Mujeres de Fensuagro reconstruyen tejido social

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Ruby Castaño, lideresa de mujeres Fensuagro

Las mujeres de Fensuagro muestran desasosiego por una posible paramilitarización que controle los territorios

Ruby Castaño, lideresa de mujeres Fensuagro
Ruby Castaño, lideresa de mujeres Fensuagro

Renata Cabrales

Del 28 al 31 de marzo, se reunió la Junta Nacional de Fensuagro, para debatir toda la problemática nacional con respecto a temas como, la tenencia de la tierra, los derechos de los campesinos, la lucha por tener una política agraria integral, los derechos humanos, la reactivación del paramilitarismo, el proceso de paz, la participación en el paro nacional y próximas movilizaciones, la militarización del campo colombiano, los primeros puntos que se han discutido en la mesa de La Habana y, sobre todo, el gran debate agrario, que es donde están inmersas las mujeres.

Mayor participación

Las mujeres en el Congreso Nacional de Fensuagro, hicieron un trabajo donde solicitaron participar, no solamente en lo organizativo y en el apoyo desde la federación, sino también en la representación ganada por la lucha misma de estas, quienes están en el ejercicio de organizarse y trabajar en conjunto con los sindicatos agrarios.

“Las mujeres nos hemos reunido en una Junta Nacional, aparte de la Junta Nacional de la federación, para sumarnos hombro a hombro en la lucha por nuestros derechos a la tenencia de la tierra, la producción sana de alimentos multiproductivos y multivariados, también estamos trabajando por la preservación del medio ambiente, porque las mujeres seamos reconocidas por el trabajo en la producción agrícola y que el Estado Colombiano tenga en cuenta que las mujeres rurales tenemos unas necesidades especiales para acceder a unas políticas que permitan la superación de las condiciones de pobreza en las cuales vivimos. Pero pedimos que también se reconozca la importancia y el papel de las mujeres en el campo, ya que somos las que aportamos desde la parte más sencilla, que es la huerta casera, hasta la producción macro de la producción agrícola. Por eso estamos identificando temas como la preservación de las semillas originarias y el establecimiento de políticas que permitan que, no solamente podamos producir la tierra, sino transformar los productos con políticas que realmente beneficien a las mujeres del campo, a través de proyectos productivos que permitan el bienestar de nuestras familias”. Así lo advierte Ruby Castaño, miembro de la Junta Nacional de Fensuagro.

La secretaría de la mujer

Ya existe una Secretaría de la mujer en la organización, y se tiene una responsable nacional que es la encargada de todo el trabajo de mujeres a nivel nacional y en ese mismo contexto, las mujeres que hacen parte de otras organizaciones y sindicatos agrarios, delegan desde allí a las mujeres a la secretaría, para crear un comité de trabajo: “Ese comité de trabajo construye una agenda y esa agenda con el tema de educación, el organizacional, lo que tiene que ver con la incidencia, pero también con la participación en plataformas organizativas de mujeres, en la participación en el exterior, como los encuentros internacionales de mujeres por el tema agrario, también se establecen políticas o acuerdos especiales con otros espacios para intercambiar conocimientos y saberes propios del campo con otras mujeres del mundo. Asimismo, se ha aprobado un nuevo encuentro que viene con las mujeres de la FDIM, y lo acogimos porque nosotras somos víctimas del conflicto, especialmente porque la guerra se concentra en el campo y el eje central de la guerra ha sido la tierra. Por lo tanto ese evento de la FDIM nos parece de gran importancia y estamos haciendo todos los esfuerzos porque participemos un gran número de mujeres”, señala la vocera.

Educación

En el tema formativo se ha acordado la realización de unas escuelas nacionales, escuelas de formación política, y también organizativa, además se tiene una universidad que se aprobó, no solo para mujeres sino para todos en general, pues es una universidad agraria financiada por países interesados en fortalecer el conocimiento, la educación y la formación de las mujeres y hombres trabajadores del campo. Por su parte también hay un trabajo organizativo con jóvenes y un congresito de niños, a quienes se les ha instruido en la importancia de recibir todo el legado de la lucha campesina por la defensa de los derechos y la tenencia de la tierra, hicieron unas propuestas alrededor de una agenda y empezaron con un proceso que viene desde el último congreso.

Expone además Castaño que “en ese contexto la junta nacional centraliza todas las estrategias para tratar de mantener no solamente una estructura organizativa nacional en el tema agrario sino también la inclusión de las mujeres en el tema, puesto que somos un gran porcentaje de campesinas en los territorios y en la vida organizativa, lo mismo que jóvenes. Había seis mujeres en la Junta Nacional y ahora se suma una más y estos espacios han sido ganados, pues se está reconociendo el trabajo en ese contexto, por lo que tenemos la prelación de ser elegidas en el comité ejecutivo de la Junta Nacional”.

Derechos humanos

En el tema de derechos humanos, las mujeres han estado involucradas tanto en la elaboración de los puntos a discutir en la agenda nacional como en la agenda propia. Las condiciones de la vida campesina son muy espinosas, y los territorios, por ser el contexto donde se ha desarrollado la misma, resultan siendo los más afectados, además son las mujeres las que en mayor medida han asumido las consecuencias de la guerra; son quienes han tenido que quedarse con esta cuando no les ha tocado salir huyendo, pero se quedan a cargo de hijos menores y de familiares de la tercera edad.

A los compañeros los asesinan, los desaparecen o se tienen que ir del territorio porque son declarados objetivo militar o son vistos como actores potenciales para la guerra y por eso son perseguidos: “En ese mismo contexto las mujeres hemos visto que la situación de derechos humanos no es la mejor, se ha agudizado la situación en los territorios pues se ha reactivado el paramilitarismo, que en realidad se ha mantenido estratégicamente resguardado, protegiendo las tierras que fueron despojadas, controlando los territorios de alguna manera, donde ha sido más duro el conflicto, el desplazamiento y despojo de la tierra y esa situación ha puesto en peligro la vida de nuestros hijos, pues han sido llamados para vincularlos al paramilitarismo o al servicio militar obligatorio y eso crea preocupación por el futuro de nuestros hijos, pues no queremos que ellos vayan a la guerra, en esa misma situación porque muchas mujeres volvimos a los territorios y hemos tratado de reconstruir el tejido social y familiar y también de garantizar el alimento para las comunidades que hoy retornan”, afirma la lideresa de Fensuagro y señala finalmente:

“En esa situación la mayoría de las mujeres lideresas sociales agrarias y defensoras de derechos humanos en los territorios, estamos siendo objetos de amenazas, persecución constante por personas desconocidas, e incluso por las misma fuerzas armadas. Algunas mujeres hemos sido amenazadas mediante panfletos, por personas ubicadas en los sitios donde las mujeres llegamos a construir trabajo social organizativo y agrario.

“En ese sentido, las mujeres estamos muy preocupadas de que haya una abierta paramilitarización que controle los territorios. Ya estuvimos denunciando que hay control de alimentos en distintos territorios, hay control de paso de los campesinos, están deteniendo a los jóvenes; los adultos son víctimas de estigmatizaciones. Hemos estado buscando, entonces, la forma de fortalecer la secretaría de derechos humanos de la federación, desde las mujeres, pero además creando comités de derechos humanos regionales. Vamos a crear unas redes de derechos humano, donde trabajaremos las mujeres para aportar en la lucha por la defensa de los derechos humanos y de los territorios. Haremos escuelas de formación en derecho internacional humanitario y denuncias a nivel internacional, por lo que hay dos mujeres fuera del país denunciando las violaciones de derechos que venimos padeciendo en el contexto de la guerra”.