Los caminos de la duda: El Congreso de la CUT (2)

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Foto: Agencia Prensa Rural 10 años via photopin cc

Los trabajadores organizados, esos que junto con el sector agrario han puesto la mayor parte de las víctimas del conflicto, se encuentran extrañamente marginados de la acción política por la defensa y consolidación de los diálogos de paz.

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Alfonso Conde

Se comenta que el presidente Santos, ese elegido con la consigna de la paz, se encuentra ocupado en consultas a dirigentes políticos regionales relacionadas con un eventual rompimiento de los diálogos de La Habana. Presionado, dicen, por las acciones militares recientes de las FARC, amenaza con tirar por la borda los avances que han logrado las partes en conversaciones y destruir las posibilidades del cese definitivo de las acciones armadas que han ensangrentado este país durante más de 50 años. Tales acciones son consecuencia previsible de la exigencia gubernamental de dialogar en medio de la guerra. Es urgente un acuerdo de cese bilateral del fuego.

En medio de estas circunstancias, los trabajadores organizados, esos que junto con el sector agrario han puesto la mayor parte de las víctimas del conflicto, se encuentran extrañamente marginados de la acción política por la defensa y consolidación de los diálogos de paz. No se trata, estoy seguro, de la falta de voluntad de los asalariados; se trata de la ausencia de interés e iniciativa de la mayoría de esa dirigencia enquistada en la cúpula de las centrales sindicales, aquellos que en proporción importante fueron elegidos de manera fraudulenta; que amañan, por fuera de las decisiones del Congreso de la CUT, los estatutos de la Central para convertirlos en excluyentes y antidemocráticos.

Esos estatutos tienen que ser modificados en el VI Congreso próximo para hacerlos congruentes con los principios fundacionales de la Central y esa dirigencia debe ser sometida al escrutinio de los trabajadores para concluir en una reestructuración y una reorientación que convierta a la CUT en la organización que, en efecto, dirija la movilización nacional hacia la defensa de los intereses de la clase trabajadora.

Para discutir esta necesidad y acordar posiciones en el VI Congreso de la CUT, se ha convocado a un evento clasista para los días 11 y 12 de septiembre en Bogotá que reunirá a los sindicatos excluidos y a todo el sector clasista de los trabajadores. Allí se someterán propuestas de reestructuración de la dirección, cambio de estatutos que permita la participación democrática y, lo más importante, la necesaria reorientación de la política de la Central.

Entre tanto es necesaria la acción movilizadora, así sea parcial de los trabajadores colombianos, para exigir a este gobierno que se vuelve a posesionar el próximo jueves el cumplimiento cabal de la promesa que lo reeligió: continuar los diálogos y construir la paz. Nos vemos el 7 en la Plaza de Bolívar y en los espacios principales de todas las ciudades.