La actual situación de Chile, ¿es el futuro de Colombia?

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Cola en un Centro Comercial en Chile.

José Ramón Llanos

En un artículo titulado Acumulando infectados y fallecidos, se anotaba que dado el nivel de infectados y decesos a fines del mes de abril, y cuando pasado un mes de la cuarentena, la evolución de la pandemia había pasado de cuatro fallecidos y 470 infectados a 5.379 infectados y 244 fallecidos, era insensato normalizar parcialmente las actividades económicas.

Además, preocupaba que precisamente se diera licencia a la construcción para iniciar actividades. Para ilustrar los riesgos a que se sometía la población con esa apertura, se mencionaba lo ocurrido en Singapur: por no tener en cuenta las acciones preventivas en el sector construcción, súbitamente se presentaron 1.111 afectados por Covid-19, de los cuales solo 20 no eran trabajadores de ese sector.

Esa experiencia, debió orientar al Gobierno colombiano a hacer siquiera un examen selectivo de Covid-19 del personal que iba a involucrarse a las actividades en la construcción y a los conductores de los buses públicos encargados de movilizar a esos operarios. Por tanto, la irresponsabilidad del Gobierno, condenaba al país a la multiplicación de fallecidos e infectados. Infortunadamente el pronóstico se cumplió.

Las cifras hablan: el día 19 de mayo ya habían fallecido 640 y los infectados son 16.935 según informes del Minsalud. Esto significa que en menos de un mes los fallecidos han crecido un poco más de dos veces y media y los infectados más de tres veces. Por tanto, el Gobierno mintió cuando dijo que se estaba aplanando la curva.

Lo ocurrido hasta ahora enseña que el agravamiento de los problemas secuela de la expansión del Covid-19, no se derivan de errores cometidos por el Gobierno, sino que obedecen a decisiones orientadas por el objetivo de salvar la economía aunque los ciudadanos se enfermen y mueran.

El futuro incierto

Si el Gobierno estuviera interesado en la salud y el bienestar de la población, hubiera actuado asimilando la exitosa experiencia de Singapur, con su consigna: primero la vida, después los negocios. Hoy para evitar que suceda un exterminio de los indígenas y de los habitantes de las zonas urbanas habitadas por los estratos uno, dos y tres, los dirigentes sindicales, los jóvenes, las mujeres, la academia, los partidos progresistas y revolucionarios, con fundamento en la tragedia vivida por Brasil, y las recientes ocurrencias chilenas, deberían presionar a Iván Duque para que no siga lanzando a millones de trabajadores a sus labores en la industria, el comercio, sin que se haya logrado aplanar la curva y disminuido los riesgos de infección con el coronavirus.

Por otra parte, es necesario dotar el sistema hospitalario del instrumental y equipamiento necesario para optimizar la atención a los infectados del Covid-19, pero también a quienes padezcan otras enfermedades. Así no solamente, se puede atender mejor a los infectados actuales, sino que se mejora el sistema de salud para el futuro.

La eclosión en Chile

La tragedia que  espera a Colombia, se  puede observar en el vecindario, Chile por ejemplo. Los periódicos chilenos conmovidos y aterrados por la explosión de enfermos y fallecidos destacaron que: entre el 11 y el 15 de mayo, los enfermos crecieron un 27% y los fallecidos un 21. Los enfermos son ya 49.579 de los cuales 30 mil están en La Región Metropolitana, o sea el Gran Santiago; y los muertos son más de 509. Lo preocupante es que entre el viernes y el sábado hubo 4.388 infectados y más de 50 decesos, según informó Arturo Zúñiga, subsecretario de Redes Asistenciales. Él exhortó: “El día de mañana, es probable que tengamos un mayor número de casos… El llamado es a mantener las estrictas medidas de cuarentena y del autocuidado para la población en general», La subsecretaria de Salud, según el diario El Mercurio, informó que “751 personas están hospitalizadas, 728 están conectadas a ventilación mecánica y 134 en estado crítico”. Efectivamente, el domingo 17 hubo 29 muertos y 2.353 positivos y el martes 19 hubo 3.520 casos nuevos.

Crítica y propuestas de los médicos

La doctora Izkia Siches, presidenta del Colegio Médico, exigió una megacuarentena y esa petición y los hechos, forzaron al presidente Sebastián Piñera a decretar toque de queda en el Gran Santiago, la Región Metropolitana, allí reside el 42% de la población del país; allí se concentran el 74,3 % de los enfermos y el 92% de los fallecidos en la última semana.

El Colegio Médico en un documento valora negativamente las acciones gubernamentales para afrontar la crisis de sanidad: “en uno de los momentos más críticos de la crisis por COVID-19 en Chile, queremos insistir en identificar aspectos de la respuesta sanitaria que no se están llevando a cabo de forma satisfactoria, y reiterar las propuestas ya presentadas para optimizarlos».

Los médicos proponen que haya una dirección colegiada para el manejo de la crisis, con científicos ajenos al gobierno, para generar soluciones y garantizar unos datos reales sobre afectados por el Covid-19, ya que no confían en las estadísticas gubernamentales. Además, que aumenten la planta médica y de enfermeras que atienden los enfermos, así como que doten adecuadamente los centros hospitalarios.

En una entrevista para la televisión Izkia Siches fue más contundente: «no me sirve que el ministro cambie el tono… Necesitamos una forma de trabajar que integre a los actores capaces de mejorar la respuesta sanitaria, más allá de los discursos», Parece que las apariciones frecuentes de los gobernantes en TV, es una estrategia mundial para simular que se están resolviendo los problemas causados por el Covid-19.

La respuesta a estas críticas tanto del Gobierno como de la burguesía a través de los medios, se limitaron a repetir la frase que se oye a nivel del orbe: “es la hora de la unidad”, para seguir manipulando con expresiones patrioteras a la opinión pública.

Ante la inoperancia de Iván Duque, para disminuir los estragos de la pandemia, se debe tener en cuenta experiencias de otros momentos ante pandemias similares: los países que más rápidamente superaron esas crisis fueron aquellos con mayor disciplina y más acción política unitaria, que forzaron a sus Gobiernos a que actuaran sin atropellar a los sectores excluidos y con más eficacia, solo así se podrán disminuir las posibilidades de una altísima morbilidad y un genocidio en Colombia.

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Fuentes. El Siglo PC Chile

La Tercera.Chile.

El Mercurio . Chile

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