Celina cambió de escenario

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Celina González.

El Festival de VOZ fue la puerta de entrada de Celina a Colombia. Después se pasearía siempre guapachosa por el amplio escenario del territorio nacional durante varios años.

José Ramón Llanos

Cambió el escenario de su show Celina González el día 4 de febrero del presente. Ahora ensaya en los impolutos tinglados celestiales, para relanzar su dúo Celina y Reutilio, ahora en el cielo, para cambiar el ambiente formal y severo en donde viven eternamente aburridos los milenarios santos y ángeles y los recién llegados, en una especie de “aquelarre embrujado” con su voz seductora y la guitarra mágica de Reutilio que suena como si fueran cien concertistas. Ante este pandemónium, el Señor, con rostro adusto de reprobación, no puede evitar un movimiento casi imperceptible de su pie que marca sacra y acompasadamente el ritmo de El punto cubano. Changó, entre tanto, emocionado, escucha con atención la letra de la canción guajira.

Celina nació el 16 de marzo de 1928 -algunos biógrafos dicen que en 1929- en La Luisa, Matanzas. Su familia campesina estaba constituida por cultores de la música. Fueron sus padres quienes iniciaron a sus hijos en la música guajira; sus hermanos también fueron músicos.

Celina en los años cuarenta conoció al guantanamero Reutilio Domínguez, con quien inicialmente formó el Dúo Celina y Reutilio, y posteriormente contrajeron nupcias. En 1947, actuando en una emisora de Santiago, los escuchó el gran cantautor Ñico Saquito, e impresionado por la voz de Celina y la gran maestría en la interpretación de la guitarra de Reutilio, los convenció para que se trasladaran a La Habana y allí los asesoró y promovió para que les permitieran su acceso a las emisoras, las televisoras y cabarets. La fusión de elementos de la canción guajira y aportes de la música afro impactó positivamente al pueblo antillano, eso explica el éxito arrollador de canciones como A Santa Bárbara, que el oyente ha terminado llamándola Que viva Changó, y El punto cubano.

La voz, María Linares la calificaría de restallante, el carisma, la calidad musical y el contenido de las letras de las más de cincuenta canciones compuestas por Celina le abrieron los escenarios de América y el mundo: Venezuela, México, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Estados Unidos, Londres y algunos países africanos. Allí la escucharon y la aclamaron.

Celina y Reutilio en el Séptimo Festival de VOZ

“Cuando suenan los cueros y acompañan las maracas y también se oye una trompeta, las muchachas enloquecen”. Y los muchachos aprovechan, agregamos nosotros. Los pies parecen uncidos al piso, las caderas se arrebatan, las parejas se funden en un sólo torbellino. Entonces se produce lo que los barranquilleros llaman “el amacize fecundo”. El ambiente se alborota y toda la comunidad parece electrizada, como posesa de los dioses de la rumba. Esta alegre barahúnda, que por todas partes retumba y la carcajada zumba, todos los años se vive en el Carnaval de Barranquilla.

Pero de pronto, oh maravilla, se trasladó a Bogotá, el 15 de agosto de 1985, durante el Séptimo Festival de VOZ. Santa Bárbara, sin que mediara palabra o plegaria alguna, le hizo el milagro al periódico de esos ateos comunistas y les repletó el Coliseo El Campín. Cuando sonó Celina y Reutilio, el dúo que suena como un trío, pero que incita a bailar como una orquesta rumbera, lanzó a todos los asistentes al Campín a azotar baldosas.

Por cierto, el Festival de VOZ fue la puerta de entrada de Celina a Colombia. Después se pasearía siempre guapachosa por el amplio escenario del territorio nacional durante varios años.

La identidad de Celina con su pueblo y su cultura que ella expresa en su música, además la ratifica en una entrevista que le hicieran en Cuba en el año 2010. La periodista le pregunta: “¿Qué es Cuba para usted?”.

Celina responde: “Cuba es todo para mí, a Cuba la llevo en mi alma, en mi corazón. En Cuba nacieron mis abuelos, mis padres, mi marido a quien tanto amé, nacieron mis cinco hijos. Aquí en Cuba nací yo y es donde me quiero y me voy morir”. Esta es la artista que hoy su pueblo y los seguidores de su arte lloran en Cuba y en el mundo.