La corrupción los arropa

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Néstor Humberto Martínez.

A la derecha colombiana la une el odio a la paz y la trama de corrupción de Odebrecht

Redacción política

El excandidato a la presidencia, Germán Vargas Lleras, actuando como vicepresidente de Juan Manuel Santos, indicó que Néstor Humberto Martínez cumplía con todos los requisitos para ocupar uno de los cargos más poderosos del país, la Fiscalía General de la Nación.

El país no vio con buenos ojos dicho nombramiento y sin embargo, la prensa masiva se encargó de dar el mejor concepto de Martínez, su trabajo profesional y la confianza de vastos sectores del país para que ocupara la silla de Fiscal.

Todos tranquilos con Martínez

De inmediato se legitimó su nombramiento por el entonces presidente Juan Manuel Santos, mediante un proceso administrativo de elección por méritos que de nuevo dejó dudas en la opinión pública, pues parecía un proceso de admisión a la medida del traje de Martínez.

Germán Vargas Lleras.

¿Por qué el nombre de Néstor H. Martínez era tan aceptable en los círculos de poder? Martínez había ocupado en su gabinete el cargo de “superministro” sin dejar a un lado las responsabilidades profesionales que lo ataban al grupo Aval, como el asesor jurídico más cercano a la familia Sarmiento Angulo.

Mientras ocupaba la silla pública en el ejecutivo y seguía con su consejería privada al banquero más grande de Colombia y dueño de El Tiempo, se tramitaba la ampliación del contrato Ruta del Sol en donde el grupo Aval, a través de Corficolombiana, era socio de la multinacional brasilera Odebrecht.

El trabajo del fiscal

Estalla el escándalo de corrupción a partir de las prácticas de la multinacional brasilera con el pago de coimas para la adjudicación de los contratos de obra pública. Tras conocerse los escándalos en Perú y Brasil, los socios en Colombia entran en estado de temor y deciden salir adelante a los hechos, con la tranquilidad que les daba Néstor Humberto Martínez, ahora en la Fiscalía.

Ante las circunstancias, la estrategia de los poderosos era clara: dejar las responsabilidades de los pagos ilegales en mandos medios de las compañías socias de Odebrecht en Colombia, para no tocar el Grupo Aval. Para ello los políticos al servicio del banquero se movían para respaldar a Martínez en las decisiones contra los mensajeros de Odebrecht como Otto Bula o directivos de medio rango de las compañías como José Elías Melo Acosta de Corficolombiana.

Juan Manuel Santos.

Otro de los requisitos para que a la Fiscalía llegara una persona de entera confianza del establecimiento, era tener bajo reserva confidencial las acciones de Odebrecht, a favor de las campañas presidenciales de la derecha colombiana, Oscar Iván Zuluaga del Centro Democrático, y Juan Manuel Santos de la U.

Ya en el cargo de Fiscal, Martínez ha venido actuando en contravía de la evidencia.  La trama corrupta más grande del continente en los últimos años, a su paso por Colombia, no ha dejado ninguna condena y menos acusación alguna de parte de la Fiscalía.

Mientras en Perú le anunciaban al expresidente Alan García orden de captura por su participación en los sobornos de la multinacional en su país, los principales empresarios de Colombia involucrados con Odebrecht aplaudían que Martínez llevaba a la cárcel al mensajero de la trama, a un viceministro de infraestructura y por ese cause al director de la Agencia Nacional de Infraestructura, Luis Fernando Andrade, quien inicialmente parecía un chivo expiatorio pero resultó siendo, después del asesinato de Pizano, el testigo clave de la confabulación.

Grupo Aval

Las revelaciones de Noticias UNO sobre el testimonio de Jorge Enrique Pizano, uno de esos chivos expiatorios y mandos medios de la organización económica Grupo Aval, involucrados en el escándalo, quien inicialmente recaudó toda la información y descubrió la trazabilidad de los contratos ficticios para el pago de coimas, y con ello asegurar la adjudicación de las obras a Odebrecht su socio Corficolombiana, fueron contundentes para poner nuevamente en la agenda nacional el tema, y dejar a Néstor Humberto Martínez, en la cuerda floja.

Todo parece indicar, según Pizano, que Corficolombiana estaba al tanto del pago de coimas de Odebrecht y guardó silencio ante la posibilidad de un escándalo por consejo del asesor de Sarmiento Angulo, Néstor Humberto Martínez. Es decir, el banquero Sarmiento Angulo se asocia con Odebrecht para ganar la adjudicación de la Ruta del Sol, a cambio de coimas a congresistas y campañas presidenciales. Noticia UNO hizo pública una reunión en el norte de Bogotá en apartamentos del Grupo Aval, hasta donde llegaban los altos directivos de Odebrecht a concertar su camino criminal.

Luis Carlos Sarmiento Angulo.

Néstor Humberto Martínez, como Fiscal General de la Nación y autoridad competente para investigar que los contratos de la multinacional le representaban a la clase política involucrada tranquilidad y la posibilidad de desacelerar las investigaciones y garantizar una salida jurídica sin afectaciones a sus negocios y a sus carreras políticas. Dicen los colombianos en las redes sociales: “Todos los pillos en Colombia comprometidos en el “torcido” de Odebrecht se ponen muy nerviosos y necesitan urgentemente nombrar un Fiscal General que garantice la impunidad para todos”

Pizano, el investigador de la corrupción y el hombre que le anuncia a Luis Carlos Sarmiento Angulo, pasó de ser el hombre preocupado por los negocios de Luis Carlos Sarmiento a ser el chivo expiatorio más débil de la cadena de corrupción y por ello, a pesar de ser su gran amigo, Néstor Humberto Martínez, acusó a Pizano de hacer parte de la trama para que Odebrecht robara la Estado colombiano y a su socio en Colombia, el Grupo Aval.

Sarmiento nervioso

El capital no tiene amigos y el poder acostumbra a tener fusibles para quemar cuando sea necesario, esa es la historia de Pizano, quien pasó de ser un acucioso abogado defenso un acusado de ser autor intelectual de la trama de contratos y coimas ilegales.

Corficolombiana y el Grupo Aval se están apartando de los cuestionamientos y van dejando solo al Fiscal Martínez con la responsabilidad sobre el conocimiento de los hechos. Martínez actuó rápidamente haciendo una reunión entre los directores de medios del país para explicar las actuaciones y tratar de contener el impacto mediático de las revelaciones de Noticias UNO, Daniel Coronell, María Jimena Dussan y Gonzalo Guillén.

Sin embargo, la prensa ha sido muy activa en los cuestionamientos a Martínez y por ejemplo, Félix de Bedout no deja de señalar los comportamientos de Martínez: “Muchos de los grandes medios de comunicación no entienden que ya no controlan el mensaje, ya no basta con una portada, un editorial o una entrevista complaciente para dirigir la opinión pública, la información se les escurre entre las manos. Lo único que sirve es periodismo real”.

Gonzalo Guillén otro periodista juicioso e informado sobre los asuntos del poder, señaló al respecto: “El martes pasado (30 de noviembre) denuncié al oscuro abogado Néstor Humberto Martínez Neira ante el Fiscal General de EE.UU., por lavado de activos y evasión de impuestos. Aporté documentos, nombres de empresas fantasmas y números de cuentas en bancos estadounidenses”.

Mientras tanto, El Tiempo guarda prudente silencio y se atiene a promocionar las entrevistas al Fiscal General para que entregue sus explicaciones. Lo cierto es que toda la clase política se encuentra inmersa, de alguna manera, con el escándalo de corrupción.

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