Nicolás Maduro en su posesión: “Soy el primer presidente obrero”

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Estamos preparados frente a cualquier intento golpista de la derecha, dijo Nicolás Maduro. Foto Prensa Miraflores.

Fuerzas antichavistas fracasaron en su intento de poner en tela de juicio legitimidad del mandato de Nicolás Maduro, con la estrategia de solicitar el conteo voto a voto de los resultados electorales. Sí hubo un conato de golpe de Estado, que de momento está desactivado. Pero no hay que bajar la guardia

Estamos preparados frente a cualquier intento golpista de la derecha, dijo Nicolás Maduro. Foto Prensa Miraflores.
Estamos preparados frente a cualquier intento golpista de la derecha, dijo Nicolás Maduro. Foto Prensa Miraflores.

Alberto Acevedo

“En Venezuela está en camino un intento de desconocimiento de las instituciones democráticas”, dijo, en los prolegómenos de su discurso de posesión, el nuevo mandatario de los venezolanos, Nicolás Maduro. La afirmación del gobernante es significativa, por cuanto las circunstancias que rodearon las elecciones del pasado 14 de abril, y los instantes siguientes al conteo de votos y la ratificación de los resultados por parte de las autoridades electorales, estuvieron rodeados por un intento de golpe, que pretendió dar un reversazo a la decisión soberana de las mayorías en la contienda electoral.

Ante el hecho cierto de que el Consejo Nacional Electoral aceptó efectuar una auditoría a todas las urnas de votación por petición expresa del comando dirigente del candidato Henrique Capriles y de algunos gobiernos de la región, Maduro advirtió que, por muy transparente que sea este proceso, como en efecto lo es, la oposición fascista en Venezuela no va a aceptar ningún resultado electoral que no sea el suyo, y va a insistir en un plan desestabilizador, sobre el cual llamó al pueblo a desactivarlo.

Es sintomático que, comenzando esta semana, Capriles declaró a varios medios de comunicación que, una vez finalice la auditoría de la máxima autoridad electoral, va a solicitar unas nuevas elecciones, en su perspectiva de desconocer a toda costa la legitimidad al gobierno Maduro.

El plan desestabilizador existe, es real. No sólo hay una generosísima financiación de centros de poder internacionales. Ya se vio la conducta de tal “oposición” durante las horas siguientes a la jornada electoral. Los centros de asistencia médica donde trabajan profesionales cubanos, los centros de acopio de víveres, las sedes del partido de gobierno, la residencia de los principales dirigentes del Estado, fueron víctimas de asonadas por parte de grupos fascistas que pretendieron atizar un gran incendio.

El ministro del Interior ha documentado las andanzas de funcionarios de la embajada de los Estados Unidos en Caracas, que alientan a grupos opositores e intentan infiltrar las Fueras Armadas para convencer a una parte de ellas de adentrarse en una aventura golpista. La misión diplomática norteamericana allí ha financiado y dirigido hechos de violencia, ha financiado a grupos neonazis que aparecen como activistas de la oposición, indicaron fuentes venezolanas.

Conspiración

El propio Maduro denunció, en este sentido, que la Casa Blanca, en su portal web, abrió un enlace para recolectar cien mil firmas para exigir al gobierno de Caracas el conteo manual de los votos del 14 de abril. “Este es un hecho más que prueba la conspiración de Estados Unidos contra Venezuela y una manifestación del grosero intervencionismo yanqui”, dijo una fuente del PSUV.

En este sentido, al asumir oficialmente el cargo de nuevo presidente de los venezolanos, Maduro envió un mensaje claro, sin ningún tipo de vacilaciones: “Estamos dispuestos a conversar con todos los sectores, hasta con el diablo. Reconocemos la votación de la oposición. Los respetamos, los reconocemos, llamamos a no dejarse inocular tanta intolerancia y odio. Pero tampoco -precisó- habrá impunidad frente a los crímenes que recientemente enlutaron a ocho familias venezolanas”.

Para advertir que el país no abandonará el rumbo señalado por el gran líder de la revolución, Maduro dijo: “Soy el primer presidente chavista, el primer presidente obrero en la historia de este país. Espero llevar con dignidad los valores de la patria y hacer realidad los sueños de Hugo Chávez Frías, que son los sueños de una patria grande, segura, en paz. Asumo la presidencia con coraje, amor y deseos de paz”.

Legitimidad

Reiterando su advertencia sobre los peligros que rondan el proceso revolucionario, Maduro dijo, refiriéndose a los planes que cocina la derecha: “Ellos no van a reconocer (el veredicto del CNE), su plan es otro. Nosotros estamos preparados, estoy seguro. La patria está dura, está segura. La patria está fuerte, está despierta. La patria democrática se va a imponer sobre la antidemocracia. La patria de la tolerancia, del amor, del respeto, de la inclusión, va a poder más que quienes quieren sabotear e imponer una agenda de violencia”.

El sistema electoral venezolano, del cual numerosos centros de arbitraje internacional, de veeduría de organismos multilaterales de cooperación, dieron fe de ser uno de los más democráticos, modernos y transparentes del mundo, avalan la legitimidad de la elección de Maduro. Esta fue ratificada además por el reconocimiento que la OEA, Unasur, Celac, ALBA, Mercosur, el Movimiento de Países No Alineados y numerosos gobiernos de manera individual, hicieron al saludar la elección del nuevo gobernante.

De hecho, a la posesión de Maduro asistieron delegaciones de 61 países, 18 de las cuales estuvieron encabezadas por sus presidentes o primeros ministros, Muy significativa fue la presencia de Raúl Castro, presidente cubano, en cuya cabeza está también la presidencia de Celac, del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, y de varios líderes latinoamericanos.

Guerra civil

Este consenso, implica, de acuerdo a reacciones de muchos gobernantes amigos del proceso venezolano y de analistas políticos de la región, que hoy es necesario multiplicar la solidaridad con el gobierno y el pueblo venezolanos y defender sus conquistas sociales, que irradian ejemplo a muchos procesos de cambio en otros países de la región.

El Partido Comunista de Venezuela, en una declaración conocida la semana pasada, advirtió de los peligros de llegar hasta una guerra civil. El Buró Político de este partido, que sesionó el 15 de abril, dijo que “la jornada electoral alertó al pueblo de que la derecha fascista nacional e internacional, junto al imperialismo, intentan tenderle una emboscada al pueblo y al proceso democrático, creando las condiciones para una guerra civil”. Así lo manifestó Oscar Figuera, secretario general del Partido Comunista Venezolano.

Como reacción a semejante intentona, el gobierno prepara un dossier sobre todos los hechos violentos promovidos por la ultraderecha y las amenazas contra la estabilidad del país, que, de acuerdo a palabras del canciller Elías Jaua, serán radicados en las secretarías de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de Estados Americanos (OEA) que, en opinión del ministro, revelan “un alto contenido fascista, elementos de xenofobia y de intolerancia política y social”.