Cartas

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Condolencias

A la esposa y los compañeros, hijos del querido camarada Carlos Lozano Guillén, mis más sentidos pésames, por la desaparición física, y el vacío insustituible que nos deja en el camino de la lucha, por los derechos de la sociedad y la democracia del pueblo colombiano, que siempre libró, desde la dirección del semanario VOZ. Con aprecio, Lorenzo Rentería Dávila. Vía internet.

Candidatos, escuderos, y lacayos

El manejo del estado y la cosa pública o privada no puede ser, al margen de una grey de escuderos, para ingresar a cargos públicos amañados, para ser medios para llevar a cabo políticas del estado para con esas bases que arrebatan al pueblo lo que le corresponde. Estos grupos de apoyo, escuderos, se esculpen como autoridades en los también carteles que gobiernan al país. Esos carteles son las formas como se succionan las riquezas del país, evaden impuestos generando grandes costos para la nación que vienen haciendo desde tiempos inmemoriales. Los escuderos ejercen maniobras non sanctas. No todos los que están al frente del estado, son los adecuados, muchos en su interior tienen el alma de escuderos, de lacayos, actuando al son de una seudo democracia. […] La tragicomedia política que vive el país, edifica una cultura sin memoria histórica donde sobreviven excesos de poder, de sumisión, de engaño. De falta de verdad, ausencia de transformación social y vivencia de una ideología de mediocridad, de hegemonía partidista. A su alrededor están los leviatanes del capitalismo quedando el pueblo forzado a aceptar las mentiras disfrazadas con verdades, levantando muros de cortinas de humo, sofismas de distracción, discursos neoliberales que le dejan al país odios, violencia, aniquilamiento social y política y ruina moral. La legitimidad democrática y constitucional está empañada por quienes la violan, siendo esos violadores la ralea politiquera, lacayos y quijotes que, desdeñan el culto a la verdad y a la justicia social en medio de las encrucijadas para expoliar al país. Mariano Sierra. Vía Internet.

Nunca me imaginé

Nunca me imaginé que encontraría la solución mágica a todos los problemas que existen, en la pág. 2, de VOZ del 23 de mayo de 2018, en el artículo: “75 años de un trip en bicicleta”; cuyo autor, Óscar Sotelo, se deshace en elogios sobre las bellezas que produce el consumo de LSD. Señor Sotelo: ¿usted escribió su artículo antes o después de…? ¿Por qué se decidió a compartirnos tan bárbara solución?, ojalá los ingenieros de Hidroituango la usen para que corrijan con alegría el proyecto.

También lo deberían consumir los desplazados por HI, para que entren lo más pronto posible en un estado “impredecible de bienestar y con la sensación de encontrar en la comida un placer inusitado”, ¿si la encuentran no?; mientras tanto ¡estarán felices viendo lucecitas de colores! Señor Sotelo; su loa al LSD solo demuestra que algunos niegan su humanidad y para sentirla tienen que disfrazarla. En cuanto a los conceptos de libertad y de infinito, le aseguro que mucho antes del LSD ya los tenían bien claros. Mercedes de Álvarez. Vía Intenet.

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