Nicolas Sarkozy bajo custodia por sospecha de tráfico de influencias

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Ex presidente francés, investigado por buscar acceso a denuncias de financiación de su campaña.

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El ex presidente francés Nicolas Sarkozy fue detenido la mañana del martes en el proceso llamado «de las escuchas», por sospecha de tráfico de influencias. Es la primera vez que se detiene a un ex jefe de Estado en Francia.

Los investigadores de la oficina anticorrupción de la Policía Judicial de Nanterre interrogarán a Nicolas Sarkozy por un período de hasta 24 horas, renovable una vez. El ex jefe de Estado llegó poco antes de las 8:00 a las instalaciones de la policía. Otro protagonista central en este caso: el abogado histórico de Nicolas Sarkozy, Thierry Herzog, se encuentra detenido desde el lunes, así como dos magistrados, Gilbert Azibert y Patrick Sassoust.

El ex jefe de Estado es el centro de una investigación judicial abierta el 26 de febrero por tráfico de influencias y violación de la confidencialidad de la investigación, sobre la base de escuchas telefónicas en otro caso, esta vez sobre una posible financiación de Gaddafi a la campaña de Nicolas Sarkozy en 2007.

En la conversación conocida por los jueces, Nicolas Sarkozy, y su abogado llaman a un juez superior de la Fiscalía general del Tribunal de Casación, Gilbert Azibert, para solicitarle información sobre un proceso ante el Tribunal Supremo en relación con el asunto Bettencourt (sobre pagos ilegales a miembros del gobierno Sarkozy en 2010), y que evite que sean incautados sus agendas con información al respecto. A cambio, Gilbert Azibert habría buscado la intervención de Nicolas Sarkozy para una posición de prestigio en Mónaco.

El ex presidente habría creado una oficina de interceptaciones para neutralizar a los jueces lo investigaban. El equipo de investigadores observó que Gilbert Azibert, abogado general, tenía un buen acceso a la intranet de la Corte de Casación y que intervino ante tres directores del alto tribunal para examinar la validez de los actos de instrucción en el asunto Bettencourt. Uno de estos tres asesores, Patrick Sassoust, su amigo cercano, es también objeto de investigación desde el lunes.

El tráfico de influencias

El tráfico de influencias es reprimido por varios artículos del Código Penal francés. Consiste en que una persona depositaria de la autoridad pública, solicite o acepte una ventaja a cambio de un acto que le permite su función, o a cambio de su influencia, «real o imaginaria» en una decisión. O, para un particular, hacer esta propuesta a una persona depositaria de la autoridad pública. Para ser condenado, no es necesario que el pacto haya tenido un impacto.

Por lo tanto, no es necesario que Gilbert Azibert haya obtenido el codiciado puesto en Mónaco ni que haya tenido, en última instancia, una influencia real en el asunto Bettencourt para que el delito sea castigado. Las penas pueden llegar hasta diez años de prisión y una multa de 150 mil euros (unos 382 millones de pesos), dependiendo de las circunstancias. El Código Penal prevé sanciones adicionales, tales como la privación de los derechos cívicos.

Al final de su custodia, Nicolas Sarkozy puede ser puesto en libertad sin acusación o ser presentado a los jueces, con una posible acusación de un cargo que debe determinarse si los jueces creen que existen indicios graves o evidencia que lo corrobora. Esta es la primera vez que un ex jefe de Estado es puesto en custodia. Nicolas Sarkozy fue acusado de aprovechar la condición de vulnerabilidad de un tercero en el asunto Bettencourt antes de recibir un sobreseimiento. Pero entonces fue convocado por los jueces de Burdeos directamente, sin pasar por una custodia. Otro ex jefe de Estado condenado, Jacques Chirac en 2011, en el caso de empleados ficticios de la ciudad de París, nunca fue puesto bajo custodia.

Los extractos de las escuchas, en la segunda línea telefónica del ex presidente (abierta a nombre de Paul Bismuth), entonces publicadas por Mediapart: El 29 de enero, el Sr. Herzog se felicita con el ex Jefe de Estado por la dedicación de su informante Gilbert Azibert, quien «trabajó» y se reunió con los consejeros a cargo del caso «para explicarles bien». Él es optimista acerca de la cancelación de la incautación de sus diarios, «salvo que la ley finalmente lo exija».

El 30 de enero, el Sr. Herzog explica que «Gilbert» tenía acceso confidencial al relator de la Corte de Casación, que concluye con la anulación de la incautación de los diarios y su retiro de la investigación Bettencourt, «lo que le dará trabajo a estos bastardos de Burdeos», dice el abogado en referencia a los jueces de instrucción de Burdeos a cargo del caso Bettencourt. El 1 de febrero, Sarkozy pide a su abogado que llame a su línea oficial «para dar la impresión de tener una conversación» y engañar a los investigadores. El 5 de febrero, Sarkozy dice estar dispuesto a ayudar a Gilbert Azibert para conseguir un trabajo en Mónaco. Su abogado dice haber tranquilizado por adelantado a «Gilbert» sobre esto: «Bromeas con lo que haces».

Fuente: L’Humanité
Traducción: David Moreno para SemanarioVoz.com