Ejército Nacional, sin ética ni vergüenza

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Ejército en Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

La comunidad de San José de Apartado, víctima del fuego cruzado y de las violaciones a los derechos humanos por parte de la Brigada XVII del Ejército Nacional.

Luz Mary Alcaraz, una madre de cuatro menores de edad, el pasado 9 de junio a las 2:15 pm, en medio de un enfrentamientos entre la guerrilla de las FARC-EP y el Ejército Nacional en el casco urbano de San José de Apartado, recibió un impacto de bala que la dejó gravemente herida. Luz Mary fue llevada al hospital de Apartadó, allí fue abordada por agentes de la Policía, sometida a un interrogatorio y presionada para que afirmara que el proyectil provenía de los guerrilleros de las FARC.

Horas más tarde el hospital le niega la atención aludiendo que “no pueden hacer nada por ella”. Luz Mary se encontraba grave, el proyectil lo recibió en el costado izquierdo a la altura del corazón, pero cuando preguntaron las razones por las cuales no la podían atender, el hospital afirmo que “habían recibido órdenes de no atenderla porque pertenecía a esa gente de arriba, refiriéndose a la guerrilla”. El cuerpo médico solo se limitó a dejar el proyectil incrustado en su cuerpo y a recetarle acetaminofén.

Las denuncias de la Comunidad de Paz afirman que detrás de esta inhumana decisión estuvieron la “Policía o el Ejército, violando cánones sagrados de ética universal, obligando al cuerpo médico a violar simultáneamente su juramento hipocrático, apoyándose, además, en informaciones falsas y criminales los miembros de la Fuerza Pública y el Ejército de la zona”.

Desde que se rompió el cese al fuego, esta comunidad no han tenido calma. Lo sucedido con Luz Mary hace parte de una sumatoria de casos que tienen en estado de alerta a la comunidad.

Desde el 15 de junio, el comandante de la Brigada XVII del Ejército, Germán Rojas Díaz, ha venido señalando y hostigando a los vecinos de esta población. El coronel acusó a la comunidad de encubrir a la guerrilla de las FARC-EP por el asesinato de un menor de seis años. El menor, que vivía en la vereda El Porvenir perteneciente al corregimiento de San José, murió el sábado 13 de junio mientras se encontraba en la vivienda de un vecino junto a otros niños y junto a su hermanito igualmente menor, quien sin estar en compañía de un adulto manipuló una escopeta artesanal y se produjo el lamentable accidente.

El martes 16 de junio, el mismo comandante de la Brigada XVII, coronel Rojas Díaz, recurrió nuevamente a la calumnia contra la Comunidad de Paz, afirmando ante los medios de comunicación que el “Mellizo”, como amigablemente se le apoda a Germán Graciano Posso, representante legal de la Comunidad de Paz, a quien el coronel acusa de “guerrillero orgánico del 5° Frente de las FARC, delinque en las veredas del corregimiento de San José y ha hecho mucho daño a la comunidad en general”. Igualmente señaló que, estando acompañado por una ONG, recogió el cadáver del menor anteriormente mencionado con el fin de encubrir el crimen.

La comunidad ha expresado su preocupación, exige a las autoridades competentes que tomen cartas en este asunto, y expresa: “Hacemos responsable al Gobierno Nacional de lo que le pueda ocurrir a Germán Graciano Posso, a la vez que rechazamos en forma categórica los señalamientos de los militares de la Brigada XVII que encarnan la historia criminal de Rito Alejo del Río”. Y afirman: “Sólo la solidaridad moral que recibimos de numerosos hermanos del mundo es estímulo en nuestra resistencia”.