Cine para la semana mayor

0
Fotograma de la película El Evangelio Según San Mateo.

Óscar Sotelo Ortiz
@oscarsopos 

Todos los años en Colombia, como en casi todos los países de tradición católica, se celebra una nueva Semana Santa en la mitad del año en curso. Si bien para algunos, la Semana Santa es vista como un momento de reflexión alrededor de la conmemoración simbólica de la pasión de Cristo; para otros, simplemente, es una semana de pausa y descanso, gracias a la herencia cultural de una religión hegemónica en el tejido social.

Lo cierto, y más allá de la interpretación múltiple que genera la gente y la cultura, es que la Semana Santa en un país como Colombia, representa una idea de respiro a la intensa cotidianidad social. No se necesita ser creyente para experimentar este escenario, donde la vida común y corriente es ligeramente alterada por cuatro días de religión en televisión, radio, internet y vida real.

En la necesidad por representar los acontecimientos, el cine se ha posicionado como una herramienta prolija y versátil. No solo ha producido una gran cantidad de piezas cinematográficas sobre el tema, sino que se ha atrevido a problematizar y cristalizar relatos polémicos y controversiales con la tradición católica.

Para sintonizarnos con Semana Santa y con la idea de sugerir el consumo de buen cine, VOZ recomienda dos cintas controversiales y paradigmáticas, que nunca se verán en los canales masivos de RCN o Caracol.

El evangelio según San Mateo

Producto de un nuevo momento de la iglesia católica, debido en parte al espíritu reformador del Concilio Vaticano II y dedicada a otro reformador, Juan XXIII, El evangelio según San Mateo es considerada la mejor película sobre la vida de Jesucristo.

Este film de 1964, escrito y dirigido por el aclamado cineasta comunista Pier Paolo Pasolini, es toda una pieza de culto en el cine contemporáneo. Tanto el guión, adaptación fidedigna del evangelio de Mateo, como su fotografía en blanco y negro en las locaciones olvidadas del sur italiano, materializan un relato conmovedor de los principales sucesos que acompañan la vida de Cristo desde su nacimiento hasta su muerte en la misión redentora por liberar al pueblo judío.

La grandeza de la película está en la tensión dramática de sus personajes, combinada con el sentido de una nueva realidad de acercase a la figura de Jesús y el compromiso con la verdad cinematográfica que proporciona el evangelio – guion. Pasolini se sumerge en el reto de imprimir la espiritualidad a través de la extraña combinación de capturar en cámara el ruido humano y el vacío silencioso de Dios.

Tan excelsa es la película, que el Vaticano la ha recomendado como pieza de consulta, sin importar que su director y escritor fuese un orgulloso comunista, ateo y homosexual.

La última tentación de Cristo

Basados en la novela de Nikos Kazantzakis y con el guión adaptado de Paul Shrader, el mismo de Taxi Driver y Toro Salvaje, con la actuación estelar de Willem Dafoe, y la dirección magistral del multipremiado Martín Scorsese, esta película es quizás una de las más polémicas que se hubiesen confeccionado hasta ahora sobre el relato de los evangelios cristianos. Bajo la hipótesis de un Jesús humano que en el momento de la crucifixión toma decisiones que desencadenan otro relato de su vida, el film se acerca a una faceta impensada donde el amor y el des-amor, el dolor y el goce, se apoderan espléndidamente del contexto proyectando las mayores angustias de la humanidad en el debate que ha atormentado por siglos la delgada línea entre lo divino y lo mundano.

Lanzada en 1988 y exhibida en salas comerciales en Colombia solo hasta el 2001, debido a una torpe censura de 13 años, La última tentación de Cristo se convierte en una cinta incómoda, intempestiva, hereje. En momentos donde los traficantes de fe se enriquecen con la espiritualidad de la gente, películas como la de Scorsese nos acercan a ese altruismo desde el prisma de lo material, lo real, lo social, desde la faceta más humana posible.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*