Simón Palacio
@Simonhablando 

Se hizo viral el vídeo “Volviendo youtuber al presidente Santos” del humorista Daniel Samper Ospina. Las distintas plataformas digitales se inundaron de contenidos que derivaron de este ejercicio, generando un toque de sátira al momento de transición presidencial que tiene expectante al país. Al respecto, algunas anotaciones:

  1. La burguesía hace cosas muy buenas, comunicación política de calidad. Daniel Samper, más allá de los debates y críticas a sus posiciones ideológicas, ha logrado innovar y refrescar el interés, desde la sátira hacia lo político, que no es otro sino uno de los escenarios más descompuestos como deslegitimados del país. Lo curioso es que lo hace desde la antipolítica y la “independencia” que por supuesto vende a borbotones. El vídeo es propaganda a favor del proyecto Santos; pero es propaganda bien hecha.
  2. Hacen ver a Santos como un “tipazo”, y con ello, como un buen presidente. Pero si se hila fino, también refleja lo que fue un gobierno nocivo para la gente. Miremos cosas buenas, que pueden ser analizadas más como un logro gracioso de la pieza. El chiste de Uribe, la referencia a ser alias “Santiago” y el desafío del perro, generan risas espontaneas. Por su parte, el patético chiste del ambientalista y las referencias descaradas a las cinco reformas tributarias, dejan al desnudo un gobierno que funcionó para favorecer a las minorías -trasnacionales como nacionales- y perjudicar a las mayorías trabajadoras. Afortunadamente son una burguesía en descomposición, derrotada parcialmente en el pasado escenario electoral.
  3. Es extraño que uno de los gobiernos más impopulares en la historia política del país, termine en el juego de los contenidos efímeros que emergen todos los días en las redes sociales. El ocaso de Santos, como tituló este semanario al balance a su gestión, agrega la cereza bufonesca a su pastel con una estrategia efectiva: limpiar un mal gobierno por la vía de la comunicación masiva que hoy revoluciona las cotidianidades de la gente. Seguramente el segundo libro de Santos, porque el primero “Jaque al terror” es un adefesio extremo-derechista condenado al olvido, no venderá ni será leído con la misma efectividad que representan más de un millón de vistas que tiene a la fecha del cierre el vídeo de Samper.

Reírse de “Hola soy Juanma” no configura traición alguna para los sectores progresistas y revolucionarios, es más, nos enseña que incluso en el humor político nos llevan una larga ventaja. Pero ni con esas, Santos pasará a la historia como un buen presidente. Será lo que fue: el gobernante de las trasnacionales y empresarios, que firmó un Acuerdo de paz para traicionarlo. No lo olvidamos.

Adenda: A votar la consulta anticorrupción.