Inspección sorpresa a empresas de flores en Madrid, Cundinamarca

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Trabajadora de las flores. Foto archivo.

El grupo de inspectores se vio en la obligación de tener que acudir a la Policía Nacional y solicitar acompañamiento por parte del personero de este municipio y así poder después de mediodía iniciar la diligencia.

Trabajadora de las flores. Foto archivo.

La Organización Nacional de Obreros Trabajadores de la Floricultura Colombiana, ONOF, informó que el pasado 6 de diciembre, producto de más de un año de interponer querellas y denuncias en el Ministerio de Trabajo, se realizó una visita de “inspección laboral” a las empresas Altamizal y Jardines de Los Andes. Visita que desde las horas de la mañana empezó mal dado que el vigilante encargado de Altamizal se negaba a dejar entrar a los inspectores de trabajo enviados desde Bogotá para verificar las condiciones laborales.

Por esta razón el grupo de inspectores se vio en la obligación de tener que acudir a la Policía Nacional y solicitar acompañamiento por parte del personero de este municipio y así poder después de mediodía iniciar la diligencia.

Con esta se constataron las malas condiciones sanitarias en las que mantienen a los trabajadores; la falta de agua para los baños, para el consumo humano; un área de la empresa donde el olvido de sus trabajadores es total: el mensajero, secretario, jefe de recursos humanos y gerente es el vigilante. Con él se habla el tema de permisos personales, sindicales, restricciones médicas, enfermos, firma las salidas y entradas de la empresa.

Los inspectores en Jardines de Los Andes se preguntaban en dónde estaban los más de 70 trabajadores que tan solo hacía unos meses atrás habían hecho parte de los acuerdos de formalización laboral que impulsa el Ministerio del Trabajo, por qué no los encontraban. Algunos trabajadores contaron que después que los cambiaron de empresa les iniciaron procesos disciplinarios y los fueron sacando, y a otros los trasladaron de empresa con otro contrato y así los fueron sacando a todos. Además, contaron cómo la empresa ha diezmado la fuerza del sindicato desde el mismo momento de su creación.

De esta manera, los inspectores iban chequeando, tomando fotos, preguntando y revisando cada uno de los atropellos laborales que ONOF había denunciado.