Historia del PCC 90 años: El país entre 1900 y 1930 (II)

0
259
Industria Bananera.

La década comprendida entre 1920 y 1930 es rica en acontecimientos y procesos que definieron la economía, la política y la actividad sindical durante la primera mitad del siglo XX

José Ramón Llanos H.

Cuatro hechos y acontecimientos definen la naturaleza de la década comprendida entre 1920 y 1930. Uno el posicionamiento definitivo del café en la economía colombiana hasta los años 50 del siglo XX. La crisis de los bancos comerciales existentes hasta esa época, la Misión de Walter Kemmerer y la creación del Banco de la República. Los inicios del desarrollo de la industria colombiana; la huelga de las bananeras y la influencia de la Gran Depresión en la economía y en el mundo de trabajo en Colombia.

La economía

El principal producto de exportación de Colombia era el café, su importancia la conservó hasta los años 50. Los ingresos del Estado colombiano dependían casi exclusivamente de la aduana, es decir lo que producía las exportaciones cafeteras. Hasta los años 50 siguió siendo el soporte fundamental del presupuesto estatal.

Luis E. Nieto Arteta considera que el café contribuyó a formar el mercado nacional, y como tal estimuló la construcción de la red vial de Colombia que facilitó la creación del mercado interno.1

Un hecho destacable del café es que los primeros años del siglo XX. el 60 por ciento de la producción se hacia en parcelas de menos de dos hectáreas de lo cual dependían 150 mil familias y el 40 por ciento se recogía en fundos que tenían entre 12 y 100 hectáreas, explotados con aparceros o con peones.2 Según Alejandro López los salarios que recibían eran miseros.

Medófilo Medina y la carta de la Internacional Comunista dirigida al Partido Socialista Revolucionario de Colombia expresaban que para la época la economía colombiana “se ubica cada vez más dentro de la órbita del dominio de los Estados Unidos al desplazarse las relaciones comerciales y financieras con Inglaterra al país del norte.3

Banco de la Republica

En los años 20 ante la quiebra de la banca comercial y la consecuente escasez monetaria, el país se vio obligado a crear una normatividad y un banco que organizara debidamente las finanzas oficiales y que además sirviera para crear y estabilizar una banca privada.

Por esa razón se acudió a la asesoría de los Estados Unidos y se trajo a la Misión Kemmerer, dirigida por el profesor Edwin Walter Kemmerer, la cual arribó al país en 1923. La misión se empeñó en hacer un diagnóstico de la realidad económica nacional, para ello recabó información de los distintos gremios económicos, las Cámaras de Comercio y líderes y voceros de los agricultores. La idea era crear una normativa que permitirá acabar con el gran desorden en el manejo de la moneda en el país, desorden que llevó a que hubiese una escasez monetaria. De allí surgió la idea de un Banco Central sólido y garante de un manejo monetario ordenado y funcional.

Una de las orientaciones de la Misión fue crear el Banco de la Republica, que se logró mediante la Ley 25 de 1923. El Banco empezó a funcionar como sociedad anónima con un capital de diez millones oro. El gobierno y los bancos comerciales aportaron por partes iguales. La ley le asignó las funciones de banco del gobierno, manejo de las divisas, “prestamista de última instancia”. La Junta Directiva estaba constituida por 10 miembros cuya composición paritaria la integraban funcionarios del gobierno y del sector privado.

La industria

El desarrollo de la industria contemporánea colombiana se inicia en la década del 20, con las industrias que venían del siglo XIX y aquellas que empezaron en esta década. En 1900 se contaban doce fabricas en Bogotá, diez en Antioquia, una en Boyacá, una en Bolívar y varias empresas caseras de textiles y tabacos en Santander. En el 1.916 se incrementan y ya encontramos 13 fábricas en Bogotá, en Antioquia 25, 14 en el Atlántico, 8 en Bolívar y establecimientos de pequeños fabricantes de jabones, tejidos manuales, velas en Caldas y Santander.4

Este despegue presenta una particularidad, Bogotá y Cundinamarca fueron desplazados por la industria antioqueña, fundamentada en la industria textil y por la creación de un grupo empresarial con mucha iniciativa y con claridad en sus objetivos. Debemos anotar que todas las empresas textileras se crearon entre 1902 y 1920, las cuales casi todas sobrevivieron hasta la segunda guerra mundial. Estas empresas estaban ubicadas en Antioquia, Boyacá, Barranquilla y Manizales.5

Los núcleos fundamentales de la industria colombiana se encontraban en Bogotá, Cundinamarca, Barranquilla, Valle del Cauca, Caldas, Santander, Santander del Norte, Huila y Tolima. El otro núcleo de gran importancia económica de la nación eran los enclaves bananero y petrolero, constituidos por capital norteamericano: la United Fruit Company y la Estándar Oil Company. Precisamente en estas empresas se dieron las huelgas de mayor trascendencia, en cuyo desarrollo se evidenció el influjo de la embajada de Estados Unidos en el gobierno lo cual explica el tratamiento represivo y cruento que le dio el gobierno colombiano a esos conflictos.

El asalariado industrial

El hecho de no haberse desarrollado el movimiento Sindical colombiano a finales de la década de los 20 determinó que los trabajadores vinculados a las empresas industriales y comerciales fueran súper explotados, en ninguna empresa estaba establecida ni la jornada de 8 horas diarias, ni el pago de los dominicales con el agravante de que en algunas de ellas la jornada de trabajo oscilaba entre 10 y 12 horas diarias.

Según Renan Vega las condiciones de explotación de las obreras en la industria textil antioqueña se caracterizaba por jornadas de trabajo entre 10 y 12 horas. Pero los salarios eran tan ínfimos que algunas mujeres trabajaban hasta 16 horas diaria, incluidos los sábados para mejorar un poco sus ingresos.6

Estas condiciones de trabajo tanto para hombres como mujeres solo vienen a mejorar fundamentalmente a partir de la consolidación del sindicalismo colombiano y la organización de la primera central obrera en los inicios de los años 30. Otro hecho fundamental para el mejoramiento de la clase obrera en Colombia fue el arribo del partido liberal a la presidencia de la Republica en el año 30, ya que fundamentó la legalización del sindicalismo.

La Revolución en Marcha de Alfonso López Pumarejo promovió los principales avances y apoyó las conquistas del movimiento sindical, la jornada de 48 horas, la remuneración del trabajo dominical, vacaciones.

1 Medófilo Medina. Historia del Partido Comunista de Colombia. Centro de Estudios e Investigaciones Sociales-CEIS. Bogotá 1980. Pág. 95

2 Jorge Orlando Melo. Historia mínima de Colombia. El Colegio de México. Pág 179.

3 Medófilo Medina. Ibid. Pag 95.

Gilberto Mejía el comunismo en Antioquia pág. 56

4 José A. Ocampo Historia económica de Colombia. Fondo de cultura económica. Bogotá 2015. Pág. 177

5 Ibid. pág. 178

6 Renan Vega Cantor. Gente muy Rebelde. Ediciones Pensamiento Crítico. Bogotá. Pág. 207

📢 Si te gustó este artículo y quieres apoyar al semanario VOZ, te contamos que ya está disponible la tienda virtual donde podrás suscribirte a la versión online del periódico. Ofrecemos el mejor análisis político, económico y cultural para pasar la cuarentena en casa.

#QuédateEnCasa y lee el semanario VOZ.

👇🏽👇🏽👇🏽

tienda.semanariovoz.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*