“El Costurero de la Memoria”

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Claudia Girón. Foto Archivo.

Un interesante proyecto de autogestión, cuyo objetivo es crear microempresa a través de las experiencias de las familias de víctimas, es jalonado por la Mesa de Chanchiros. Historias para ser contadas y mostradas

Kikyō

La Fundación Manuel Cepeda pensando en red realizó un sondeo en el año 2010 entre organizaciones que vienen trabajando con víctimas de falsos positivos, para dar vida a la plataforma “La Mesa de Chanchiros”.

La Asociación Minga, Fedes, el Centro de Atención Psicosocial (CAPS), la Asomujer-Trabajo y la Fundación Manuel Cepeda ahora trabajan en un proyecto que ellos han denominado “El Costurero de la Memoria”.

Fue una iniciativa para unir las fortalezas del trabajo que realizan estas organizaciones en temas como memoria, acompañamiento psicosocial y jurídico.

VOZ habló con Claudia Girón, directora de la Fundación Manuel Cepeda, sobre este interesante proyecto:

“Este proyecto se llama ‘Costurero de la Memoria’. Hemos hecho un convenio con el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación del Distrito y estamos articulando la práctica de psicología en la Javeriana, mostrar que lo psicosocial es un acompañamiento que no tiene que ver solo con la emoción de la tristeza y del daño, o de la afectación generada por la violencia, sino con el empoderamiento y el fortalecimiento y la agencia de las personas. Hemos visto en esos años de trabajo que para las víctimas es muy importante ser autónomas y que sean individuos capaces de autogestionarse. Tener autonomía económica”.

Lo que se pretende con “El Costurero de la Memoria” es que las víctimas, es decir madres, padres, hermanos, hijos y otras personas que estuvieron alrededor de la vida de una víctima, no se queden en la tristeza y la denuncia, claro, sin negarlas, pero que con un acompañamiento narrativo y artístico puedan plasmar sus ideas, sus vidas, desde una manera más positiva y que con ello puedan incluso generar microempresa para su sustento.

“Atrás de un proceso narrativo que se plasma en telas, que ellos van a coser, y maestros que vienen a hablar de narrativa para darles ideas, y un universo simbólico desde la literatura, desde la cuentería, para que las víctimas tengan un marco más amplio de narrarse de una manera más potente. Hablar de lo que eran ellas cuando niñas, y no solamente de su vida como víctimas a raíz del hecho de victimización”, señaló Claudia Girón.

A raíz de esta genial idea de la Mesa de Chanchiros, hoy las víctimas han despertado interés, pues van a producir telas con sus historias, las cuáles van a llegar a miles de personas, quienes se enterarán de sus sueños y de su vida a través de ellas, y además podrán sustentarse con ello.

En el marco del proyecto se realizan varios talleres en los cuales se trabaja con familias de víctimas de falsos positivos de Soacha, pero también con mujeres de Asomujer y del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado.

“Hemos pensado en lo literario, pensando en procesos en formación. Hasta ahora los invitados han sido escritores, cuenteros, poetas. Se narra y luego se hacen ejercicios, donde las víctimas también pueden escribir. Eso se plasmará en productos estéticos. Hasta ahora hemos pintado, hemos escrito, ya tenemos algunas máquinas y telas. La idea es sumar esfuerzos para que sea posible el sueño de tener una empresa y que eso tenga muchas aristas”, concluyó la directora de la Fundación Manuel Cepeda.

En el proyecto, por ahora, se trabaja con 25 familiares de víctimas. Se espera que más organizaciones se unan a esta cruzada.