Las reformas no se adecúan

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Conmemoración del primer aniversario de la firma del Acuerdo de Paz, en el Teatro Colón.

Rodrigo Londoño y Juan Manuel Santos presentaron sus visiones a un año de la firma del acuerdo de paz

Hernán Camacho
@camachohernan 

Un año después de la firma de los acuerdos de paz en el Teatro Colón, las FARC y el Gobierno nacional se volvieron a encontrar. El 24 de noviembre de 2016, en ese teatro Rodrigo Londoño, jefe de las FARC-EP y el presidente Juan Manuel Santos, estrechaban sus manos luego de la firma del acuerdo de paz. Un año más tarde, cada uno ilustró, en el mismo escenario, un balance de lo acontecido hasta hoy.

El de la vista gorda

Según el mandatario de los colombianos, estos meses él ha trabajado por llevar los acuerdos a la realidad. No obstante, dijo que no es una labor fácil, que toma tiempo, “no es algo que se haga de la noche a la mañana”. Reconoció que se han cometido errores en los trámites legislativos y una fuerte oposición de las fuerzas políticas contrarias a la paz.

“Entiendo la impaciencia y la urgencia que muchos expresan. Todos quisiéramos que los cambios y las oportunidades de la paz fueran ya una realidad. También sé que ha habido demoras, dificultades, errores. Pero estamos trabajando sin descanso para acelerar el paso y avanzar. Y la verdad es que los colombianos hemos sido más exitosos en sentar las bases iniciales de la paz que muchos otros países en situaciones parecidas”, señaló Juan Manuel Santos.

Las dificultades

Un discurso poco crítico ante las dificultades más apremiantes de la implementación: la Justica Especial para la Paz en veremos, la reforma política poco ajustada a los acuerdos, unas Circunscripciones Especiales para la participación política de las víctimas que aún no están en firme; continúa el asesinato de dirigentes sociales y defensores de derechos humanos, y de excombatientes farianos, así como las demoras en la implementación social y económica de los excombatientes, hacen que el proceso de paz no tenga sus mejores días.

Timo

Por el contrario, Rodrigo Londoño, fue más crítico ante el momento político. Agradeció la iniciativa de conmemorar el año de la firma de los acuerdos y recordó que la aspiración más importante era la transformación de la sociedad.

“Las FARC le pedimos perdón al mundo por cualquiera de nuestras actuaciones. Dijimos adiós a las armas, a los odios y a los deseos de venganza. Empezamos nuestro más ferviente deseo de vivir en paz […] Un año después convertidos en un partido legal y después de entregar las armas y honrar la palabra para cada uno de los compromisos adquiridos, nos presentamos ante la sociedad para reiterar nuestro compromiso con la paz y la justicia social”, indicó Rodrigo Londoño.

Advirtió el jefe del nuevo partido que no van a echar atrás cada una de las obligaciones pactadas, y que no existe ningún plan diferente al ver materializado el acuerdo de manera integral por parte del Estado colombiano. “Estamos seguros que nos acompañan millones de colombianos que creyeron en la solución política al conflicto. A esa Colombia invitamos a sumarse a la lucha por la implementación del acuerdo final”, sentenció Londoño.

Las críticas también estuvieron direccionadas al Congreso de la Repú­blica que ha jugado un papel nefasto en la implementación del acuerdo, intentando a toda costa variar la naturaleza del mismo en una estrategia de renegociación. “Hay una burla para el pueblo colombiano pues esas leyes de reforma no se adecuan a lo acordado”, insistió Londoño.

Dice el candidato presidencial de las FARC que el mismo Congreso que refrendó el acuerdo y aprobó lo elementos esenciales del mismo, parece empeñado de manera vergonzosa, en hacerlo trizas: “Esa es una conducta que envilece al Estado ante propios y extraños. Más aun, la propia Corte que conminó a los poderes públicos a cumplir lo pactado, falla contra los acuerdos. En un país de históricos montajes judiciales pretende el Fiscal Martínez establecer que el excombatiente acusado de cometer el más mínimo delito después del acuerdo, perdería automáticamente los beneficios de lo pactado, entre ellos la extradición”.

Comisión de la Verdad

El recién elegido presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco De Roux, dijo sentirse emocionado e inquieto luego de escuchar los discursos de Rodrigo Londoño y del jefe de Estado. El sacerdote jesuita, conminó al colombiano asumir la responsabilidad de sacar adelante lo acordado y de cumplirle a las futuras generaciones.

“Ha terminado la guerra y tenemos que tener en el corazón los anhelos de paz. Si este involucramiento de la sociedad civil y la decisión de todos como personas y colombianos, no se convierte en una fuerza significativa que nos permita llevar a buen término el acuerdo y crear nuevas reglas de convivencia, serán imposibles los cambios. No piense que todo está perdido, nosotros venimos a ponerle nuestro corazón”, indico el padre Francisco de Roux.

La JEP

De otra parte, la presidenta de la Jurisdicción Especial de Paz, la magistrada Patricia Linares, señaló que el proceso de paz estaría lleno de obstáculos y sinsabores pues se construye desde la desconfianza de las partes, fruto de medio siglo de guerra. La jurista que representa a los 52 magistrados del Tribunal de Paz, objeto de todo tipo de críticas por supuestamente ser una justicia de revancha desde las FARC, invitó al país a no descalificar sus actuaciones sin haber proferido la primera sentencia.

“Poco a poco se ha venido poniendo en marcha el sistema integral de justicia, verdad y no repetición, todos hemos sentido que vamos avanzando y abriendo paso a otros paradigmas que encuentran espacio en ese proceso. Los componentes del sistema avanzan en su implementación. En lo relacionado con la JEP todos los días damos un paso adelante con las víctimas y las organizaciones de la sociedad, con el apoyo respetuoso de las partes negociadoras”, subrayó Linares.

Para la magistrada el sistema que se avecina en Colombia es inédito en el mundo y se concibió como una jurisdicción para la paz, cuyo derrotero tiene que buscar administrar justicia restaurativa, que recompone, que reconstruye, que es oportuna y que siempre estará sometida a los dictados de la Constitución y la ley. “Estamos para aportar a las víctimas la verdad para la no repetición y estamos listos para respetar las garantías de la justicia a cualquiera persona que se presente sin importar su condición. No somos un tribunal de venganza”, concluyó Linares.

Colombia ante el mundo

El asesor jurídico de la mesa de conversaciones, el jurista español Enrique Santiago dijo que Colombia está en riesgo de convertirse en un país incumplido ante la comunidad internacional, por no llevar a buen término el acuerdo de paz. “Ante la situación que pasa la implementación vamos a encontrar alternativas a luz de la legislación colombiana e internacional. Lo que vamos es a analizar los escenarios, ver las modificaciones de lo acordado e intentar revertir esas modificaciones debido a que el acuerdo es norma constitucional en Colombia con todas sus instituciones. Estamos haciendo un llamamiento a las instituciones corresponsables de la implementación a que cumplan el mandato”, advirtió Enrique Santiago.

Al final de la jornada se llevaron a cabo actividades culturales en la Plaza de Bolívar, esperando noticias de la reunión que a puerta cerrada sostendrían el jefe de la FARC y el Presidente de la República.

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