Ecuador: A la derecha se le aguó la fiesta

0
121
Lenín Moreno, presidente electo de Ecuador.

El triunfo indiscutible del candidato de Alianza País, Lenín Moreno, en Ecuador, pone freno al avance de la ola neo derechista en America Latina. Habra continuidad en la obra social de diez años del presidente Rafael Correa

Alberto Acevedo

La derecha latinoamericana se quedó con los crespos hechos, como reza un dicho muy coloquial entre los colombianos. Los planes que alentaban, no solo para detener el proceso de reformas sociales, conocido como el Buen Vivir, llevado a cabo por el presidente Rafael Correa, sino golpear el proceso de integración contra hegemónico, representado en el Alba, en Unasur, y otros proyectos, alentados por el expresidente Hugo Chávez, y de paso golpear otros procesos democráticos que perviven en Venezuela, Bolivia y otras naciones, se desvaneció en un instante con la derrota electoral del banquero Guillermo Lasso, en Ecuador.

Los resultados entregados a la media noche del domingo 3 de abril, por el Consejo Nacional Electoral del Ecuador, contabilizado el 99 por ciento de las papeletas en los centros de votación, dieron cuenta del triunfo indiscutible del candidato de la izquierda democrática. Lenín Moreno obtuvo el 51.16 por ciento de los votos, frente al 48.84 por ciento del candidato de la derecha, Guillermo Lasso.

Esta votación, de la que estuvieron pendientes todas las fuerzas democráticas de la región, permite no solo defender y consolidar el proceso de reformas democráticas avanzadas en el Ecuador, sino apuntalar los gobiernos progresistas que se mantienen en el continente y que resisten una feroz arremetida de la derecha internacional. Es un resultado que frena la marcha, hasta ahora incontenible de estas tendencias neoconservadoras.

Gran noticia para la patria

Uno de los primeros en reaccionar ante los resultados de las urnas, fue el presidente Rafael Correa, quien dijo que estas elecciones son “muy importantes”, para ver si “retoma fuerza la tendencia progresista” en América Latina. Correa envió, al caer la tarde, un twitter, en el que confirmó la “gran noticia para la Patria Grande. La Revolución volvió a triunfar en Ecuador. La derecha fue derrotada, pese a sus millones y su prensa”.

Por su parte, el nuevo mandatario de los ecuatorianos, Lenín Moreno, se mostró eufórico. “Estoy muy emocionado. Hay una explosión de emociones en mi corazón. Al final de mi mandato quiero poder decir que se erradicó la desnutrición infantil, la pobreza extrema, la corrupción y la falta de emprendimiento juvenil”.

Unas horas antes de estas apreciaciones, el candidato de izquierda entregó unas declaraciones a la cadena de noticias rusa RT, en las que adelantó unas líneas generales de lo que serán sus prioridades de gobierno. “Hace falta un estilo de mayor consenso, de menor confrontación”, puntualizó Moreno, en lo que será su impronta. Mostró su intención de “establecer buenas relaciones” con el gobierno de Trump en Estados Unidos, respetando la voluntad del pueblo norteamericano, pero admitió que no tolerará “bajo ninguna circunstancia” que “se violen los derechos humanos de los migrantes”.

Logros de Rafael Correa

Puntualizó que en política internacional, se sentará a conversar “con todo el mundo”, pero privilegiará a los países con los que Ecuador tiene mejores relaciones comerciales. En política interna, destacó los principales logros del actual gobierno de Rafael Correa, aunque dijo que es necesario mejorar algunos aspectos, como el mantenimiento del diálogo con otros sectores de la sociedad, el impulso al empleo a través del turismo, el fomento a la agroindustria y la generación eléctrica.

Refiriéndose a eventuales manifestaciones de corrupción, particularmente por la injerencia de la empresa Odebrecht, dijo que entre sus propósitos esta perseguir “a los corruptos de ayer y de hoy” con leyes más fuertes, para no permitir el abuso con los recursos públicos. Insistió ante los periodistas en que si se comprueban hechos de corrupción, “quien quiera que sea irá a la cárcel”.

Excepción de la regla

El triunfo del proyecto político de Alianza País se da después de retrocesos de los gobiernos progresistas en varios países, especialmente en Argentina y Brasil, y de las dificultades que afronta el gobierno bolivariano de Venezuela. En este sentido, Ecuador aparece como una especie de excepción a la regla.

“En un momento en el cual el neoliberalismo está hablando de fin de ciclo de los procesos progresistas, la victoria de Alianza País representa un golpe frente a esa tendencia”, dijo Alejandro Fierro, investigador del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, Celag, y profesor universitario.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*