Bernardo Bertolucci: Entre el compromiso político y la poética de la imagen

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Bernardo Bertolucci.

Armando L. Acosta

Hay muchos referentes que pudieran ser utilizados para definir o caracterizar el cine de Bernardo Bertolucci, entre otros, su condición de discípulo destacado del poeta y cineasta Pier Paolo Pasolini, su admiración por el cine de Jean Luc Godard. También podríamos referenciar su ubicación histórica en el cine italiano de posguerra, la privilegiada posición de los directores de la bota europea que impresionaron el mundo con el cine neorrelista posterior a la segunda guerra mundial, hablamos de Fellini con su obra Roma, ciudad abierta. La posterior irrupción en el cine de la nueva ola francesa y su filmografía arrolladora y contestaria.

Todos sabemos que los poetas se valoran por su poesía, los narradores se valoran por sus cuentos y sus novelas, por supuesto los cineastas se miden por sus películas, por esa razón empezaremos por mencionar y comentar la filmografía de Bernardo Bertolucci.

La filmografía

Desde 1963 Bertolucci filmó las siguientes películas: La commare secca, 1962, (titulada en español La cosecha estéril) Antes de la revolución 1964, Partner, 1968; La estrategia de la araña, 1970; El conformista, 1970; El último tango en Paris, 1972; Novecento 1976; La luna, 1979; La historia de un hombre ridículo, 1981; El último emperador, 1987; El cielo protector, 1990, El pequeño Buda, 1993; Belleza robada, 1996; Asediada,1998; Soñadores, 2003 y Tu y yo 2012.

El vínculo de Bertolucci con el cine lo hace de la mano de Pier Paolo Pasolini, quien en los inicios de los años sesenta lo elige para que sea su ayudante en algunas películas, de él aprenderá a utilizar algunos personajes representados por actores no profesionales. Esta relación con Pasolini le da la oportunidad para publicar el único libro de poesía, el cual recibió el premio Viaragio de la ciudad de Roma. Sin embargo, aunque el libro fue bien recibido por el público, nunca más dio a conocer los poemas que escribiera.

Características del cine de Bertolucci

Desde su primera película, Bertolucci manifiesta el deslinde con la obra de Pier Paolo Pasolini, aunque conserva algunos elementos aprendidos de su maestro, el filme La cosecha estéril, (titulación española muy arbitaria) de 1962, cuando apenas tenía 22 años, si bien el guión es de Pasolini, al realizar la película cambia el personaje central que era un homosexual asesinado y prefiere trabajar el filme con una prostituta. Además, innova en las secuencias de las torturas policiales al expresar el contenido de las confesiones de los detenidos en imágenes.

Debemos mencionar o identificar la poética en el uso de la luz o la forma de la cámara de seguir el personaje, para construir una especie de espacio- tiempo que genera un momento de gran belleza. La utilización de las cuestiones cotidianas para expresar la denuncia social; la mezcla del lenguaje y la acción sexual con la denuncia de la represión policial y las movilizaciones sociales, como se ve en la película Soñadores.

Vale la pena destacar que a pesar de que la película El último tango en París fue filmada en momentos que en el mundo vivía una época de aceptación del desnudo en teatro y aun en cine y que aparecieron vestidos de descotes atrevidos y la minifalda, en algunos países, incluida Colombia, la película fue prohibida. La iglesia todavía definía como demoníaco el cuerpo humano.

Aparte de la polémica de una supuesta violación de María Schneider por Marlon Brando, en realidad el filme tiene evidentes valores estéticos. Además, podemos identificar algunas secuencias donde se destacan elementos característicos de los recursos que hacen de las obra de Bertolucci aportes a una filmografía que por su belleza tendrá un inmarcesible reconocimiento. Otro hecho destacable en el cine del parmesano es la utilización de la luz como símbolo de los estados emocionales de sus personajes.

El compromiso político

El último emperador es el filme que le deparó el mayor reconocimiento del mundo del cine: ocho Oscares, incluido el reconocimiento como mejor director.

Por supuesto, ya la crítica y el mismo Bertolucci han destacado su compromiso político y su permanente denuncia del fascismo y la coexistencia de un mundo donde prevalecen los intereses y valores de una clase explotadora y casi esclavizante del campesinado italiano, como se ve en películas como. Novecento. Al respecto, en una entrevista expresó que con esta película deseaba hacer un homenaje a su partido, lo dijo así: “Tras haber sido el héroe del cine italiano comprometido, hubo quien le reprochó, con Novecento (1976), que estaba lamiendo las botas al partido comunista italiano…”.

Cuando hice esa película, lo que yo me decía mentalmente era: «Esta película está dedicada al PCI», el Partido Comunista Italiano. La hice sin hablar del hecho de que había antifascistas que no eran comunistas; que eran socialistas, que eran católicos… Hice todo lo que estaba en mis manos por hacer un homenaje a mi partido”.

Bernardo Bertolucci, nacido en Parma, Italia en 1940 y fallecido en Roma el 27 de noviembre de 2018, nos legó “muchísimas imágenes memorables, afirma su biógrafo Enric Alberich, imágenes perdurables que desafían el paso del tiempo”.1

Bernardo Bertolucci en sus palabras

“Mi concepción de la escena es una concepción formada por ritmos, movimientos, espacios y tiempos musicales”.2

Los soñadores se basa en la novela The Holy Innocents, del británico Gilbert Adair, y sin embargo, es una película muy autobiográfica.

-Porque hay una identificación total entre los dos referentes a la utopía, el erotismo, la pasión y la revolución. Adair vivió el mayo del 68 en París y la novela levanta testimonio de las experiencias que él mismo vivió allí. Yo estaba en aquel momento en Roma rodando Partner y no soy testigo de primera fila de los sucesos parisinos pero me reconozco un hijo natural de aquellos tiempos y de sus consecuencias. En cierto modo, la película opera como un espejo en el que me miro para no olvidar que las utopías y la transgresión deben seguir siendo posibles. Recuerdo que en aquellos años, nos acostábamos conociendo un mundo en que vivíamos esperando que la madrugada nos trajera uno completamente distinto. Y yo todavía no he perdido esa esperanza”. Entrevista de Beatrice Sartori. El cultural, 16 de nov. 2003.

 

1 Enrich Alberich. Bernardo Bertolucci. Ediciones Cátedra. Madrid. España so17., p.8.

2 Ibid., p 38. 

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