“Nosotras necesitamos garantías”

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Foto Luciana Martuchelli

Rueda de prensa con mujeres defensoras de DD HH, víctimas de persecución política

Foto Luciana Martuchelli
Foto Luciana Martuchelli

Renata Cabrales

En un comunicado de Casa de la mujer, compartido con la prensa por la vocera de Marcha Patriótica, Piedad Córdoba, se denuncia la persistencia de la violencia sociopolítica de la que son víctimas las mujeres defensoras de derechos humanos, esto, como una forma de diezmar su liderazgo político, relacionado, además, “con los obstáculos estructurales, que en forma histórica le han sido impuestos a la participación política de las mujeres”. En este sentido, la actividad de defensa de derechos humanos es para las mujeres dentro del contexto social y político del país, la necesidad de exigir unos derechos que han sido vulnerados debido a la desigualdad que han padecido históricamente. Desigualdad que se hace visible en el solo hecho de no contar con la protección y las garantías necesarias y en la no visibilización de los casos de hostigamiento que padecen ante la opinión pública.

Así mismo, el comunicado llama la atención acerca del Auto 098 de 2013, proferido por la Corte Constitucional Colombiana, en el que se reconoce que la labor de defensa de los derechos humanos en Colombia es una actividad altamente peligrosa, por tal motivo en los últimos años ha aumentado el riesgo extraordinario de género para las mujeres. Riesgo que es de saber, se demuestra con las situaciones de violencias que padecen a diario dentro del sistema socio sexual patriarcal, mujeres en toda su diversidad, y se profundiza cuando se trata de afrodescendientes, indígenas, y campesinas puesto que en su condición de mujeres y además defensoras de derechos humanos, han sido víctimas de amenazas, hostigamientos, desplazamiento forzado, violencia sexual, desaparición forzada y asesinatos.

En este sentido, “hemos visto cómo se intensifican los niveles de violencias, discriminaciones y control, cuando las mujeres cuestionamos el poder patriarcal. Las principales víctimas de este tipo de violencia son las mujeres que ejercen liderazgos, defensoras de derechos humanos, representantes políticas, entre otras. Su visibilización pública, en estos contextos tan adversos para las mujeres, las ha expuesto al hostigamiento y persecución política, en las cuales confluye el ejercicio de la violencia, la desacreditación y deslegitimación, así como la persecución legal, que termina en violación del debido proceso y de la presunción de inocencia. No obstante, las cifras revelan un número significativo de detenidas políticas por razones de conciencia”.

En su intervención, Olga Quintero, miembro de Marcha Patriótica y Ascamcat y quien además hace parte de la Subcomisión de Género de la Habana, manifiesta su preocupación y la de ambos movimientos por la persecución política de la cual han venido siendo objeto en los últimos meses y la situación de persecución contra las mujeres que “ tenemos conciencia que estamos organizadas de alguna u otra manera, ya sea en Marcha Patriótica, en el Congreso de los Pueblos o en otras organizaciones campesinas a nivel nacional, como son los casos de Lorena Romo, Paola Salgado, Ingrid Pinilla, Martha Cecilia Díaz, Carmenza Gómez y en mi caso, mujeres que hemos sido objeto, algunas, de detenciones bajo lo que llamamos falsos positivos judiciales y otras que hemos sido objeto de allanamientos de manera ilegal por parte de sicarios, quienes han irrumpido en nuestras casas y se han robado la información y han dejado razón de que nos van a asesinar como es el caso de la compañera Carmenza Gómez, Martha Cecilia Díaz y el caso mío, en el año 2013. Como se dijo en la Habana, que si se está hablando del tema de mujer lo celebramos porque creo que por primera vez hay un espacio tan importante, donde se tiene en cuenta la participación de las mujeres y una de las propuestas que hicimos es que nosotras necesitamos garantías políticas para seguir siendo defensoras de los derechos humanos defensoras de la vida, defensoras de nuestras familias defensoras del entorno del medio ambiente y esas garantías en los últimos días en lugar de reafirmarse lo que vemos es una persecución .

