Ecopetrol desplaza a pequeñas empresas en Tibú, Norte de Santander

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Instalaciones de Campo Tibú. Foto Colprensa.

Microempresarios denuncian que la estatal petrolera favorece a contratistas foráneos y les permite terminar contratos sin estar al día con comerciantes de la región

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Los campos petroleros Tibú, Río Zulia y Sardinata, habían acostumbrado a los comerciantes y pequeños empresarios del municipio de Tibú, Norte de Santander, a comprarles ciertos servicios y a contratar a sus empresas en determinados trabajos. El gremio de empresas transportadoras vende servicios como alquiler de camionetas, carrotanques, grúas, maquinaria amarilla, transporte de pasajeros, carga pesada, e instalación de tuberías y mano de obra.

Pero en los últimos meses pequeñas firmas de la región como Transportes Olivares, Transportes y Servicios Petroleros San Sebastián y Suministros Gutiérrez, han sido desplazadas por la adjudicación de contratos a grandes empresas foráneas como Holsan Sas, Pradeco, Graciela Tarazona, Erazo Valencia, que se han quedado con los contratos, generando impactos socioeconómicos en cientos de familias.

VOZ habló con Fredy Quintero, representante legal de transportes San Sebastián quien explicó que las nuevas firmas subcontratan o contratan otros servicios: “Lo peor es que muchas veces se van sin pagar altas sumas a nosotros como contratistas pequeños y de ahí para atrás proveedores de habitaciones, de almuerzos y demás servicios que se prestan en la localidad”.

Según Fredy, la estatal petrolera pone unos perfiles para las licitaciones en los que hace exigencias de capacidad financiera imposibles para las pequeñas firmas. “Pero en realidad no la tienen porque cuando vamos a revisar el contrato se van y le quedan debiendo a todo el mundo”.

Ante los atropellos y el cierre de oportunidades de contratar directamente, los anteriores empresarios han hecho reuniones con Ecopetrol y con el Ministerio del Interior, sin obtener respuestas favorables: “Hemos tocado todas las puertas posibles, pero siempre al pequeño lo borran, le sacan la parte legal para no permitirle ni protestar, le dicen que no puede pedir, porque supuestamente no cumple”, comenta Fredy Quintero.

Son más de 300 familias afectadas por las deudas de las grandes contratistas. “Cada día se va agravando más la situación. Holsan le debe al gremio de transportadores, se fueron y no les pagaron. A Ecopetrol se le dijo que no les pagaran porque debían y no hicieron caso, esta empresa se declaró en quiebra y ahora el Ministerio va a pagar estos dineros, pero está embolatado el tema, la gente debiendo cuotas, estamos quebrados. Esperamos que Ecopetrol se solidarice, que se haga responsable, es Ecopetrol quien escoge las empresas, no nos da la oportunidad a nosotros porque dice que no tenemos la capacidad, y si vemos en últimas somos nosotros los que prestamos el servicio y las empresas se van y nos quedan debiendo”.

Entre las deudas está la de Holsan con Transportes Olivares por 341 millones de pesos; Graciela Tarazona, adeuda 1.443; el Consorcio Civil Mesan 184; y el Consorcio 121, 41.

Aunque en instituciones como el Ministerio del Interior les han dicho que desafortunadamente no pueden hacer algo, los representantes de diversas firmas afectadas expresan que seguirán tocando puertas para recuperar sus dineros.