Duke Ellington, el músico que resquebrajó el racismo

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José Ramón Llanos

Duke Ellington, por la forma como ejecutaba el piano, la originalidad de sus composiciones y arreglos, con la acertada selección de los integrantes de su orquesta y la excelente dirección orquestal, conquistó los palacios y clubes de la racista burguesía norteamericana. Después convirtió el mundo en el escenario que escuchaba emocionado su big band, eran las melodías que surgían de cada uno de los instrumentos que manejaban con excelente maestría los músicos que dirigía Duke.

En los primeros años de la segunda década del siglo XX, ya actuaba en el newyorquino Kentucky Club. Allí sus actuaciones motivaron en tal forma a la audiencia que le sirvió para dar el salto hacia un escenario de más categoría, el Cotton Club, el más prestigioso de su época. Sus obras Blues de ensueño y Rapsodia Cleole, tuvieron tal impacto en el público que grabó para las disqueras Víctor y Brunswick. Las más famosas disqueras del momento asediaban al pianista para grabarle sus creaciones. Ellington grabó con distintos nombres para varias disqueras, entre otros nombres utilizó: The Harlem Hot Chocolate, Duke Ellington and his Famous Orchestra,  The Washingtonians.

Una prueba de fuego del prestigio de la orquesta de Duke, lo constituyó su actuación en Londres, ciudad donde había una crítica y recepción del jazz más desarrolladas, incluso publicaban una revista especializada en comentarios de ese tipo de música. En Estados Unidos, en esa época no circulaban revistas de esa naturaleza. Como era de esperarse en la presentación en el Palladium, el más grande y mejor escenario del jazz, al final de la actuación, el público estalló en un diluvio de aplausos.

Después de la conquista de Londres, los escenarios de París, Escocia y de Europa, todo el mundo exigió la actuación de la orquesta del sorprendente compositor, pianista y director Duke Ellington. Él, dirigía desde el piano, su big band.

Desde los inicios de la década del cuarenta, amparado con su prestigio como artista, Duke Ellington empezó su lucha contra la discriminación del negro. Por ejemplo, en un espectáculo llamado Jump for Joy-Salto de Alegría-, utilizaba textos claramente antirracistas, como dice su hijo Mercier, “gran parte de los textos del show estaban llenas de frases cáusticas, todo el espectáculo era muy avanzado para su tiempo”1. Se refiere a la lucha contra el racismo.

En la obra Deep South Suite -se puede traducir como Suite del Profundo Sur-, sus dos primeros movimientos constituyen una crítica contundente del racismo y en los dos últimos movimientos plantea una mirada optimista futurible sobre la posibilidad de una eliminación legal del racismo. Duke Ellington, uno de los primeros compositores y difusores del jazz, murió el 24 de mayo de 1974.

1 Mercier Ellington. Stanley Dance. Duke Ellington. Una biografía íntima. Parsifal Ediciones. Barcelona, 1992, p.89. 

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