¡Les regalo su indignación!

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Algas verdes en Caño Cristales - Meta. Foto: Luis Alveart via photopin (license)

Creo que no hay peor persona para criticar que la que no conoce y no vive en carne propia el diario de nuestras comunidades, por tanto, eso de los “dramas y las payasadas” déjenlas para las “narco-novelas”, porque acá llevamos años de esperar por nuestra Colombia en paz.

Algas verdes en Caño Cristales - Meta. Foto: Luis Alveart via photopin (license)
Algas verdes en Caño Cristales – Meta. Foto: Luis Alveart via photopin (license)

Lorena González

El día de ayer, cuando llegaron los medios de comunicación a entrevistarme y preguntarme qué pensaba de ver a la insurgencia en mi vereda, me di cuenta de lo importante que “yo” como campesino era para ellos y mi país, me llené de alegría porque luego de años de desplazamiento forzado de una región a otra, los medios de comunicación y el gobierno nacional estaban “preocupados por mi bienestar”.

Llevo toda una vida entre trochas, el río y cientos de caminos, acompañado por unos y otros, políticos, líderes, compañeros revolucionarios, que defienden la vida y los territorios, sacrificando a su paso amigos, familia y su propia vida.

Pero hoy por fin se dieron cuenta que acá detrás de ese “mágico televisor” se vive una dinámica de la Colombia rural azotada por el conflicto armado, en donde nuestro mayor miedo no es ver a un insurgente armado sino donde la zozobra de nuestras noches es quedarnos a la espera de un bombardeo en cualquier momento, una incursión paramilitar o un ametrallamiento indiscriminado que pudiese acabar con nuestros sueños y nuestras familias.

Hoy solo me queda expresarles un mensaje claro: no queremos dramas mediáticos, no queremos más ejecuciones extrajudiciales en nuestros territorios. En este momento en el cual en la mayoría de las regiones se vive el derecho de soñar y se respira un aire de paz, les decimos, mis estimados medios de comunicación gubernamentales, hoy por hoy ya no los necesitamos, no queremos que agudicen el conflicto en las comunidades. Hemos sobrevivido sometidos por el negocio de la guerra y hoy en pleno proceso de paz respaldamos las garantías de la vida digna y paz con justicia social que se han generado actualmente.

Creo que no hay peor persona para criticar que la que no conoce y no vive en carne propia el diario de nuestras comunidades, por tanto, eso de los “dramas y las payasadas” déjenlas para las “narco-novelas”, porque acá llevamos años de esperar por nuestra Colombia en paz. Y no vamos a permitir que nuestro sueño se obstaculice por apreciaciones de externos que conocen del conflicto detrás de un televisor.

Agencia Prensa Rural