Cartas

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Saludo fraterno al camarada

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Colombiano, Regional del Tolima, acogiendo lo acordado en el pleno del 8 de abril de 2018, presenta al camarada Carlos Arturo Lozano Guillén un saludo muy fraternal y hace los más sinceros votos por su muy pronta recuperación. El camarada Carlos, durante los más de 50 años de su vida militante, ha sido un ejemplo para todo el Partido. Él ha entregado todo su acervo intelectual y material a la gran tarea de contribuir a organizar las filas del Partido para el mejor cumplimiento de su tarea histórica, que no es otra que la causa de los oprimidos del mundo y del socialismo. Esto lo convierte también en un ejemplo para la sociedad colombiana y en un acicate para que esta no deje de luchar por sus más sentidos anhelos. Camarada Carlos: De usted es mucho más lo que esperamos y mucho más lo que su vocación revolucionaria lo lleva a darnos. Queremos verlo pronto iluminándonos con su valioso saber y su comprometedor ejemplo. Partido Comunista Colombiano, Regional del Tolima.

Pensionados clamamos paz

Desde su misma firma, hemos sido testigos tanto del cumplimiento por parte de la insurgencia, incluidos mandos y guerrillerada, como de los constantes incumplimientos del Gobierno, iniciados en la misma instalación de los campamentos, las unilaterales modificaciones a los textos, la muy lenta liberación de los combatientes detenidos y del asedio de los sectores guerreristas de la ultraderecha, aupados por la ilegal intervención de los Estados Unidos, y ampliamente financiados con dineros legales e ilegales, quienes coordinados desde las mismas instituciones del estado, han amamantando sus paramilitares ejércitos privados y no han dejado un solo día sin atentar contra los acuerdos de paz, incluidos: hostigamientos, asesinatos y todo tipo de agresiones tanto físicas como publicitarias al naciente partido de FARC y a sus integrantes, colocando en la mente de la población ideas falaces, mediante el uso de los grandes medios, demostrando que su único interés era desarmar y desmovilizar a las FARC, e incumplir los cambios sociales y garantías individuales inmersas en los textos de lo pactado. Organización Colombiana de Pensionados.

Sentido común

Es cierto que iba a ser difícil la implementación de los acuerdos de paz, pero no tanto. Después de la gran noticia sobre la terminación del conflicto, los demócratas de Colombia confiamos que la oligarquía colombiana cumpla con su palabra. Estamos asistiendo a un genocidio de líderes sociales y defensores de derechos humanos, de manera sistemática y planificada. Si hacemos un mapa de las muertes de estos héroes de la patria, vemos que hay una especie de reagrupamiento de los grupos paramilitares que nunca se desmovilizaron y que se habían mantenido al margen en algunas regiones debido a la fuerza de las armas en poder las FARC-EP. La posibilidad de transitar un país de la guerra a la paz y por consiguiente a la democracia, se obstaculiza por la complicidad del alto gobierno al no tener mano dura con esos paramilitares. Los ocho policías recientemente acribillados por los paramilitares en Antioquia, ponen en evidencia que hasta la misma institucionalidad es golpeada por el poder paramilitar. Si se cambia la cúpula policial y militar por oficiales decentes, seguro hay muchos, podremos ir desmontando el aparato criminal que camina como Pedro por su casa. Y si la oligarquía toma la decisión de dejar las armas, daremos la vuelta a la página y entraremos a un ciclo de paz y democracia. Xiomara Vélez.

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