Los plebeyos llegarán al Congreso

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Mural por la paz en Apartadó. Foto José Ignacio de Alba, publicada por http://hacemosmemoria.org

Las bancadas de derecha quisieron hacer trizas el acuerdo de paz a punta de proposiciones sin sentido. Pero no lograron hundir las curules para víctimas

Hernán Camacho
@camachohernan 

Muy a pesar de las acostumbradas trampas impuestas por las colectividades Cambio Radical y Centro Democrático, para hacer trizas el acuerdo de paz, fue aprobada la Circunscripción Especial de Paz, uno de los puntos más sensibles de los acuerdos de La Habana, para la reconciliación nacional, las víctimas del conflicto y la democracia representativa.

A lo largo del debate, las fuerzas contrarias a la paz, intentaron a toda costa desnaturalizar la intención de las 16 circunscripciones, que abarcan 161 municipios de Colombia y que han sido más golpeados por el conflicto y más abandonados por el Estado, de tener representatividad en el Congreso de la Republica.

Señalaban por ejemplo que las comunidades que van a elegir a los representantes de esos territorios, serían de las FARC. Según voceros del Centro Democrático, siguen armados en esos territorios e “intimidarán a los votantes”. Macartismo en contra de comunidades olvidadas.

Ante tal posición Voces de Paz respondió de manera contundente: “Lo grave del argumento del Centro Democrático es la estigmatización de la Colombia profunda. Quiero llamar a la sensatez a los aquí presentes y al país que apoya esas ideas de segregación. Ya no más afirmaciones que apunten a que los habitantes al lado de las selvas y los márgenes de los ríos, son paramilitares o guerrilleros. Las Circunscripciones de Paz, no se hicieron para las FARC ni para otro partido. Me opongo a que estas gentes sigan cargando el estigma de una tortura y de vivir como perseguidos de una guerra simbólica que opera en el Congreso de la República. Hay que cerrar esa puerta simbólica que criminaliza y que finalmente le pone una lápida en la frente a indígenas y campesinos, que son merecedores de una representación en estas curules”, señaló Jairo Rivera, de Voces de Paz.

Cambio de reglas de juego

Por su parte, el representante a la Cámara, Rodrigo Lara, presentó una proposición en la que se pretendía que los partidos políticos con personería jurídica vigente, pudieran participar con candidatos en las circunscripciones especiales de paz.

La intención de Cambio Radical es apropiarse de esas curules y para ello indicó: “Las circunscripciones van a ser una farsa. La gente engañada va a votar por candidatos mimetizados de las FARC, porque si llega como candidato de las FARC nadie va a votar por él. No nos digamos mentiras, estas subregiones serán utilizadas por las FARC y para que los grupos del narcotráfico pongan representantes en el Congreso. El antídoto es que las cosas se hagan sobre la mesa: digan quién es y por qué viene. Permitámosle mejor a todos los partidos, incluso las FARC, sin mimetizarse”.

Ante la propuesta de Lara, el Partido Verde y sus voceros sentenciaron: “Las 265 curules no les alcanza para que puedan evitar robárselas a las víctimas. La circunscripción especial es para los ocho millones de víctimas que son las únicas personas u organizaciones que pueden presentarse a esas curules. “Los señoritos de los partidos políticos quieren darle codo. Que Vargas Lleras se disfrace de cívico para una presidencia y ahora de qué se va a disfrazar de víctima porque su apetito no le alcanza. Aquí deben llegar las víctimas que han padecido los actos violentos en esos territorios”, subrayó Angélica Lozano, representante del Partido Verde.

En el mismo sentido: “Yo creo que esta proposición desnaturaliza la virtud de las circunscripciones especiales de paz, son una medida de reparación. Qué importante poner las víctimas en el centro del proceso de paz y que los partidos políticos sigamos compitiendo por las otras curules. Dejemos asegurada la posibilidad que otros actores concurran a la vida política del país”, señaló Alirio Uribe, representante del Polo Democrático.

Puestos de votación

Otra de las intentonas por no cumplir el acuerdo de paz, vino de parte del Registrador Nacional, Juan Carlos Galindo quien pidió el hundimiento del proyecto debido a que la institución que él dirige no tiene suficiente presupuesto para entregarle a los colombianos de los territorios vulnerables su derecho al voto.

“Alguien decía que el Registrador no es del Centro Democrático, pero sí de Cambio Radical, que se ha atravesado como mula muerta a todas las iniciativas de paz y en especial a esta. Como es que la excusa para desnaturalizar una iniciativa de este tipo es que “no voten”, si para eso es la ampliación de la curules, para que los que no han votado lo puedan hacer. Señor Registrador, el voto es un derecho de todo colombiano y el deber del estado que usted representa es crear las condiciones materiales para crear la realidad del voto”, expresó Ángela Robledo.

Según anunció el ministro del Interior Guillermo Rivera, los argumentos del Registrador no tienen validez por cuanto ya están asegurados los gastos logísticos que demanda imponer nuevos puestos de votación en territorios donde nunca se ha ejercido el sufragio.

Exclusión

Voces de Paz propuso no excluir de los cascos urbanos de las cabeceras municipales mayores a 25 mil habitantes. La razón es que de los 267 municipios que serán beneficiados con la representación especial, es decir que allí podrán votar por las listas ordinarias a Cámara y Senado y además a la circunscripción especial de paz, solamente votarían unos 50 municipios, pues los restantes 217 son cabeceras municipales con más de 15 mil habitantes.

Para el representante de Voces de Paz, Francisco Toloza, se le está cercenando el derecho a tres millones de personas de no ejercer el voto. Nosotros no compartimos esa exclusión pues la curules son para las comunidades víctimas y olvidadas por el estado. Toda la población de Bojayá fue víctima, toda la población de Toribio en el Cauca fue víctima, toda la comunidad de Mapiripán en el Meta fue víctima y como quedó la reforma constitucional, no van a poder votar. El acuerdo de paz se está alterando”.

Las víctimas de desplazamiento que hoy no se encuentran en los corregimientos o en las veredas, pues de allí los desplazaron, están en cabeceras municipales que no podrán ejercer su derecho a verse representados por la decisión del Congreso de la República, pues asegura que dejar votar a los cuatro millones de personas los pone en desventaja ante sus intereses.

“Vamos a saldar la deuda a las víctimas, hemos establecido las condiciones para participar allí: ser acreditado como víctima o que provenga de organizaciones sociales víctimas del conflicto y con mínino cuatro años de trabajo en el territorio, no pueden pertenecer a partidos políticos tradicionales. Las 16 curules van a marcar un hito importante en la democracia colombiana”, concluyó Silvio Carrasquilla, ponente del proyecto.

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