyo sino como responsable de la Juco en el aparato directivo del Partido pues yo seguía al frente de la Juventud Comunista”.

Con la Unión Patriótica

Al firmarse los acuerdos de La Uribe y conformarse la Unión Patriótica, Bernardo Jaramillo pasa a trabajar de lleno en esa nueva organización, luego de haber sido durante varios años secretario general del Partido en la región de Urabá, personero municipal de Apartadó, entre otros cargos, pero sin abandonar la asesoría a los sindicatos.

En las elecciones de 1986 se presenta como candidato al consejo de Apartadó y a la Cámara de Representantes por Antioquia, siendo elegido a las dos corporaciones. En el quinto pleno de la UP es elegido miembro de la dirección nacional de la agrupación democrática. En su condición de parlamentario hizo parte de una delegación que viajó a Chile a un acto de solidaridad con el pueblo chileno.

Sus últimos recuerdos de Jaime Pardo

“Cuando regresé de Chile me fue a visitar Jaime Pardo Leal para informarme que yo había sido elegido vicepresidente de la UP. Eso fue cuatro días antes que lo asesinara. Días después me dijo en mi oficina: cuídese, hermano, porque si algo le pasa, quién me va a reemplazar a mí en la presidencia de la UP cuando me maten? Yo le mamé gallo porque jamás me imaginaba que a Jaime le fuera a pasar algo.

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