En Bogotá, el sector de la rumba no aguanta más y pide que lo dejen trabajar

0
250
Comerciantes del sector nocturno de la rumba protestan en Bogotá. Foto Víctor Ruiz

Durante las últimas semanas, en Bogotá los trabajadores del sector de la rumba y otros negocios similares se manifestaron en contra de la medida que tomó el distrito de suspender el funcionamiento de los gastrobares, la única forma de trabajo que tenían

Mauricio Quiñones

Según el edil de la localidad Antonio Nariño, Víctor Ruiz, alrededor del 35% de los negocios del sector recreativo, incluyendo a discotecas, bares, sitios de rumba, entre otros, ha quebrado durante la pandemia y aunque se les dio la posibilidad de funcionar bajo la modalidad de gastrobares, la medida no cobija a todos estos establecimientos, razón por la cual muchos se han visto afectados.

Por lo anterior, se manifestaron contra de la decisión de la Alcaldía Mayor de Bogotá de suspender el funcionamiento de los gastrobares por medio del decreto 055, en el que dejan claro que solo podrán funcionar los lugares donde la actividad económica principal sea la de distribución de comidas preparadas.

Durante 2021, en Bogotá ha habido protestas por parte de los trabajadores y comerciantes del sector nocturno, quienes mostraron su descontento por las medidas tomadas, la poca atención prestada y según el edil, estas movilizaciones muy organizadas en las que se tomaron vías principales, el Transmilenio y la Plaza de Bolívar, sirvieron para que se visibilizara el problema y pudieran funcionar nuevamente los gastrobares, bajo las condiciones iniciales, como lo habían hecho en los planes piloto. Al mismo tiempo el Gobierno nacional amplió la medida de emergencia y les ordenó a los alcaldes incluir otros planes piloto para bares y gastrobares.

Desde el lunes primero de marzo, los establecimientos que funcionen como gastrobares podrán operar y se espera que los demás negocios bajo este orden abran siempre y cuando sigan todos los protocolos. Al respecto el edil manifestó que muchos comerciantes se han adecuado a las medidas y que cerca del 20% ya tienen una cocina incluida en sus locales.

Por otro lado, los comercios que son muy pequeños y que no pueden cumplir estas condiciones, lo que pueden hacer es buscar alianzas con algún restaurante o al menos tener un microondas con el que ofrezcan comida a la mesa y cumplan los requisitos mínimos.

Luego de las medias que se tomaron desde Gobierno nacional y la Alcaldía de Bogotá, ha habido discusiones en las que se plantearon dos mesas técnicas, la primera trabajará todo el tema de la ambientación de los espacios para que los establecimientos puedan funcionar, mientras que la segunda se encargará de los protocolos para que empiecen los planes piloto de los bares.

Por ahora, hay una propuesta de la Asociación de Bares de Colombia, Asobares, organización que como lo menciona el edil, no representa a la gran mayoría de estos negocios, sino a un porcentaje menor de la élite con mayor capacidad económica y lo que pretenden es que solo algunos sectores de la ciudad desarrollen los planes piloto para la apertura de estos negocios por tres meses, excluyendo de esta manera a un sector importante.

En ese sentido, Jorge Buitrago presidente de Asorumba Restrepo, lanzó duras críticas a la Alcaldía, argumentando que las medidas que se han tomado para ayudar a los comerciantes que se dedican al sector nocturno no han tenido un efecto positivo en los establecimientos y también reclama que el esfuerzo económico que han hecho estos negocios no fue valorado en las discusiones que se tuvo con el distrito, y que estas inversiones desfavorecen a muchos locales que no tienen la capacidad de funcionar bajo la modalidad de gastrobares porque se dedican a la venta y distribución de bebidas embriagantes.

La petición principal, como lo explica Jorge Buitrago, es la recuperación de su actividad comercial, en lo que es la venta y el consumo de bebidas embriagantes dentro de los establecimientos, mediante el inicio de los planes piloto para la apertura de estos negocios, situación que ya se viene presentando en otras ciudades y la única que todavía no lo ha implementado es Bogotá, debido a que la administración argumenta que estos lugares pueden ser focos de contagio. Así mismo, las organizaciones del sector nocturno se pronunciaron y expusieron que científicamente no hay pruebas para que la administración distrital utilice ese argumento.

Actualmente, el panorama para estos establecimientos no es claro porque todavía no se han implementado los planes piloto para la apertura de bares, los cuales durarían inicialmente tres meses, situación que preocupa aún más a los comerciantes. Por otro lado, la puesta en marcha de las mesas técnicas en las que se evalúa, primero la posibilidad de un consumo responsable y segundo, la adecuación de los espacios para que se puedan cumplir los protocolos de bioseguridad y ventilación.

El trato que se le ha dado al sector nocturno ha sido menos flexible en comparación con otros sectores de la economía, según Jorge Buitrago, porque los planes piloto para los demás no han tenido tantas trabas, al contrario, encontraron una forma de llevarlos a cabo y poder reactivarlos. Sin embargo, las organizaciones de rumba se preguntan, ¿por qué desde la Alcaldía no hay voluntad para llegar a acuerdos que le den la oportunidad a los comerciantes de abrir sus negocios y poder volver a su actividad comercial?

Lo que se busca desde Asorumba y otras organizaciones del sector nocturno es que se implementen planes piloto de manera general y no como lo ha propuesto Asobares, por zonas, excluyendo a muchos sectores populares. La situación económica del momento obliga a todos los comerciantes a poner a funcionar sus negocios, ya que algunos llevan casi un año sin funcionar y están prácticamente en la quiebra. Por eso se le pide a la Alcaldía que sea un poco más flexible con estos establecimientos, que entienda la situación que están viviendo y que tenga en cuenta la opinión de los pequeños y medianos empresarios que componen la mayoría en este sector de la economía, para lograr unos compromisos y poder trabajar.