En solidaridad con la compañera Ingrid Pinilla, víctima de un falso positivo judicial en días pasados, Olga Quintero, expresa su solidaridad y afirma que: “Ingrid, a quien se llevaron siendo una madre cabeza de hogar y que tenía a su hijo grave en medio de una cirugía y sin importar que su hijo se estaba muriendo, así mismo se la llevaron detenida hace tres semanas bajo el argumento de que había sido una de las promotoras del paro del 2013 n el Guaviare, pues yo también fui promotora del paro del 2013 en el Catatumbo y aquí estamos presentes y nos gustaría preguntarle al gobierno ¿qué es lo que está pasando con nosotras las mujeres, si vamos a seguir siendo victimizadas, criminalizadas judicializadas y asesinadas? ¿Qué es lo que va a pasar con nosotras, dónde están nuestras garantías, dónde están nuestro derechos?

En cuanto a los acuerdos de paz y al desescalamiento del conflicto acordado por los negociadores en la Habana, esta defensora de derechos humanos advierte que “vengo del Catatumbo y allá en este momento, como se ha dicho, debe haber un desescalamiento del conflicto, que la situación debería bajar los ánimos de la guerra, pero pareciera que el gobierno se ensañara, que el Catatumbo fuera un campo de batalla permanente, donde hombres y mujeres están quedando en medio del conflicto, como es el caso de Filogringo municipio del Tarra Versalles, municipio de Tibú, en donde, en este momento, tenemos campesinos heridos. El ejército no los deja salir de sus casas y hay prácticamente un bloqueo económico. Así es que miles de mujeres están allá también sitiadas y tenemos miedo. Es por eso que le hacemos un llamado al país, a la opinión pública para que pongan los ojos hacia el Catatumbo y que no se vuelva escuchar al Ministro del Interior decir que hay coca. Allá hay mujeres, hay hombres, hay niños, somos campesinos que queremos permanecer en nuestro territorio y esto va ligado a lo de género, va ligado a los sentimientos como defensoras de derechos humanos”.

Por otra parte, Olga Amparo Sánchez, desde Casa de la Mujer, manifestó su preocupación por la grave situación de violencia que padecen a diario las mujeres colombianas tanto en el espacio público como en el espacio privado e hizo un llamado para que la institucionalidad tome medidas en el asunto. Gómez dijo a la prensa que “veo con suma preocupación la situación que viven las mujeres en el país y la crisis humanitaria, resultado de las violencias que han tenido que sufrir en el espacio público como en el privado, en la situación de defensoras, por las condiciones de vida de las mujeres y de sus comunidades, es sumamente grave que el aparato del Estado no esté funcionando en el tema de proteger a las mujeres, este debe investigar y sancionar a los agresores. Un país donde diariamente 122 mujeres son maltratadas y no hacen nada, nos preguntamos de qué paz o que democracia estamos hablando. Un país donde 1369 mujeres, según medicina legal son posibles víctimas de feminicidios y la institucionalidad no hace nada. En este sentido exigimos que el Estado cumpla con su responsabilidad y que haga la debida diligencia que es investigar los hechos de violencias contra las mujeres y protegerlas”.

Finalmente, Patricia Ariza, dramaturga, actriz del teatro la Candelaria, defensora de DD HH y sobreviviente de la Unión patriótica, convoca a los medios de comunicación y a la comunidad en general a hacer una campaña por la paz en defensa de las mujeres, ya que para ella es importante visibilizar el trabajo de estas y todas sus luchas a favor de la paz del país y del cese “trilateral de fuego”. En este sentido propuso: “Nosotras quisiéramos pedirle a ustedes que se inicie una gran campaña en defensa de las mujeres. Eso que está pasando en Colombia es una cosa gravísima, proponemos que de aquí al 25 de noviembre haya una gran campaña por la paz de Colombia, por el cese trilateral de fuego, porque no es solamente el cese bilateral si no el cese de los medios de comunicación, de los discursos incendiarios en los medios de comunicación. No son todos los periodistas, sabemos que muchos y muchas de ustedes son gente verdaderamente demócrata, a eso acudimos. Entonces nos parece que debemos hacer esa campaña en defensa de las mujeres, una campaña que ponga la luz también en lo que hacen las mujeres. En Colombia vemos un retroceso grande en los medios de comunicación frente a la imagen de las mujeres y eso contribuye culturalmente a la violencia, por eso queremos pedirles a ustedes hacer esta gran campaña en defensa de las mujeres en contra de la violencia por la paz de Colombia y por el cese al fuego”.