El futuro incierto de la juventud

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Una nueva reforma al sistema pensional por parte del gobierno de Iván Duque está en ciernes y su apuesta, estará centrada en ampliar el modelo de ahorro voluntario en detrimento de las pensiones propiamente dichas

Kevin Siza Iglesias
@KevinSizaI

En el marco de la discusión del Plan de Desarrollo del Gobierno de Iván Duque “Pacto por Colombia, pacto por la equidad”, cuatro artículos relacionados con el tema pensional, el 97 y 202 por un lado y el 59 y 204 por otro, aunque generaron cierta preocupación y discusión en algunas confederaciones de pensionados y organizaciones sindicales, pasaron de agache y como el resto del articulado del PND fueron aprobados por las estrechas mayorías completadas a última hora por los senadores de Cambio Radical, Arturo Char y Luis Eduardo Diazgranados.

Las cifras, indican que en Colombia, al año 2019, existe una cobertura pensional que tan sólo llega a cubrir al 25%1 de las personas que actualmente se encuentran en edad de retiro. Un indicador que demuestra cómo, a partir de la entronización del orden de derechos del capital neoliberal2, propio de la realidad jurídico–institucional que trajo aparejada la Constitución Política de 1991, la Ley 100 de 1993 y demás normas sobre la materia, se han profundizado los recortes y la desnaturalización del Sistema de Seguridad Social Integral, SSSI, como consecuencia de la centralidad y el dominio que asumió el capital privado sobre el sector, reduciéndose de forma ostensible la cantidad de colombianos que pueden acceder a este derecho.

Lo anterior tiene su génesis en los sostenidos índices de desempleo y en las altas tasas de informalidad o rebusque existentes en el país. Cifras del DANE, indican que a junio de este año la tasa de desempleo fue de 9, 4 %, y la de ocupación en 57, 5 %; el desempleo juvenil se ubicó en 17,2% y su tasa de ocupación en 46,2% haciendo más difícil la posibilidad de cumplir con los requisitos de semanas cotizadas y de esta manera acceder a la pensión.

El origen de los BEPS

Durante el gobierno de Juan Manuel Santos, a través del Documento Conpes 156, se diseñó lo que con el Acto Legislativo 01 de 2005 se denominó Beneficios Económicos Periódicos, BEPS, como parte de los servicios sociales complementarios del SSSI y como un nuevo programa dentro de la estrategia gubernamental de “ampliar” la protección a la vejez.

Se adicionó en el Artículo 48 de la Constitución Política la posibilidad de otorgar dicha prerrogativa a un significativo número de colombianos de los niveles 1, 2 y 3 del Sisbén, que por sus bajos ingresos no cumplieran con el conjunto de los requisitos exigidos para la obtención de una pensión, lo que sería solventado con los recursos del Fondo de Solidaridad Pensional como fuente principal de financiamiento del Sistema de Protección para la Vejez.

Fue la Ley 1328 de 2009 en su artículo 87 la que desarrolló el marco legal de los BEPS, estableciendo como requisitos para el acceso a este programa: 1. Que los posibles beneficiarios hayan cumplido la edad de pensión establecida en el régimen de prima media del Sistema General de Pensiones, SGP; 2. Que el monto total de los recursos ahorrados por los beneficiarios, sus aportes obligatorios y voluntarios, sumado a otros autorizados por el gobierno para dicho propósito, no fueran suficientes para obtener una pensión mínima y 3. Que el monto anual del ahorro sea inferior al aporte mínimo anual señalado para el SGP.

La concurrencia de estos tres factores, daría lugar a la posibilidad de que cada vez más colombianos de la tercera edad se incorporaran con esta alternativa de cobertura al Sistema de Protección a la Vejez.

Los BEPS en la actualidad

Así las cosas, los BEPS, según la lógica de continuidad adoptada por Iván Duque entorno al tema pensional, se muestran como un mecanismo cuyas características son ser de tipo individual, independiente, autónomo y voluntario para, según el gobierno, garantizar los ingresos de los sectores más vulnerables de la tercera edad a partir del ahorro. Su naturaleza es flexible, por cuanto permite establecer diferentes cuantías y periodicidades para la realización de los aportes por parte del potencial beneficiario, lo que no garantiza la estabilidad del beneficio.

No se trata de un fenómeno nuevo, sino de la profundización de su desarrollo, en una línea de continuidad que demarca la naturalización de las relaciones sociales flexibilizadas y precarizadas existentes en el mundo del trabajo en Colombia, incluida la informalidad del rebusque que crece de forma dramática en la mayoría de las ciudades.

Las metas de vinculación para este año son bastante ambiciosas, pues según la gerente de Redes e incentivos de BEPS, Alexandra Hernández, se aspira vincular a 640.000 colombianos, mientras el país afronta una baja de sus exportaciones, el creciente desempleo y la informalidad, sumado a la inflación que se ubica en el orden del 3, 25%.

Futuro pensional incierto para la juventud

Como efecto de lo anterior, aunado al ya conocido estancamiento de la economía nacional y al aumento de la pauperización de la vida de la gente, se desprende la imposibilidad cada vez mayor de mantener en el tiempo una capacidad y cultura del ahorro, que permita por tanto, seguir realizando aportes relativamente periódicos a los BEPS3.

Es preciso preguntarse si realmente este mecanismo ha dignificado a esta población y si se trata de un mecanismo acertado para la juventud de hoy en un futuro. A lo que tendremos que responder que no. Si bien, puede considerarse una forma paliativa de disminuir la pobreza monetaria de la población en edad de retiro, los BEPS no fueron más que la punta de lanza para acabar, de varios plumazos, con el derecho a la pensión digna de las y los trabajadores colombianos.

Frente al tema pensional, la juventud de hoy podría considerarse con un futuro incierto. Las pensiones, deben ser concebidas como un derecho universal, debiendo procurar que las mesadas que se reciban correspondan con lo trabajado a la largo de la vida para disfrutar, en cualquier caso, de una vejez en condiciones dignas. No pueden seguir siendo un negocio para los fondos privados de pensiones.

Una nueva reforma pensional del gobierno de Iván Duque está en ciernes y su apuesta, estará centrada en ampliar el modelo BEPS en detrimento de las pensiones propiamente dichas. La juventud, las y los trabajadores, sus organizaciones sindicales y el conjunto del campo popular colombiano, deben aprestarse para asumir una dura batalla contra una nueva medida legislativa contraria a los intereses de las mayorías sociales en Colombia.

1 Véase en: https://www.portafolio.co/economia/abece-de-los-beps-y-los-cambios-que-hicieron-en-el-pnd-530216

2 Estrada Álvarez, Jairo. Construcción del modelo neoliberal en Colombia (1970 – 2004). Ediciones Aurora, Bogotá, 2004.

3 Núñez Méndez, Jairo; Ruiz Molina, María; Téllez, Olga. Estudios de comportamiento en Beneficios Económicos Periódicos. Centro de Investigación Social y Económica de Fedesarrollo. Bogotá, Octubre de 2018.

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